una nueva cultura (su delirio o su neurosis) pero que esta vez no es compartida por Ios demás,sino que
es subjetiva, que arma un yo, pero un yo encerrado, soIo.De este encierro lo rescatará su terapeuta (si la tarea es exitosa) que lo ayudará a reingresar alos supuestos culturales compartidos, la trama de continuidad que nos permite a todos nosotrosenfrentar la discontinuidad de la conciencia y organizar proyectos de vida. Los vínculos y elcampo simbólicos nos permiten leer una realidad perceptual que de otro modo sería unaseriación caótica, de hechos sin lectura posible.A lo largo de todo el libro veremos que la tarea del terapeuta es devolver al paciente lacapacidad de concebir sucesiones, de organizar una historia con un sentido, utilizando para ellotodos los hechos que le ocurrieron en su vivir.Sintetizando nuestra propuesta de salud, enfermedad y terapia, diremos que vivir es un juegodifícil, pues es resolver la paradoja siguiente: uno debe cambiar siendo el mismo. En eseproceso se debe atravesar el tiempo, crecer, transformarse en otros (las etapas evolutivas) y, almismo tiempo, integrar todos los
yo
que fuimos pero en función del yo que deseamos ser.En la perturbación del existir que llamamos las crisis (el momento agudo de la enfermedad) sepresenta la imposibilidad del paciente de autopercibirse como el mismo que era, la nuevasituación lo colocó fuera de su historia, está alienado, etimológicamente, extranjero para sí. Elsuceder de su vida se paralizó, la percepción no consigue leer la realidad (no hay figura-fondo)y el futuro está vacío. Esta es una vivencia de máxima angustia, la persona se encuentrades-esperada (no espera más), se desestructuró la lectura prospectiva de su acción. Y yadijimos que si no hay un "testigo reintegrador" (un terapeuta) que lo ayude a reestructurar suproyecto vital dentro de la cultura, corre el peligro de una reconstrucción subjetiva de lossistemas de estabilización del yo en el tiempo y entrará a la neurosis o la psicosis según loinaguantable de su vivencia de disolución yoica y sus recursos defensivos aprendidos en lainfancia.Los antecedentes teóricos más importantes que permitieron estructurar esta concepción delenfermar, están ordenados en una línea donde el psicoanálisis Freudiano es el punto de origen,luego enriquecido por la teoría gestáltica de Fritz Perls respecto al presente de la conciencia ytambién la concepción de núcleos y continuidad yoica de Donald Winnicott. Además fueesencial el referente teórico existencialista, que como fenomenología del hombre impregnanuestro modelo de conciencia.Respecto a las nuevas técnicas de interacción grupal hemos incorporado maniobrasterapéuticas de la escuela americana, básicamente a través de Jay Haley.También Eric Berne nos permitió poder comprender las historias y mitos familiares. Pero lacaracterística más importante para dar una idea de la inserción de este modelo en el campoactual, fue la actitud de utilizar herramientas conceptuales y técnicas de diversas escuelas,todas estas coherentizadas por nuestro modelo de psiquismo desde la temporalidad.La elaboración grupal de este modelo de pensar la enfermedad y la terapia fue posible por latarea asistencial en instituciones de Argentina, Estados Unidos y Brasil y también por los cursosy laboratorios dados por el autor en los últimos años, los laboratorios psicodramáticos enco-terapia con la Licenciada Laura Jitric. Esto permitió la discusión y complejización delesquema inicial con el aporte de los alumnos desde distintas perspectivas teóricas.
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