Document Information
593 Views |
0 Likes |
0 Comments |
0 Favorites
Added By
Description
SOBRE MEMORIA, HISTORIA E HISTORIOGRAFÍA: A PROPÓSITO DE LAS HISTORIAS NACIONALES.
Mag. Yeni Castro Peña
Instituto Panamericano de Geografía e Historia
Una reflexión en torno a memoria es fundamental; sin embargo, consideramos que para las sociedades latinoamericanas es indispensable entablar la relación existente entre historia, memoria e historias nacionales. En los tres vocablos es imposible eludir el tiempo, ya afirmaba Marc Bloch hacia 1941: “la historia es la ciencia de los hombres en el tiempo”. Si nos referimos al tiempo, estamos abordando el tema memoria y su relación con la historia.
La memoria es aquello que recordamos y se asocia de manera directa con la tradición. La memoria no necesita ser longeva, cada revolución y movimiento progresista que rompe con el pasado posee su propio y adecuado pasado, como afirma Eric Hobsbawn en “Inventando Tradiciones”.
La memoria y la tradición en historia están íntimamente vinculadas. La “tradición” alude a aquello inventado, construido y formalmente instituido es más muchas veces ha sido distorsionado por la sociedad. Las tradiciones se inventan, mediante un proceso de formalización y ritualización caracterizado en referencia al pasado aunque sólo sea mediante su repetición majestuosa, a esto último llamamos memoria.
La memoria puede ser individual o colectiva; la memoria de carácter colectivo es la encargada de crear y recrear mitos y estereotipos que son la base fundamental de la construcción de historias nacionales.
La sociedad es la que forma el modelo de los mitos, y éstos nos remiten de manera dialéctica a una realidad social. El mito brinda sentido a la realidad, es decir a la vida humana y social, como nos hace notar el antropólogo rumano Mircea Eliade. El mito es la expresión simbólica o de imágenes, es parte de la “cultura” propia y peculiar de dicha sociedad pues es esta última la que lo mantiene vivo de generación en generación; y, es el mito, o son los mitos, los que crean y sustentan ideologías y con ello mantienen grupos de poder, un análisis interesante bien puede hacerse en torno a la “Guerra con Chile” o bien llamada “Guerra del Guano y del Salitre” por la causa que la originó.
Las afirmaciones anteriores nos conducen a plantear una pregunta básica ¿quienes crean estos estereotipos y mitos?, la respuesta sería inmediata: las sociedades. Sin embargo, no es toda la “sociedad” la encargada de crear estas “imágenes” de la realidad son grupos dentro de cada sociedad; algunas “imágenes” responden al poder y a la satisfacción de intereses cuya función debe ser cumplida a través de las ideas, en este caso los mitos y estereotipos. No debemos olvidarnos que también el pueblo tiene la necesidad de crear sus propias “imágenes” como nos hace reflexionar un estudioso de las Relaciones Internacionales Alexander Wendt.
La atestación precedente nos lleva asimismo a plantear la existencia de grupos de poder que a través de la historia se han encargado de crear y manipular estas imágenes para dominar, exculpándose muchas veces de sus responsabilidades políticas. En el devenir han convertido a la historia en aquello que no se cuenta y a la historiografía en aquello que dicen los historiadores, como afirmaba el historiador Jiménez hacia 1996: ““...la historiografía – como interpretación del pasado construida por los historiadores – termina muchas veces imponiéndose a los hechos... Es evidente que uno no puede modificar lo que sucedió en otros tiempos – los hechos fueron los hechos – pero la historia no es lo que sucedió sino lo que cada época y cada persona ve y conoce a través de la historiografía. Es decir, la historia es lo que cuentan los historiadores”.
Nosot ros sólo conocemos la historiografía que es la base ideológica de la construcción de la historia nacional, una historia aún por conocerse. Huelga decir que tanto mitos como estereotipos no son manifestaciones exclusivas de los grupos dominantes con la finalidad de afirmarse a sí mismos. Si bien brot
3 Pages