S2-80
Suplements dels Annals de Medicina / VOL.91 - SUPL 2 - Març 2008
Etiología
Numerosas hipótesis somáticas, psicológicas ypsicosociales, se han estudiado en la búsqueda de unarelación causa-efecto directa, sin que ningún estudiohaya sido concluyente al respecto
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. Tal vez lasalteraciones en el eje hipotálamo-hipofisario-suprarrenalsean las más consistentemente documentadas
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, sinembargo, se acepta que tanto en el plano etiológico comopatogénico esta alteración es multifactorial e incluso supropia existencia no está confirmada
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.La distinción entre factores predisponentes,desencadenantes y perpetuantes puede ser de muchaayuda para comprender el contexto total de laenfermedad y su curso natural.
Factores predisponentes
Se han hallado sólidas evidencias de perfilesgenéticos específicos de las formas más graves de laenfermedad, tanto al nivel de polimorfismos de un solonucleótido
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, como en la expresión génica
30,31
, y no quedaclaro si en este último planteamiento asistimos a lasconsecuencias de la enfermedad. Recientemente se haplanteado la subclasificación del SFC/EM en funcionesde la correlación entre perfiles sintomáticos y deexpresión génica
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.Un buen nivel de actividad física infantil y juvenilparece ser protector frente al desarrollo de la enfermedady también en los casos postvirales
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.Aunque algunos trabajos proponen la relación entreperfiles de personalidad y el SFC/EM, como elneuroticismo
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y el perfeccionismo
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, se trata derelaciones discretas y sin relación con la gravedad de laenfermedad
36,37
, lo que asienta la duda de si se obtendríanlos mismos resultados con las actuales recomendacionespara el diagnóstico de la enfermedad. Las personas conSFC/EM parecen tener una mayor incidencia premórbidade patología psiquiátrica
38
.
Factores desencadenantes
El papel de los virus y las sustancias químicas comodesencadenantes de la enfermedad han ganado terrenofrente a las hipótesis que incidían en aspectos máspsicológicos, como el estrés, pese a ello, formas gravesde estrés parecen favorecer el desarrollo del SFC/EM
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,siendo importante recordar la diferencia entre estapatología concreta y el “estrés” habitual en nuestra formade vida. Merecen mención especial los acontecimientostraumáticos vividos en la infancia y la adolescencia quesí han visto publicada su posible relación con lapredisposición a sufrir la enfermedad
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.Dentro de los virus, los enterovirus
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y los de lafamilia
herpetoviridae
, son los más consistentementeimplicados, hasta el punto de haberse detectadocaracterísticas de huella genética posmononucleosis
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.Anticuerpos IgG e IgM contra Citomegalovirus (HHV5),HHV6 y HHV7 se hallan presentes o elevados de formasignificativa, en pacientes con SFC, respecto a poblacióncontrol, y se recomienda su búsqueda mediante métodosespecialmente sensibles
43-45
. El SFC/EM comoconsecuencia de una infección viral parece sólidamenteestablecido
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.Como ya hemos comentado, la exposición tóxico-química y los xenobióticos en general, incluso a dosisconsideradas “de seguridad”, parecen jugar un papel encrecimiento exponencial como desencadenantes delSFC/EM. La realización de una historia laboral queincluya los potenciales contactos químicos, debe formar parte ya de la anamnesis del síndrome. Cuestionariosvalidados al español, como el
Quick Environment Exposure Sensitivity Inventory
(QEESI®)
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, son de granutilidad para la detección de estos posibles casos.Apesar de que la cultura popular sigue atribuyendoun relevante papel en el desarrollo del SFC/EM a lasvacunaciones, estudios retrospectivos no hallan relacióncon las mismas
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. Tampoco con las amalgamasmercuriales dentales
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, aunque este aspecto merecería, ennuestra opinión, estudios de mayor amplitud.
Factores perpetuantes
Cuando se ha desarrollado el SFC/EM, su “
restitutioad integrum
” es muy difícil, inferior al 5% segúnrecientes estudios
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. Sin embargo, el paciente puedealiviar su enfermedad si hace un correcto abordajepsicológico de afrontamiento a la misma. En este aspectotiene una gran importancia el diagnóstico precoz, que nosignifica precipitado y que debe complementarse conuna buena información por parte del profesionalmédico
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.Resulta intrigante el incremento del hongo
Candidaalbicans
en la flora fecal de enfermos con SFC/EM enlas fases de brote de la enfermedad
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, en cualquier casoparecer ser una consecuencia y no una causa de lapatología pero su papel no debería ser desestimado sinmayor estudio, sobre todo teniendo en cuenta laasociación frecuente del SFC/EM con trastornosgastrointestinales.El demoledor impacto de la enfermedad hace que losenfermos sufran, de forma secundaria, depresionesreactivas, sentimiento de impotencia, culpabilidad,pérdida de autoestima, etc., que complican el cuadro ypueden llegar a confundir sobre su verdadera causa. Elmédico debe estar alerta acerca de la aparición de datosque sugieran que se están instaurando estas patologíasconcomitantes para tratarlas de forma adecuada yaclarar, al enfermo y su entorno, las diferencias con laenfermedad de base.La implicación del entorno del paciente en un apoyocoordinado al mismo, es de gran importancia
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y más aúnen niños y adolescentes
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. Los médicos podemos, sinpretenderlo, contribuir a la perpetuación o agravamientodel síndrome aplazando el diagnóstico, minimizándolo,incluyendo al paciente en una secuencia de pruebas
FERRAN J GARCIA-FRUCTUOSO - ACTUALIZACIÓN EN SÍNDROME DE FATIGA CRÓNICA / ENCEFALOMIELITIS MIÁLGICA