Desierto de CaracolesLongo http://longoteatro.blogspot.com
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L A LLE GAD A DE L PE SC AD O
MARINA:
Ya ha de saberse, que lo que has traído más que un pez es un hombre.
ALBA:
Te juro que lo pesqué, mamá.
MARINA:
Muerto. Tiene olor a podrido. Aparte, ¿qué pensás de un pez en la montaña?¿Cómo llegó hasta ahí?
ALBA:
Tenía caracoles en su traje y manos, sus pies dañados, olía a azufre y salmarina.
MARINA:
Seguro fueron los caracoles que lo sacaron del mar, escalando la cordillera loenterraron en la nieve. ¡Está muerto, ni respira tontona! Observá que sueltaescamas.
ALBA:
Que maravilla, mamá. ¿Puedo dejármelo?
MARINA:
¡Es un hombre!
ALBA:
Decísque está muerto.
MARINA:
Enterrémoslo antes que nos acusen de haberlo matado. ¿Alguien te vio?
ALBA:
Sí, la Luna.
MARINA:
Tenemos a la Luna de testigo, ahora que el Sol no se entere. ¡Vamos, hija!Pero que lenta has salido, igual a tu padre.
ALBA:
Siempre lo mismo, no puedo tener nada mío. Yo lo encontré y me lo dejo,¡joder! Ya me lo vendrás a pedir, ¡de acá!
MARINA:
Atrevida, si no fuera que soy ciega ya te hubiera dado una paliza, rebeldecomo toda la juventud. A tu edad yo... ya no me acuerdo un soroncho. Ypensar que te di todo: amor... etcétera. Así me pagás. Pero te jodí, porque yano tenés ojos que comerme. Criar cuervos, carajo. Llevate ese apestososacababa, ha convertido nuestra casa en una letrina.
ALBA:
Él se quedará a dormir con nosotras.
MARINA:
Que duerma en la acequia.
ALBA:
¡Mamá!
MARINA:
Tenés razón, toda la comida olerá a cloaca marina.
ALBA:
No. Él dormirá conmigo, le pondré un par de frazadas para que no secongele. Mañana lo llevaré a la feria.
MARINA:
Alba, yo duermo contigo, no pretenderás que esa cosa...
ALBA:
Pensábien mamita,lo bañaré.
MARINA:
(APARTE.)
Imbécil.
ALBA:
Ponga la pava en el brasero, que preparo la palangana.
MARINA:
Si quiere le recolecto flores del pedemonte para untar su cuerpo lustrosocon aromas regionales, ¿digo no? Como para que vaya adaptándose. Puedotraer un ramillete de tomillo, menta peperina, carqueja...
ALBA:
Bueno, mamá, como usted desee.
MARINA:
(APARTE.)
Imbécil. Oh, qué justo la noche está escarchando una helada.
ALBA:
Las plantas mamá. Prenda fuego para que no se quemen las viñas.
MARINA:
Yatontita, si estamos en verano.
ALBA:
Y qué, si encontré un pescado en la montaña, bien puede helar en verano.
MARINA:
La verdad que aquí nada nos sorprende. ¿Qué sería de nosotras en otrastierras? Acá nos quejamos de todo, es verdad, pero nos gusta estar así, sinoya nos hubiéramos o hubiésemos ido. Acá todo es una sorpresa diaria: que elsegador se metió con la del puestero, que el cabeza de cabra sale con la vaca
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