presentar a otros, el hecho de que se formule dentro del marco de unateoría sistemática conlleva una ventaja importante: facilita cualquierdiscusión sobre la descripción propuesta. Con esto en mente, podemosvolver a la cuestión del corpus de los textos narrativos. ¿En quéconsiste este corpus? A primera vista, la respuesta parece evidente:novelas, novelas cortas, cuentos, cuentos infantiles, artículos deprensa, etcétera. Pero, con o sin justificaciones, estamos estableciendolímites con los que todo el mundo estaría de acuerdo. Algunos, porejemplo, afirman que las viñetas de los tebeos corresponden al corpusde los textos narrativos, pero otros lo niegan. Si estas personas esperanllegar a un acuerdo, tendrán que ser capaces de explicar primero cómollegaron a su decisión. En este caso, explicarlo es muy sencillo. Losindividuos que consideran las viñetas de los tebeos como textosnarrativos llevan a cabo una interpretación amplia del concepto texto.Desde su punto de vista, éste no tiene por qué ser lingüístico. En lasviñetas de los tebeos se usa otro sistema de signos, uno no lingüístico,a saber: la imagen. Otros individuos, que comparten unainterpretación más restringida de lo que constituye un texto, reservaneste término sólo para los lingüísticos.Como demuestra este sencillo ejemplo, es esencial que definamoscon precisión los conceptos que utilicemos. Una definición ha deformularse con tal claridad, que todo aquel que trabaje con el conceptocomparta la misma interpretación tal como se definió en un principio.Esta situación ideal es en ocasiones difícil de conseguir como, porejemplo, cuando el concepto en cuestión se ha usado tanto queempieza a adquirir vida propia, y a entenderse de forma algo diferentepor cada uno que lo usa. Este es el caso con nociones muy comunes yaparentemente obvias como literatura, texto, narrativa y poema. Si, altrabajar con una noción de este tipo, no nos sentimos capaces deresolver de forma definitiva el problema de la definición, será, porsupuesto, posible utilizar una que sea válida para un solo estudioconcreto (lección, debate, tesis, artículo, etc.) en el que estemoscomprometidos. El lector deberá entonces decidir si adoptar o nodicha definición para su uso en otro contexto; como fuere, losconceptos en cuestión se habrán aclarado. Un desacuerdo en tomo alcarácter de las viñetas de los tebeos recibirá solución si se llegaraprimero a un acuerdo sobre la definición de texto. Como se sugirióanteriormente, la definición de un cierto número de conceptos básicoses esencial al presentar una teoría sobre textos narrativos. Sin salimosde lo que es esta introducción, entonces, un texto es un todo finito yestructurado que se compone de signos lingüísticos. Un textonarrativo será aquel en que un agente relate una narración. Unahistoria es una fábula presentada de cierta manera. Una fábula es unaserie de acontecimientos lógica y cronológicamente relacionados queunos actores causan o experimentan. Un acontecimiento es latransición de un estado a otro. Los actores son agentes que llevan acabo acciones. No son necesariamente humanos. Actuar se define aquícomo causar o experimentar un acontecimiento. La afirmación de queun texto narrativo es aquel en que se relata una historia, implica que eltexto no es la historia. Si dos términos tienen claramente el mismo
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