La crisis del Estado-nación
Hoy hablamos de la crisis del Estado-nación, una que comenzó, sin lugar a dudas, en losaños setenta, con tres factores: el bloqueo petrolero a occidente, la internalización delcapital y, finalmente, la caída del bloque socialista, todos ayudados por el feroz ataqueneoliberal contra el Estado.El primer factor mostró una cara inédita: la crisis del modelo de crecimiento yacumulación en occidente, con una consecuencia política grave: el Estado de bienestar flaqueaba y la ruptura de las condiciones que permitían el arbitraje de los conflictos enel plano social.El segundo conllevaba a una redistribución del poder que ya no respetaba marcosnacionales: el capital perdía su rostro, se movía en un plano mundial, sin nacionalidad ysin escrúpulos de respeto a los viejos marcos.El tercero mostraba la caída militar, de dominio, de control por parte de los polos en queel mundo venía funcionando. La caída del bloque soviético no dio paso a un mundounipolar y al fin de la historia, sino a un proceso de confusión donde el imperionorteamericano restante daba sus nuevos pasos militares que no representaban otra cosaque los estertores de una manera de ejercer el poderío económico y militar, hasta llegar a lo que ahora tenemos, esto es, unos Estados Unidos tratando de mantener su influenciaen una indefinida actuación colectiva y multilateral. En otras palabras, moría el EstadoTutelar.En lo económico, como suele suceder, se encuentran las fuentes de variados cambios enla estructura política. La imprevisibilidad de lo económico conduce al Estado a laimpotencia, todo debe ser provisional y de ajustes momentáneos, la demanda y lainversión se confundieron con los abusos de una especulación financiera desatada bajola sin razón y la falta de escrúpulos que llevaron a la más reciente crisis. En este cuadroel Estado-nación ya no sirve para la expansión del capital –internacionalizado por cuenta propia- e impotente para los compromisos sociopolíticos.Reagan en Estados Unidos y Tacher en Inglaterra deben ser recordados, pues marcan la penetración del neoliberalismo en las tecno-estructuras del poder. El poder del Estado sedisminuye y se agudiza el factor clave: la internacionalización del capital.
La globalización
Los espacios económicos nacionales se ven cada día más limitados. Dos ejemplosquizás sean suficientes: un mercado financiero restringido a pocas plazas importantes yla inmensa acumulación de dólares por parte de China. Si recordamos el traslado de la producción de bienes a sitios con mano de obra barata podremos afirmar que se ha producido una transnacionalización de la producción. Hoy se produce en redes globaleslo que conlleva también a una reconfiguración del espacio social. Verifiquemos elretroceso de la hasta ahora llamada clase obrera y la disolución persistente delsindicalismo, a lo que debemos sumar la reducción de la clase media.
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