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la experiencia, sin perdernos en un laberinto de palabras sin sentido y frasesininteligibles,—entonces hallaremos que la respuesta á aquella pregunta debe sernegativa. En términos más claros, decimos que
La existencia de Dios no puede ser demostrada por el hombre.
Requiere esta aserción una prueba, la cual no puede ser sino una refutación delas que se han dado en favor del deísmo. Dejando de lado las ideas y laparcialidad religiosas, vamos á hacer un breve examen de las principalesdemostraciones que se han dado para establecer la existencia del (Criador y elfenómeno de la creación. No trataremos de si creer en Dios es un hechoconveniente ó pernicioso: solo trataremos de si tal creencia tiene algúnfundamento sólido. No gustamos, como otros, de amoldar nuestras ideas ánuestro egoísmo, ni aun á la conveniencia del género humano: gústanos más eldescubrir la verdad, si bien ella es á veces amarga y doloroso.
2. El argumento primero es el argumento de causalidad, que puede formularseasí:
Todo fenómeno que se presenta en el mundo tiene su causa: es decir, todos loshechos particulares que nos rodean son efectos de otros hechos anteriores.Tomemos mi hecho cualquiera,
x\ x
tiene su causa,
y; y
tiene la suya,
u
;
u
tiene lasuya,
z
,
etc., etc
. Siguiendo esta cadena de causas y efectos, y remontándonos decausa en causa, tendremos que llegar á un principio, á una causa generadora delas demás y que no es efecto de otra, pues que no se comprende que la cadenasea infinita. Ese principio, esa primera causa, es Dios.La investigación de las causas de los fenómenos naturales es un hecho ligadoestrechamente con todos los procesos del pensamiento, y es de suponer que elhombre, desde tiempos remotos, haya tratado siempre de explicarse losfenómenos que le rodean, atribuyéndolos á la acción de causas reales óimaginarias, naturales ó sobrenaturales. Sin duda la idea de seres sobrehumanostuvo su origen en esta tendencia de nuestras facultades, ayudada por el temor yel interés de la propia conservación. El salvaje que vivía en medio de los ataquesde sus semejantes, y en continua lucha con ellos y los brutos, se veía á menudoprivado de su alimento, ó estropeado y amenazado de muerte por seresanimados como él, y él á su vez era capaz de arrasar el campo enemigo y llevar ladestrucción con la fuerza de su brazo y los dictados de su escasa inteligencia. Detales experiencias, fácil le era deducir que el rayo que incendiaba su choza, elhuracán que barría los bosques, y demás agentes que se le oponían en el curso desu vida, eran también seres animados, ó efectos de seres animados semejantes áél, aunque de superior inteligencia y de mayor poder, puesto que le era
CRISTIANISMO ANTE LA FILOSOFÍA, LA MORAL Y LA HISTORIA.
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