quita seguridad (Samoiraghi, ----).De cierto modo, el terror se justifica en la propia extrañeza del cualquier texto literario,considerando “lo extraño” la causa del miedo, y ese mismo miedo genera una desestimación deubicar en algún género este “tipo” de literatura, debido a que el terror es un tema presente enel sentimiento del hombre y, por lo tanto, un tema o motivo que se presenta en la escritura(Pulido, 2004).En efecto, el terror se ubica dentro de la narrativa y el cuento a partir de lo querepresenta. Significa un acercamiento a lo desconocido, que coloca al lector como la víctima yel victimario al mismo tiempo, puesto que se sirve del uso y quebrantamiento de la razón(Salmoiraghi, ----). Esto da por entendido que quien(es) protagoniza(n) la obra son tambiénvíctimas y victimarios de su propio terror, tomando en cuenta que el lector tiene la posibilidadde colocarse en su(s) lugar(es) como un modo de recepción.Otra posibilidad de receptar la obra es efectuar lo contrario: que el lector solo (ad)mirelo que está ante sus ojos, su goce y su razonamiento, hasta que surja el placer (victimario) y elmiedo (víctima) en conjunto. “La gallina degollada” no escamita en provocar esto, poniendo adisposición del lector diversos recursos.
De mundos posibles y lenguaje
De acuerdo al planteamiento de Ryan (1997), los mundos posibles, en literatura, es laoportunidad de describir las esferas de un sistema ficcional de realidad, un lugar en cual loposible se lleva a cabo a través de la exploración de diversos tipos de accesibilidad, donde losmundos alternativos establecerían una relación con el mundo real bajo un dominiotransuniversal (semejanza entre un mundo posible y el sistema de la realidad) e intrauniversal(configuración del sistema propio de algún mundo posible en el texto). Hay variados tipos derelación, los cuales están configurados en una orden: identidad de propiedades, identidad ycompatibilidad de inventario, compatibilidades de tipo cronológica, física, taxonómica, lógica,analítica y lingüística (Ryan, 1997).Basándose en esta taxonomía, la literatura de terror podría ubicarse en cualquier nivel,pero si nos motivamos por la definición dada por Salmoiraghi (----) de cómo se genera el terror,tal provocación permitiría que este tipo de literatura abarque todas las relaciones estipuladaspor esta taxonomía puesto que el miedo ante lo extraño mueve el mundo interior de la obra, asícomo al propio lector. Particularmente, “La gallina degollada” pone en sus solapas todarelación directa entre la realidad y la ficción, justificándose por el contexto de producción -Quiroga trabajo desde la corriente naturalista de la literatura hispanoamericana- y lastemáticas abordadas, principalmente la muerte como concepto próximo al terror.Por otro lado, Reati tiene una concepción de lenguaje definida como “un instrumento decontrol del pensamiento o, por el contrario, como un sitio de oposición a ese control(…)” (Reati,2006). En función del estilo del cuento y del autor, el lenguaje se sentiría con la segundaacepción propuesta por la definición de Reati, o sea, como un lugar que pone resistencia alcontrol. De acuerdo al género, el terror corrompe ese control a través de la sublimación delmiedo dentro de la historia que se está contando.En el caso puntual de “La gallina degollada”, Quiroga hace uso de un lenguaje simple,dotado de resistencia a la normatividad que ofrece el mundo moderno contemporáneo a la