http://www.pascualgc.com/archivo/02_platon_caverna.htm
El problema ahora es que los ojos del antiguo prisionero se encuentran cegados por la intensa luz delexterior. Así que, continúa Platón, debe contentarse con las sombras o los reflejos en algún estanque de losseres vivos que allí habitan. Este momento se corresponde con los objetos matemáticos de la línea dividida,que servían como punto de inflexión entre los objetos sensibles y los inteligibles. Y ello porque lamatemática tiene para Platón un valor dual: por un lado la aprendemos a partir de dibujos (sensibles) peropor otro nos deben llevar a entender relaciones eternas de objetos puramente abstractos (el círculo o eltriángulo del que hablan los geómetras, tal como saben quienes entienden la geometría, no son dibujos, sinoideas). De este modo, los reflejos y las sombras a través de los cuales los ojos del prisionero se habitúan a laintensa luz del exterior, se corresponden con el valor propedéutico que Platón reserva a la matemática en elcurrículo que debe completar quien aspire a la filosofía. También podemos invocar aquí la leyenda que,según una tradición, presidía el pórtico de la Academia, y que disuadía de entrar en ella sin conocimientosde geometría. Dicho de modo breve: el estudio de la matemática es la antesala de la filosofía entendidacomo saber sobre ideas abstractas.Finalmente, la contemplación de los seres vivos que habitan el exterior (en contraposición a los objetosinertes del interior) representa el conocimiento filosófico, que para Platón parece consistir en la comprensiónintelectual de ideas. El conocimiento sobre la justicia en sí, la virtud en sí etc., diferentes de las opinionessobre la justicia o la virtud. A ese tipo de saber también lo llama Platón dialéctica, y a él corresponde unaactividad intelectual llamada noesis (de nous: inteligencia), que podemos traducir como intelección ointuición intelectual.
El Sol
Por último, Platón habla de la contemplación del mismo Sol como el último grado de conocimiento. El Sol,dice, se corresponde con la idea de Bien (que no nombró en el texto de la línea). Se trata de un fragmentoenigmático, que plantea más dudas que otra cosa acerca de qué entendía Platón por Bien. Según él, al igualque el Sol hace posible la existencia de los seres vivos del exterior así como proporciona la luz que nospermite verlos, la idea de bien cumple una doble función respecto al mundo de las ideas: es el fundamentoontológico (hace posible sus existencia) y epistemológico (hace posible el conocimiento de las mismas). Elproblema, insisto, es que no aclara
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más allá de la metáfora del Sol- de qué manera unas ideas puedensustentar la existencia de otras, o cómo pueden hacerlas inteligibles [cognoscibles].
El regreso a la caverna
Más interesante, si cabe, el discurso de Platón una vez consumada la liberación completa del prisionero: éstedebe regresar a la caverna a liberar a los demás. Se trata de un giro lleno de consecuencias. Para empezar,significa que la filosofía tiene una función social, no sólo individual. No siempre los filósofos han pensadode este modo. Con frecuencia han entendido que la función de la filosofía era hacer felices y prudentes a lossabios que, individualmente, se adentraban en el camino del conocimiento. Será el caso, por ejemplo, d lasescuelas helenísticas tras la conquista de las ciudades griegas por Alejandro. En cambio, el ex prisionero queregresa a la caverna se parece más a Sócrates. Éste situaba la labor filosófica en el ágora, en la plaza pública.La filosofía era, así, una actividad propia de una democracia donde los hombres buscan la mejor definiciónde bien, de justicia o de virtud, y donde unos ayudan a la iluminación de otros mediante la persuasiónracional.Sin embargo, como es sabido, Sócrates acabó condenado a muerte por los tribunales de la democraciaateniense. Este hecho parece inspirar el final que Platón predice para el ex prisionero que regresa a liberar asus antiguos compañeros: la burla y la incomprensión al principio, la molestia y el enfado después y, porúltimo, su vida misma vida acabará amenazada por quienes, sujetos a las cadenas de una falsa educación,son incapaces de reconocer al auténtico sabio cuando están ante él. Sin duda, es el momento más trágico delmito de la caverna.Quizá en la alusión a Sócrates Platón está justificando la incompatibilidad entre la democracia y la filosofía.Porque finalmente, a diferencia de Sócrates (de la figura que él mismo describe), Platón no alberga ilusiones
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