A mi esposa Flora Villate, por su ayuda en la elaboración del libro, por su apoyo moral y sobre todo, por su comprensión, paciencia y sacrificio durantemiles de horas dedicadas a la realización de esta obra. A los alumnos y médicos, pasados, presentes y futuros, dueñosdel porvenir de la medicina, a quienes he dedicado una gran parte de mi vida.