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APUNTESDE SERMONES
Vol. II
C. H. SPURGEON
 
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Sermón 101EL CÓMO Y EL POR QUÉ DE LA DUDA
"Al momento, Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?" (Mateo 14:31).
Nuestro Señor no preguntó al dudoso hasta que le salvó de hundirse.Sus reprensiones siempre son dadas a tiempo.Cuando la gracia de la fe está presente, la duda tiene que responder por sí misma ydesaparecer; no puede defenderse.
I. ¿POR QUÉ DUDAS TÚ, OH CRISTIANO?
1. Mencionemos algunas razones supuestamente lidas. ¿Puedes citar pasadasexperiencias de promesas incumplidas?¿Está el mal presente más allá de la omnipotencia divina?¿Han sido abolidas sus promesas? ¿Están anulados sus propósitos de gracia?¿Ha cambiado Dios mismo? ¿Ha desaparecido para siempre su misericordia?Ninguna de estas supuestas razones tiene lugar.2. Escuchemos nuestras propias razones, si nos atrevemos a declararlas.Mi sentido de culpa es peculiarmente profundo y claro.Mis faltas justifican mi desespero, considerándolo desde el punto de vista de los logros deotros, y mis propias obligaciones.¡Mis pruebas son tan peculiares, tan largas, tan diversas!Mi corazón falla, no puedo soportarlo más.3. Apuntemos las verdaderas razones de nuestras dudas. Tú viviste demasiado confiado yesta confianza te falló. Miraste las cosas demasiado a la luz de los sentidos; y como quiera queandamos en la oscuridad, por esto te encuentras turbado. Apartaste tu ojo de tu Señor.
II. ¿POR QUÉ DUDAS TÚ, OH PECADOR?
1. Supongamos algunas buenas razones para dudar. ¿Es que otras personas han creído yperecido?¿Has probado tú mismo de creer en Jesús y hallándolo en vano?¿Ha perdido la sangre de Cristo su poder?¿Ha cesado el Espíritu Santo de confortar, iluminar y renovar?¿Ha sido abrogado el Evangelio? ¿Ha desaparecido la misericordia de Dios para siempre?Ninguna de estas preguntas pueden ser respondidas afirmativamente.2. Oigamos tus razones aparentes.Tus pecados son grandes, numerosos, graves y singulares.No puedes pensar que la salvación sea para ti. Has rehusado el Evangelio por demasiadotiempo. Tu corazón es terriblemente duro e insensible. Ninguna de estas razones es suficientepara dudar del amor del Todopoderoso.3. Veamos la manera de tratar estas dudas irrazonables. Arrepiéntete de ellas, puesdeshonran el poder y las promesas del Padre, la sangre de Jesús y la gracia del Espíritu Santo.Termina con ellas creyendo simplemente lo que es seguro y verdadero.Anda tan lejos como puedas por el otro camino. Cree hasta lo sumo. En todos los casosestemos seguros de que creer en Dios justifica el sentido común, y dudar de El es unaextravagante locura.Tengo una gran simpatía por Billy Bray, cuya esposa le dijo cuando volvió a casa despuésde haber malgastado todo su dinero: "No te conozco ni te he visto jamás en mi vida. Has idotras otras esposas y tras otros hijos; que ellos te ayuden, puesto que has dejado a tu esposa ya tus propios hijos morir de hambre." Billy respondió con energía: "Bueno, mujer, pero es queno has muerto de hambre todaa", y ella misma era un testimonio viviente de suexageración. HENHY VARLEY.El bueno y anciano Mr. Crisp, quien había sido presidente del Colegio Bautista por cincuentaaños en Bristol, tenía temor de que su fe le fallara. Alguien le recordó el pasaje: "El que a supropio Hijo no perdonó, antes lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con El todaslas cosas?" Después de repetir la última parte del versículo el anciano dijo: "¡Oh, no, sería unerror, no puedo atenerme a ello, no dudaré." . S. A. swaine en el libro Hombres fieles.Ciertas personas piensan que dudar es una parte necesaria de la experiencia cristiana.Un niño puede tener una profunda experiencia del amor de su padre y no haber dudado jamás de él. Todas las experiencias de un cristiano no son la experiencia cristiana en susentido real y verdadero. Si muchos cristianos están desalentados, no es razón para que yo loesté, sino que es razón para que yo vele en contra de ellos. Si muchas ovejas sufren sarna,¿estaré yo ansioso de padecerla también a fin de ser como ellas? Nunca dudéis del Señor hasta
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