En la Administración del Estado, en la Disposición Adicional 13ª de la LOFAGE prevé en su párrafo terceroque la delegación de firma de actos administrativos habrá de ser comunicada al superior jerárquico deldelegante.
DESCONCENTRACIÓN.
Está prevista, además del 103.1 de la Constitución, en el párrafo 2 del artículo 11 de la ley 30/92. Es unatransferencia de competencias interorgánica, en el seno de una misma persona jurídica y de un órganosuperior a un inferior.Se realiza en vía principal o por norma jurídica, es una técnica que modifica el orden de competencia concarácter permanente, y además la desconcentración transfiere a la titularidad del ejercicio de lascompetencias desconcentradas. Este último hecho hace que los actos dictados por el órgano desconcentradose entiendan dictados por él a todos los efectos.Tradicionalmente se ha visto la desconcentración como una técnica de poca importancia, un sucedáneoautoritario y centralista de la descentralización, sin embargo, podemos decir que tiene una doble virtualidad: 1)Descongestiona la actividad de los órganos superiores acercando la administración a los administrados, y 2)traslada el peso de las decisiones desde los cargos políticos a los funcionarios profesionales.
RÉGIMEN JURÍDICO DE LA AVOCACIÓN.
Artículo 14 de la ley 30/92.La avocación es la facultad que tiene en los órganos superiores de avocar para sí la resolución de asuntosparticulares que corresponde resolver a los órganos administrativos de ellos dependientes bien porquetuviesen atribuidas la competencia para ello originariamente, o bien porque la tuviera atribuida para delegar.En la medida en que la avocación supone una excepción al principio de irrenunciabilidad de la competencia,sólo afecta al ejercicio de competencias y no a la titularidad. Sólo se produce en el seno de relacionesinterorgánicas y dependientes jerárquicamente. No obstante, cuando se trate de competencias delegadas enórganos no dependiente jerárquicamente, el conocimiento de un asunto sólo podrá ser a avocado por elórgano delegante.La avocación podría tener lugar siempre que exista circunstancias de índole técnica, económica, social, jurídica o territorial que lo hagan conveniente. (Artículo 14.1 de la ley 30/92).Estas circunstancias son altamente criticables pues son tan amplias y vagas que no garantizan un mínimo deseguridad jurídica y dejan abierto el paso a la arbitrariedad de la administración.La avocación se realiza mediante acto administrativo (acuerdo) que deberá ser motivado y comunicado, a losinteresados en el procedimiento. No se podrá impugnar directamente la decisión de avocación, pero sí laresolución del asunto efectuada como consecuencia de la avocación.Aunque la avocación haya de ser motivada, el órgano que avoca tiene plena libertad para avocar.Hay que distinguir la avocación de la revocación de la delegación a la regulada en el 13.6 de la ley 30/92. Laavocación se aplica a competencias propias de órganos una competencias relegadas en ellos, y se aplicasiempre en relación con la resolución de un asunto concreto.La revocación de la delegación se aplica exclusivamente a competencias delegadas y siempre en relación conel conjunto de esas competencias, nunca se refiere a la resolución de un asunto concreto.En el ámbito de la Administración General del Estado, la Disposición Adicional 13ª de la LOFAGE prevé en supárrafo 2º que toda avocación en Administración del Estado, habrá de ser puesta en conocimiento del superior jerárquico ministerial del órgano avocante.
SUSTITUCIÓN.
Supone que las competencias de un órgano son ejercidas temporalmente por otro órgano debido a razonesexcepcionales de urgencia o de extrema necesidad. Mecanismo excepcional de transferencia del ejercicio decompetencias entre órganos sin relación jerárquica y sólo puede tener lugar cuando se produzcan lascircunstancias previstas legalmente (artículos 60 y 61 de La Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local).
ENCOMIENDA A LA GESTIÓN Y SU PONENCIA.
Tanto una como otra son figuras próximas a estos supuestos pero que no se pueden incluir exactamente enninguna de estas figuras, y es que ni en la una ni en la otra se produce alteración de la competencia. Elórgano competente sigue siendo el mismo y lo que cambia es, en el caso de la encomienda, el aparatoorganizativo a través del cual se ejerce una competencia, y en el caso de la supremacía, lo que cambia es elórgano titular de la competencia.La encomienda de gestión se produce cuando los órganos administrativos o las entidades de derecho públicoencargan a otros órganos o entidades de la misma o de distinta administración el ejercicio o gestión de