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Cerrando Puertas
 Turno 1Viernes 19 de Mayo año 2525 - 22:00 p.m. Algun Lugar del Bosque Niebla.
 El Bosque Niebla solía permanecer en un sombrío silencio mientras transcurría lanoche, quienes se atrevían a atravesar por este lugar preferían hacerlo generalmente atempranas horas de la mañana o al menos mientras que algunos rayos de sol lesalumbrara el camino, sin embargo en esta oportunidad había alguien que al parecer no leimportaba la hora, ni el lugar, ya que había temas mas urgentes que atender. Dos pequeñas y osadas figuras se encontraba cruzando el bosque niebla por la oscuridad dela noche, una que media no mas de un metro cincuenta, y otra unos 20 centímetros mas baja. Al parecer llevaban horas de viaje ya que sus pasos eran lentos y vacilantes.-Por cierto, mi nombre es Liam señor, y usted es…- Dijo el pequeño halfling al enanodespués de horas de haber caminado juntos en un monumental silencio.-Pues Bien, el mío es Morgan y creo haberte…- Cuando se disponía a seguir hablandoun rugido salvaje le detuvo, en un principio ambos individuos frenaron su marcha yesperaron a que en cualquier momento saltara sobre ellos alguna bestia salvaje, pero seequivocaban, no se trataba mas que del estomago de Morgan el cual luego de unaextenuante jornada de trabajo y sumado a una larga caminata ya no hacia mas que pedir a gritos comida.Sin necesidad de alguna palabra ambos desempacaron y comenzaron a acampar para asíluego poder comer algo. Morgan rápidamente consiguió un poco de leña para poder armar una Fogata cuanto antes.-Muy bien Liam, espero que seas tan bueno para cocinar como lo eres para hablar- Dijoel Enano tras una Carcajada. Sin embargo en su sonrisa se podía percibir un Sufrimiento profundo. No podía ser de otra manera, ya que hace unas cuantas horas Morgan habíarecibido la noticia que su padre poseía una enfermedad Mortal, y aunque Morgan seinsistía a si mismo que no le importaba, era evidente que no era tan así. Liam se había percatado de ese dolor.-Dicho y hecho señor -Dijo Liam muy entusiasmado mientras sacaba unos utensilios desu bolso.- Preparare unas patatas que traigo conmigo, aunque no son muchas pero creoque bastaran.Ambos cenaron juntos en aquella silenciosa noche, ninguno tuvo tiempo de soltar unasola palabra, ya que el hambre no lo permitía así. Devoraron sus porciones en unoscuantos segundos y aunque deseaban poder comer alguna otra cosilla, no tuvieron otraopción más que conformarse. Luego ambos intercambiaron una reflexiva mirada ycomprendieron lo que debían hacer continuación.-Esta bien señor Morgan, haga usted el primer turno de vigía, en unas cuantas horas másdespiérteme –Dijo el pequeño halfling mientras se acomodaba en su saco para poder dormir- y por favor disculpe mis ronquidos. –Tras esas palabras Liam callo rendido enun profundo sueño.
 
Solo en la oscuridad de la noche y en el monumental silencio que era corrompido solo por el canto de los grillos, Morgan no podía evitar pensar en su padre, aquel ser quemezclaba amor y odio, y que formulaba una serie de dudas que intrigabaninconscientemente el corazón del enano…Horas y horas vago en sus pensamientos en busca de un orden, una coherencia a todoslos sentimientos encontrados que tenia sobre su padre… El tema le afectaba mas de loque el creía, y sin previo aviso por sus mejillas empezaron a caer lagrimas... lagrimas por una incertidumbre que nunca antes había sentido…De pronto sus pensamientos fueron interrumpidos, los agudos oídos que poseía en elenano le permitieron percibir que el peligro se aproximaba… <<!!!Despierta Liam, NOS ATACAN!!! >> Grito eufóricamente Morgan, El halfling de un salto salio de sutrance y acudió rápidamente a su espada corta… ¿Dónde, donde? –quiso saber el pequeño, pero este no poseía la buena visión del enano…De entre los árboles salieron los depredadores, cuatro Trasgos armados con dagas y deuna pésima apariencia que dejaba en evidencia que no comían en días, y que el olor aunas buenas patatas no se podía dejar pasar así como así…El combate era inevitable, y solo había tiempo para una rápida estrategia. _______________________________ 
-Combate:
En tu siguiente turno deberás narrar tu entrada en combate, podrás planear una estrategia junto con Liam antes que estalle la batalla. (No narraras ningún ataque, solo sencacion y estrategia).
 Enemigos:
4 Trasgos.
-Escenario:
Ver mapa del combate en  Escenarios de combates.
Esto se les escapaba de las manos. En todos sus largos años de vida, nunca se habíavisto obligado a luchar. No almenos a muerte. Aúnque como todo enano recibióinstrucción militar, prontó dejó el gremio de lucha con pico. Solo los entrenaban por siacaso aparecía algún problema en los túneles. Eran preparados para defensarse con su pico. Se quitó de la cabeza esos pensamientos, y intentó relajarse. La poca luz quellegaba de la hoguera le permitió ver a tres trasgos, dos a su espalda, y uno enfrente... pero algo le decía que habría alguno más.<< Digamos que hay cuatro... tampoco son tantos>> pensó. Esto lo encorajó un poco,aúnque seguía asustado.El halfling hizo el valiente gesto de coger su espada... y ahí quedó su valentía. Empezóa temblar, pensando que eran enormes ogros los que se echaban encima de ellos.- Tranquilo, Liam, son solo tres trasgos, digamos cuatro, y están más flacos que un elfodesnutrido. Podemos con ellos!Un poco más tranquilizdo ahora, el halfing vió como Morgan buscaba algodisimimuladamente en su saco. Para su disgusto, Morgan se percató que no había
 
cogido su pico, así que sacó lo más gordo que pillo.- Mira, Liam, esto en las minas se cargaba las rocas como nueces. A ver su cabeza!- Ysoltó una sonora carcajada. Liam se sobresaltó al oír el estrendor de su risa. Jamásentendería el humor enano. Puso la enorme maza sobre su hombro, y le dijo a Liam:- Oye, házte con los de delante ( trasgos 2 y 3), yo maldeciré a uno y luego me giraré para ir a por el otro (4). - luego intentó mediar con ellos- Oíd, preferimos no luchar,coged las patatas que quedan y íros.- Señor Morgan, que vienen!- Oye, aúnque tenga 59 años, en realidad fisicamente hablando, no soy mucho másmayor que tú.- Lo miró de reojo- No me llames señor que no soy ningún viejo! - Volvióa mirar a los trasgos- Me entendéis? No habláis nuestra lengua? - luego probó conlenguaje rúnico, propio de los enanos.- Señ-- estooo, Morgan, no parece que quieran hablar!Los trasgos, babeantes y con la mirada fija en el caldero de las patatas , se fueronacercando poco a poco.La tenue luz de la hoguera iluminaba el rostro de Morgan. Intentó mantener la sangrefría mientras los dos trasgos se acercaban. Cruzaron miradas, y Morgan pudo ver en susojos desesperación. Ya fuera el hambre, ya fueran sus pésimas condiciones de vida, algoles impulsaba a actuar así. Puede que fuera un adelanto de la tragedia que se avecinaríasi salien de esto. Eso, sin embargo, no le inspiró piedad. Viendose abrumado por los dostrasgos, dio media vuelta y retrocedió unos pies. Pero mientras corría se acordó de untruquito que le enseñó un sacerdote de las minas. Con las manos resplandeciendo dechispas rojas, y los ojos con una tonalidad amarilla, su voz reverberó poder y dijo unas palabras en rúnico. En ese mismo instante se giró hacía uno de los trasgos y lo apuntócon el dedo hacía abajo, un gesto imperioso que no admitía respuesta. La voluntad deltrasgó se quebró en trocitos, y una fuerte presencia lo invadió. Todos los horrores que lacriatura habia vivido se manifestaron en su mente y empezaron a atormentarlo.Distraido por la fatalidad, ladeó su cabeza y se acerco dando tumbos havia Morgan. Elotro trasgo, sin lograr comprender que habia pasado, lo siguió. Morgan pensó de nuevoen huir, pero vió mientras se giraba a Liam. El mediano sacó su espada corta y se lanzósobre un orco. Tras un salto se lanzó sobre él y le metió la espada entre ceja y ceja. Eltrasgo reaccionó a tiempo, y logró retroceder, evitando que la herida fuese mortal. Lasangre empezó a salir de su frebte, y se quedó embobado ( aún más) mirando almediano.<< Pues para estar tan raquíticos , aguantan lo suyo>> pensó Morgan. Cometió el error de distraerse, y prontó notó en su pecho un frí penetrante, acompañado de una punzadade dolor. Se giró como pudo, mientras el otro trasgo intentaba golpearle. Pero su estadoera tan pésimo que se peleó con el viento que soplaba del ponente. Sin tener tiempo delanzar una aguda ironía al trasgo, preparó su martillo para darle al trasgó que le habíagolpeado, y logro golpearle en el pecho, haciendolo retroceder. Liam se encargó deltrasgo herido, y terminó de clavarle su espada en la sien. Rodó ágilmente para esquvar al otro, más Morgan hubiera jurado que logró alcanzarle. De nuevo, su distracción levalió otra herida, se preparó para golpear de nuevo a su atacante, y entonces noto un pinchanzo agudo en su torso. El otro trasgo, vaya una coíncidencia, se cargó a uno delos demononios que lo atormentaban, justo donde Morgan estaba. Sintió mucho frio, yse vio obligado a huir. Vió un enorme arbol, justo donde los trasgos estaban escondidos,y corrió a refugiarse detrás del tronco. No llegó tan lejos, pues le faltaba el aliento, quese le salía por las terribles heridas. Sintiendose morir, preparó un remedio que su madrele explicó cuando era pequeño. Juntó sus manos, y entono una súplica a Móradin, tan
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