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Prólogo
En junio de 2004 el Congreso de la Nación fue testigo de un hechoinédito para la historia argentina: los representantes de las principalescorrientes políticas nacionales se reunieron para testimoniar sureconocimiento a la figura del general Juan Perón, a 30 años de su muerte.Esto revela el grado de madurez de parte de la dirigencia política argentina.Ya no nos separan los abismos del pasado, ni nos dividen confrontacionesestériles.Las fuerzas políticas argentinas aspiran a cumplir un rol decisivo enla vida institucional y política del país, en el marco de coincidenciasgenerales que no impiden el disenso ni la exteriorización de las identidadesrespectivas. No
voy a detenerme en las rememoraciones litúrgicas con las que los peronistas solemos evocar al fundador de nuestro Movimiento. Tampocovoy a discernir el juicio que a la historia le merece Juan Perón. Quieroreferirme a lo que el futuro de la sociedad argentina puede esperar de lasideas que sembró en la vida argentina.Juan Perón fue antes que nada –como él solía decir de sí mismo– unmaestro. Le gustaba recordar sus tiempos de profesor en la Escuela deGuerra. Quienes tuvimos la oportunidad de hablar con él apreciábamos susdotes didácticas, su forma simple de expresar conceptos complejos. Enellos está implícito un conjunto de ideas que forman la arquitectura de lasociedad que él pensó para su Pueblo; no la que él vivió, sino la queanticipó para la Argentina. Su visión anticipatoria consta en documentosque están al alcance de todos los ciudadanos: sus libros y sus innumerablesdiscursos.Hoy tengo el honor de presentar una edición del
Modelo Argentino
revisada y comentada por Oscar Castellucci. Nuestra intención no es sólo poner a disposición de las jóvenes generaciones una publicación sin loshabituales errores que contienen las que actualmente circulan. Además, pretendemos impulsar un nuevo debate acerca de la visión del líder quemarcó un rumbo estratégico para nuestra Nación.Hace ya más de treinta años, advertía que el mundo marchaba haciael “universalismo”. Esto que hoy se enuncia como la “globalización” fueun pensamiento clave en Juan Perón. Él anticipó que: “La Argentina operadentro de la sociedad mundial, y esto no es incompatible con suindependencia esencial”. Advirtió que la idea de Nación ya no tenía por qué reflejarse en la defensa de las fronteras y en un nacionalismodefensivo. Visualizaba que la competencia en el futuro no pasaría por lasideologías, sino por la creación de bloques políticos y económicosregionales y por la disputa de los mercados mundiales. La perspectiva
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