• Embed Doc
  • Readcast
  • Collections
  • CommentGo Back
 
Las Musas. Una reflexión en torno a la inspiración en el arteLa neurología nos enseña que la mente humana es unamaquinaria especializada en la interpretación de los impulsoseléctricos que le trasmiten los “terminales”
 
que se diseminan pornuestro cuerpo. Todo lo que percibimos es en realidad una recreaciónque realiza el cerebro desde la oscuridad del cráneo que lo encierra,partiendo de las sensaciones que elabora desde los cinco sentidos;vista, oído, tacto, olfato y gusto. Por lo tanto, todas las acciones delser humano están condicionadas por su forma de percibir el mundoque le rodea.Esta pequeña introducción nos sitúa en las paradojas filosóficasen torno al valor de la realidad y de la idea de veracidad
.
Pero es encampo de las artes plásticas donde quiero centrar la presentereflexión, una creación visual que según esa premisa, no puede teneréxito objetivo en un afán de mimesis con la realidad y difícilmentepuede reflejarla. A pesar de ello el devenir del arte occidental havenido marcado con esa pretensión de veracidad, especialmentedesde el renacimiento, lo que ha posibilitado la construcción de todoun sistema de representación de la realidad basado en el “acomodo”de la visión a una determinada manera de dibujar sobre el planobidimensional para crear la ilusión de una tercera dimensión; lasleyes de la perspectiva, basadas en las relaciones matemáticas quepodemos rastrear desde Pitágoras y la “divina proporción” o secciónáurea, un juego de equilibrios inherente a la naturaleza. Este sistemade simulación de lo que entendemos por realidad ha posibilitadomuchas de las obras cumbres del arte occidental.Sabemos como se trasformaron los sistemas de representacióno recreación el mundo desde la aparición de las vanguardias a finalesdel siglo XIX y su inclinación a tratar el lenguaje plástico en sí mismomás que como vehículo de una información referencial. No obstante,esa idea del arte por el arte ha estado presente de una forma noarticulada en toda nuestra tradición cultural y la podemos rastrearclaramente en el Manierismo pre-barroco con una evidenteproximidad a la vanguardia en cuanto actitud formalista, visualista yexperimental. Muchos artistas jóvenes vuelven a peregrinar a Italia yGrecia para comprender en su propio ambiente la actitud artística dela antigüedad y del clasicismo en aspectos tan seductores como lasimbología del lenguaje mitológico o el presagio de la modernidad enel viejo manierismo. Estamos viviendo un renacimiento de los mitos,aunque tenga otros aspectos que los de la época de Miguel Ángel oParmigianino. Por otra parte, debemos tener en cuenta que siaceptásemos que la vanguardia pudiera ser como una especie demanierismo contemporáneo (y con ello nos referimos a un tipoespecífico de vanguardia, la vanguardia visual, la poesíaexperimental), deberíamos tener en cuenta que en ella se sustituye elprincipio de mimesis por la constante búsqueda de un caminoindividual.
1
 
El mito y la alegoría han sido vehículos preeminentes de lainspiración en el arte occidental desde tiempos inmemoriales, éstostoman forma desde el clasicismo en la mitología grecorromana, queva a construir el imaginario cultural europeo desde antes de lairrupción del humanismo hasta nuestros días, lo que ha favorecidouna historia fecunda de simbiosis entre arte y mito poético. Nuestroconcepto de arte tiene su origen en el ritual ya que la funciónprimigenia de las manifestaciones artísticas (cantos, máscaras,petroglifos, etc.…) es marcar las situaciones o etapas decisivas de lavida del ser humano o de la tribu. La capacidad para expresar lo quepodríamos denominar como “inefable”, se sintetiza en la primitivaGrecia que nos relata Homero y Hesíodo en el don o facultad queenaltece al artista cuando esta inspirado, personificado en la Musa(
Mousa
en griego es el sustantivo para designar ‘canción’ o ‘poema’)una suerte de símbolo mítico del poder creador del inconsciente. Así,el
Mythos
que parte de la invocación a la deidad propiciatoria o musa,sirve para evocar una memoria deconstruida en la fantasía,haciéndose imprescindible el concurso de la inspiración puesto queno es posible la remembranza de los hechos sin haber sidopreviamente invocada su memoria. Podemos afirmar que, desde unpunto de vista metafísico, la vida conlleva la invocación puesto quede alguna manera “llamamos” al devenir de la existencia (lossucesos, las personas o las circunstancias).En el mundo de la primitiva época micénica el
aedo
, poetaantiguo, es como el rey, el adivino y el sacerdote, un personaje decarácter divino ya que es el “servidor de las musas” que media entreéstas y los humanos (
"Canta, oh diosa, la cólera de Aquiles"
es comoda inicio Homero a la Ilíada). La poesía no se podía aprender yrevelaba conocimientos de orden superior, guiaba las almas yeducaba a los hombres siendo capaz de hacerles mejores, por todoello gozará de una consideración superior a las demás artes, quepervivirá hasta el final de la cultura helénica. La Musa siempre es laque elige su “maestro de la palabra” y en virtud de ello, el aedo seconvierte en “señor de la verdad”. Homero nos habla de que para serpoeta es indispensable el conocimiento revelado: un hombrecualquiera
"oye sólo rumores, voces confusas, pero, en realidad, nosabe nada";
sólo las Musas son "omnisapientes". Esta relacióndeterminó desde los comienzos de la sociedad griega el significado dela Verdad o
 Alézeia
como figura mítico-religiosa, relacionada con laretención de todo aquello se disuelve con el fluir del tiempo y quequeda fijado gracias a la palabra para gozo de los hombres de talmanera que antes de la escritura, el verso oral se configuró como lavía mística de penetración en el pasado y en el futuro, creando unespacio para lo “verdadero” al elevarlo de alguna manera sobre locontingente. Todo ello pone de relieve la profunda conexión entreeste sentido mítico de la verdad y las figuras de las metamorfosis deluniverso de las creencias griegas. Desde este punto de vista laprincipal virtud de la inspiración es la revelación, en el sentido de“hacer verdad”, de manar desde el conocimiento intuitivo de
2
 
verdades “eternas” escondidas, como resonancias psicológicas deuna visión interior primigenia, misteriosa pero auténticamente “real”.El canto poético, por lo tanto, gozaba de un estatus “oracular”ya que el poeta habla por boca de la Musa, Homero nos habla delcanto del aedo relatando las historias pasadas
"como si hubierasestado presente tú mismo” 
. El estudio del carácter religioso de lasancestrales divinidades del canto es fundamental para entender comocuando canto y palabra se unen con musicalidad, nos encontramos enpresencia de ese don otorgado graciosamente por las divinas ninfasque hacen que el poeta nos ofrezca su palabra inspirado por la voz dela Musa. A este respecto en la época helenística (siglos II, III a C.)Arístides Quintiliano, de la escuela estoica, reunió todos los aspectosque en Grecia formaron parte de lo musical, incluyendoexpresamente los pensamientos transmitidos con los poemas, bajo laafirmación de que el primer arte griego era, antes que nada, laexpresión de sentimientos a través de las palabras, la melodía y elritmo. Por todo ello no es de extrañar que la palabra
Musike
(quederiva de las musas) significase toda actividad patrocinada por ellas,y no sólo el arte de los sonidos y que se honrase con la designaciónde "
musikos
" a las personas eruditas. La música era el principalvehículo de expresión para el culto a los distintos dioses, desde la
 prosodia
que se cantaba en las procesiones hasta las precisas formasmusicales que de acuerdo a la naturaleza del díos se concretan en loscultos de Apolo o Dioniso: El
 peán
era cantado en honor a Apolo y el
ditirambo
que se cantaba a coro durante las fiestas primaverales, enhonor a Dioniso. La música formaba parte de los misterios, era unaespecie de don especial de los dioses y se le atribuían cualidades ypoderes mágicos.Las Musas son diosas menores del canto y la poesía queoriginalmente fueron ninfas de naturaleza acuática, adoradas comofuentes y ríos. Su principal santuario era el de Helicón (se les conocecomo las Helicómides) la montaña más alta de Beocia, donde seencuentra la fuente Hipocrene, que surgió de una coz del caballoalado Pegaso. Todas ellas gozan del poder profético que les confieresu relación con Apolo, el dios oracular de Delfos. Vinculadas a lasaguas vivas de la fuente de Castalia en el monte Parnaso, allí teníanel templo donde se reunían con Apolo para acompañarle con suscantos mientras éste tocaba su lira. Ya que el don preeminente de lamusa consiste en la palabra, al principio se personificó a las musas através de las condiciones fundamentales para el arte poético, quesegún Pausanias eran las tres que se adoraban en el origen delsantuario del Helicón:
Meletea
(‘meditación’),
Mnemea
(‘memoria’) y
 Aedea
o
 Aoide
(‘canto’, ‘voz’). Surgieron místicamente ligadas a lainspiración por medio de las tres fases luminosas de la Luna;creciente, llena y menguante, que rigen sobre el agua, los líquidos ylas emociones. Estas analogías místicas fomentaron el caráctersagrado del número tres, y las musas lunares aumentaron hastanueve cuando cada una de sus facetas apareció en triada para
3
of 00

Leave a Comment

You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...
You must be to leave a comment.
Submit
Characters: ...