Se l
e acercó uno de los escribas y le preguntó:"¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?" Y Jesús contestó:"El primero es: Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón,con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.Y el segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismoMayor que éstos no hay mandamiento alguno".(Mc 12,28-31)
INTRODUCCIÓN
Un religioso ha muerto y se presenta ante Dios quien le pregunta: "Dime, ¿qué hicistede tu vida?" Él respondió:"Senor, Tú lo sabes todo y te habrás dado cuenta que durante todos los díasde mi vida cumplí fielmente mis votos"
–y
prosiguió- "Obedecí a mis superiores aunque no estuviese de acuerdo, viví con lo necesario aunqueañorara muchas cosas y guardé la castidad aunque me abrasara por dentro".Dios le miró con compasión durante unos segundos que parecieron siglos y dijo: "Es una pena que hayas perdido tu vida". Este hombre abrió sus ojos ante el desconcierto de aquellas palabras y objetó con un porqué. Dios continuó diciendo: "Porque confundiste lo que es una verdaderaconsagración. Quien pretenda seguir mi llamado deberá amar conintensidad a todos a aquellos que pasen por su vida en derroche de generosidad y sirviendo con alegría".
El mundo de hoy está viviendo verdaderos cambios y la vida religiosa no estáausente de esta dinámica. Hoy por hoy se han comenzado a andar caminos que en otrotiempo parecían difíciles e imposibles y, además, a cuestionar las tradiciones que notienen sentido. La persona ha venido recobrando el valor que se merece y por eso los procesos de formación han hecho una clara opción por atender al hombre o a la mujer que trae consigo una serie de notas características que tienen que ver con el/ellamismo(a), con su contexto, con su cultura y con su historia. El elemento antropológicoestá presente como punto de partida en los procesos de formación porque la persona no puede negar el nivel humano a la hora de cultivar aquellos niveles que podríamosdenominar cristiano y religioso.
2