la imagen de Rosa Cáceres y Meiggs muertos) Dubreuil en cambio es mas artístico eltrabajo en estudio de finales del ochocientos es notable y conmovedor. El retrato deniños y de bebés era mas común por entonces, recordemos que nuestra medicina comoen general en todo el mundo para el siglo XIX no estaba lo suficientemente avanzada para evitar hechos lamentables por ello los mas afectados eran los párvulos que noteniendo mayores esperanzas de vida al nacer en la Lima, se entregaban a la muerte;entonces, muchos padres a entrar en luto y a comunicar el hecho a los parientes mascercanos; en estos momentos es que se procedía a retratar al pequeño, por lo generalmuchos fotógrafos o daguerrotipistas ofrecían retratar al muerto en su lecho, es decir ensu hogar pero al parecer, por las fotografías presentadas en esta exposición, muchos eranllevados al estudio, posiblemente para que pudieran ser arreglados e inclusosmaquillados para las tomas. No cabe la posibilidad que para aquellas familias quecontasen con el dinero suficiente para un retrato al colodión, alquilasen algún trajeespecial que los mismos estudios fotográficos ofrecían. El difunto, en este caso bebés yniños, era retratado desde diversos ángulos, llama mucho la atención que los infantessean retratados con los ojos abiertos, esto puede ser fácil de entender si buscamos la posibilidad de relacionar el hecho con las costumbres del interior del país, de velar yenterrar a los niños con los ojos abiertos cuando no habían sido bautizados y de talforma que pudiesen ver la gloria del Señor. Pero estudiando estas imágenesy preguntándonos muchas veces cuando apreciamos en los periódicos populares,comúnmente denominados periódicos «chicha», los cadáveres en diversos puntos yactitudes, medios y formas en que la muerte los sorprendió...a todo ello, ¿constituye unelemento documental revelador a la vez que ilustre el fin del sujeto?, ¿constituye unelemento que nos destine a mostrar el fin lastimoso del sujeto? o ¿el morbo y atracciónsensacionalcita de la imagen «pega» al publico?. Indagando en los archivos podríamosdecir en que momento la imagen del individuo fallecido dejó de ser una imagen bella y privada para convertirse en una imagen pública y comercial. En el año 1863 tras mesesde penosa enfermedad fallecía el presidente de la república de entonces Don Miguel deSan Román y a las pocos horas de ocurrido el hecho es retratado en su lecho de muerte por Maunoury, quién realizó 2 tomas (al menos hasta el momento son las másconocidas), en una de ellas es mostrado de perfil, imagen que aparece luego en la obraCorona fúnebre del Excmo. Sr. Gran Mariscal Don Miguel San Román, Presidente de laRepublica, muerto en la Villa de Chorrillos el 3 de abril de 1863 (Lima: Imprenta del«Mercurio», 1863. 94p.); estas fotos post-mortem fueron posteriormentecomercializadas por Maunoury, declarando que su estudio era el único «...en tener lasimágenes de dicho personaje». Este es el punto de partida para entender como un acto privado se convertía en figura pública y motivo de comercio entre las personas , a locual contribuyo en gran medida el formato de Tarjeta de Visita o «Carte de Visite» elcual democratizo la imagen fotográfica.Hablar de la fotografía Post Mortem es referirnos al «Memento Mori», palabra latinaque quiere decir «Recuérdame al morir» y está relacionado no solo con el retratofotográfico, como lo señala Dan Meinwald, sino también con el sitio de muerte, elcuerpo, la guerra, el entierro, el cementerio y la vida futura. Esta exposicióninicialmente pensamos que debía denominarse «Memento Mori: imagen del recuerdo enel siglo XIX», pero observando la cantidad de material fotográfico sobre retratos ycuerpos fenecidos se adopto por el titulo que lleva la muestra que ahora difundimos por este medio. Pero ello no limita el enfoque sobre el tema, ya que reúne un poco del«Memento Mori»: imágenes de luto, honras fúnebres o cortejos, los hechos trágicos dela violencia política de época y el panteón, el ultimo lugar de morada de los cuerpo.
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