El desenlace de la historia, donde se encuentra nuestro fragmento, se llama
La Matanzade los Pretendientes.
En ella se narra la vuelta de Odiseo a su querida patria. Al llegar,el hijo lo lleva a casa disfrazado de mendigo para poner a prueba a los pretendientes.Cuando Odiseo observa lo que estos han hecho con sus bienes, enfurece y los mata atodos. Finalmente, Odiseo vuelve a ser el rey de Ítaca y la paz vuelve al lugar. (CantosXIII-XXIV).En este texto aparece la lengua homérica, una lengua literaria, pues se utiliza con fines poéticos por primera vez. Se originó a través de la
tradición oral.
Estos poemas, antesde ser escritos, han sufrido transformaciones dependiendo de los lugares por los quehayan pasado (se han introducido nuevos vocablos y expresiones de diferentes dialectosque el autor no ha corregido).Se caracteriza por la repetición de versos (enteros o solo un fragmento de ellos) oepítetos fijos para referirse al héroe. Por ejemplo:
la diosa de ojos brillantes, Atenea; el muy astuto Odiseo; la hija de Zeus, el que lleva égida; el sufridor; el divino Odiseo.
Esto se hace para que sea más fácil de recordar de quién estamos hablando.En el texto se muestra cómo los dioses son quienes eligen el destino del héroe:
… al volver a casa por mi decisión, y para decirte cuántas penas estás destinado a soportar en tu bien edificada morada…
Aparecen también las preguntas retóricas:
¿es que ni siquiera en tu propia tierra vas a poner fin a los engaños y las palabras mentirosas que te son tan queridas?
En este fragmento, los dioses ya no interrumpen su camino en busca de venganza.Ahora, al haber llegado a su patria que tanto amaba y añoraba, puede vengarse de los pretendientes que desean conquistar el poder de Ítaca y el corazón de su amada a la quésalvará de esos miserables. Odiseo, aunque peca de ira, no es condenado pues seconsidera que lo hizo con motivos. La escena que se describe en este pasaje esrealmente emotiva, ya que él no puede creer aún que tras veinte años fuera de su hogar,aquella tierra que está pisando es la de su reino. Mientras la diosa le describe el lugar que los rodea, hace desaparecer todas sus dudas, elimina esa nube que tiene ante susojos que le impide ver la realidad y acaba por convencerle y éste, emocionado, besa latierra que alimenta a su ciudad cada año.
« […] ¿es que ni siquiera en tu propia tierra vas a poner fin a los engaños y las palabras mentirosas que te son tan queridas? Vamos, no hablemos ya más, pues los dosconocemos la astucia: tú eres el mejor de los mortales todos en el consejo y con la palabra, y yo tengo fama entre los dioses por mi previsión y mis astucias. Pero ¡aunasí, no has reconocido a Palas Atenea, la hija de Zeus, la que te asiste y protege entodos tus trabajos, la que te ha hecho querido a todos los feacios! De nuevo he venido ati para que juntos tramemos un plan para ocultar cuantas riquezas te donaron losilustres feacios al volver a casa por mi decisión, y para decirte cuántas penas estásdestinado a soportar en tu bien edificada morada. Tú has de aguantar por fuerza y nodecir a hombre ni mujer, a nadie, que has llegado después de vagar; soporta en silencio numerosos dolores aguantando las violencias de los hombres.»Y contestándole dijo el muy astuto Odiseo:«Es difícil, diosa, que un mortal te reconozca si contigo topa, por muy experimentadoque sea, pues tomas toda clase de apariencias. Ya sabía yo que siempre me has sidoamiga mientras los hijos de los aqueos combatíamos en Troya, pero desde que saqueamos la elevada ciudad de Príamo y nos embarcamos y un dios dispersó a losaqueos no lo había vuelto a ver, hija de Zeus. No te vi embarcar en mi nave para
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