Pontificia
Universidad Católica
del Perú
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JOSÉ LUIS RÉNIQUE
Historiador y profesor del LehmanCollege y de la City Universityof New York
El Apra y la tradición radical peruana
IÑIGO GARCÍA BRYCE
Historiador y profesor de la NewMexico State University
Entre la celebración y el olvido: la Revolución Aprista de Trujillo (1932)
CARLOS AGUIRRE
Historiador y profesor de laUniversity of Oregon
Hombres y rejas: El Apra en prisión, 1932-1945
nosresponden
1. ¿Qué futuroelectoral tiene elApra sin figuras comolas de Alan García oVíctor Raúl Haya de laTorre?
JLR:
El Apra tiene unagran versatilidad tácticaque le permite apostarpor mantener el poderque ha ganado en algunasinstituciones del Estado auncuando no tenga capacidadpara ganar las eleccionespresidenciales. Es difícilimaginar que pueda perderparte significativa de su podermás allá de quién pueda serel próximo mandatario delPerú. Toda su experiencia ycapacidad partidaria estánpuestas al servicio de ello.
CA:
Se abren dos posibilidades:el partido termina haciendoalianzas con otros grupos o seenfrasca en un debate interno yen una renovación dirigencial y de cuadros que permita queel Apra sea parte de una reno- vación en general de la políticaperuana, que haga que cada vezdependamos menos de figurascarismáticas. Creo que seríamás una oportunidad que unaspecto negativo, para que serealice una cuestión más pro-gramática y no simplementeun desfile de candidatos simpá-ticos o buenos oradores.
IGB:
Este es el reto que actual-mente enfrenta el Apra, quees indiscutiblemente una delas instituciones políticas másfuertes que ha tenido el Perú.Por un lado, están estas perso-nas pero por otro hay un parti-do con una excelente organiza-ción. Su futuro está en manosde potenciar sus virtudes y de- jar el camino disponible paraque aparezcan nuevas figuras.
2. ¿El Apra todavíatiene una ideología?
JLR:
El gran éxito de Haya dela Torre fue forjar una identi-dad aprista en base a elemen-tos simbólicos, relativos a lacreación de una tradición po-lítica, de una comunidad mo-ral, de una cofradía, cohesiona-da no solo por valores sino porintereses. A contramano, conla vigencia de esta especie de fa-milia aprista ha habido un de-
MEMORIA.
El 2 de agosto pasado se cumplieron treinta años del fallecimiento de Haya de la Torre.
clive de su elaboración ideoló-gica, porque esa tarea estaba enmanos de Víctor Raúl. Desde sudesaparición, no ha existido na-die que pueda retomar el cursode esta confusa constelación deideas que estaban escritas y ar-ticuladas como respuestas a lu-chas políticas concretas. Creoque su ideología es irrecupera-ble, y si la llega a haber una seráel reflejo de las necesidades ad-hoc del partido en un determi-nado espacio-tiempo.
CA:
Ya no tiene una ideologíadefinida. Creo que todavía pue-de revisarla, recuperarla y re-hacerla, pero para ello se nece-sitaría un congreso doctrinarioque actualice el pensamientode Haya y lo diga con claridad,algo así como: “Ya no somos es-to, ahora somos así”. Actual-mente, no veo mucha diferen-cia en la forma como gobiernael Apra y como lo hizo Toledo,o como podrían gobernar otrosen el futuro. Le queda el simbo-lismo, la identidad, una histo-ria llena de mitos, pero no pro-gramas, menos ideología.
IGB:
Uno de sus puntos fuer-tes siempre ha sido su ideolo-gía. Pero, por otro lado, el Apraha sido muy pragmático en elsentido que siempre ha tratadode adaptarse a distintas situa-ciones y escenarios. Recojo unafrase de Pedro Planas que colo-ca en un trabajo que hizo sobreHaya de la Torre: “No se puedeestudiar solo la ideología sinohay que estudiar al partido den-tro del contexto de lo que estáhaciendo en la lucha política”. Ya en 1931, si uno ve la posturade Haya, hay una visión de im-portancia del capitalismo co-mo motor de desarrollo. El an-timperialismo sí se dejó, peroestá claro que desde muy tem-prano hubo una posición en elpartido que lo diferenció del co-munismo al afirmar que sí eranecesario el capitalismo para eldesarrollo del país.
3. ¿Qué es lo que elApra le ha aportadopositivamente a lahistoria del Perú?
JLR:
El Apra inaugura la era delos partidos políticos en el Perú.En un país tan complejo comoeste no se podría pretender quesurgiera un partido como elPartido Socialista chileno o elDemócrata estadounidense. Te-nía que nacer uno que fuera ca-paz de salvar los vacíos, las dis-continuidades, los problemasde cohesión que tiene la nación y, en esa medida, el Apra reflejasus complejidades.
CA:
El Apra fue un movimien-to antioligárquico, democráti-co y, cuando organizó revuel-tas, insurrecciones, etc. fuerapor parte de las bases o la diri-gencia, fue para enfrentarse agobiernos principalmente au-toritarios. Creo que la conse-cución de la democracia en elPerú le debe mucho al Apra. Elpaís se perdió de tener un go-bierno aprista 50 años antes.Hay una contribución muypositiva también en el hechode que el Apra trae un mode-lo de cómo se hace política –demasas, de organización– en elmundo moderno. En eso siguesiendo el mejor, aunque ya nocon el mismo nivel que tenía.
IGB:
Le ha aportado un ejem-plo de longevidad. A pesar demarchar con todo tipo de con-tradicciones durante su histo-ria, mantener un partido tanbien organizado durante tantotiempo es meritorio, sobre todoen este país en el que cojeamospor ese lado. Para construir unanación moderna ese siempreserá un buen modelo.
4. ¿Cómo podríadársele más vida alpartido de la estrella?
JLR:
Formaría una gran biblio-teca, un gran instituto de análi-sis de la obra del fundador y delpartido que pudiera, con auda-cia, honestidad y coraje, apos-tar por discutir cualquiera quefuera la doctrina aprista, puestodo parece indicar que sus pro-pios miembros no han mostra-do un interés suficiente en pre-servar el legado ideológico e in-telectual de su agrupación.
CA:
Trabajaría con la juven-tud y abriría debates. Por ejem-plo, partidos similares como elPSOE (Partido Socialista ObreroEspañol) de Franco se moderni-zaron democráticamente. Hu-bo líneas que discutían y luegoFelipe González salió y el parti-do gobernó catorce años. Por sifuera poco, ahora nuevamenteestá en el poder. Para realizar al-go parecido se requiere volun-tad política genuina, no seguirrepitiendo lugares comunes, si-no plantearse los problemas dela ideología y el programa pararecuperar las bases que se hanido perdiendo.
IGB:
Haría algo que tal vez po-dría resultar controvertido.Buscaría reconocer la impor-tancia de Haya de la Torre, pe-ro también trataría de celebrarotros aspectos del partido, puesesa categoría que se le da única-mente a una sola figura haceque no se aprecie lo suficientea otras que quizá no fueron –oson– tan conocidas. He tenidola oportunidad de entrevistaren las bases a gente que destaca,hace muchos sacrificios y me-recería reconocimiento. Si bienpara un joven llegar a ser lo quefue Haya –que fue un hombrerealmente extraordinario– se-ría difícil, entender qué perso-nas comunes y corrientes des-tacaron sería estimulante.
5. Ante una hipotéticadesaparición delApra, ¿existe algúnpartido o alianzapolítica capaz dellenar su vacío?
JLR:
No creo que el Apra des-aparezca, pero si nos ponemosen ese caso hipotético, podría-mos pensar en una combina-ción de nacionalismo con losrestos de los partidos que estu- vieron en la lucha armada; esdecir, una especie de naciona-lismo popular que podría apro-piarse de la tradición aprista.Sin embargo, probablemen-te esta propuesta sería uno delos muchos pedazos en los quequedaría dividida su tradición.
CA:
La situación es difícil deimaginar porque ya no exis-ten partidos además del Apra.No hay alguno que tenga ideo-logía de masas. El Perú necesitapartidos como el Apra y el Apranecesita una renovación por símisma y por el país. Lo iróni-co es que el Apra luchó por lademocracia, pero no siemprese democratizó internamen-te. Cuando lo haga creo que sucontribución va a ser mayor.
IGB:
Difícilmente podría daruna respuesta pues no se puedeentender –o imaginar– la histo-ria política peruana sin recono-cer la importancia del Apra.
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