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En las etapas antes mencionadas señalaremos las cuestiones bélicas quefueron fuentes de preocupación del escritor tucumano; tales por ej: la lucha entreunitarios y federales, los levantamientos contra Rosas, la batalla de Caseros, la guerracontra el Paraguay y otras, puesto que, como él mismo sostiene en su "Autobiografía":
"Como no he vivido fuera de mi país sino para mejor estar presente en el por misescritos, la historia de éstos, que es la historia de mi vida, formará un libroocupado todo él de la República Argentina, pudiendo titularse: -
La vida de un ausente, que no ha salido de su país."
(
)
.
PRIMERA PARTE
:
La noción de guerra en su etapa Romántico- Historicista
En esta etapa de su vida, que comienza alrededor de 1837, Alberdi ya haterminado sus estudios universitarios, ha recibido la influencia de la Ideología (
) del Dr.Alcorta, y ahora traba amistad con el grupo romántico, con la formación del SalónLiterario de M. Sastre y la Joven Argentina de E. Echeverría. Filosóficamente recibelainfluencia de Herder y en cuanto a la Filosofía del Derecho de Savigny y Lerminier (
).El Romanticismo Historicista (
), a través de sus representantes argentinos, nosofrece un nuevo tipo de filosofía de la Historia. El desarrollo histórico obedece a una leyuniversal de la humanidad, la cual tiene en cada pueblo sus leyes particulares. Cadapueblo contribuye con su idiosincrasia, con sus costumbres, lengua, religión yparticularidades históricas y geográficas a la síntesis universal de la humanidad queconstituye el progreso
: "Los pueblos, como los hombres, no tienen alas; hacensus jornadas a pie y paso a paso. Como todo en la creación los pueblos tienen suley de progreso y desarrollo, y este desarrollo se opera por una serieindestructible de transiciones y transformaciones sucesivas"
(
).Por lo tanto, debe existir un modo Argentino y Sudamericano de contribución aldesarrollo del espíritu universal que, para realizarse necesita revalorar lo nacional yautóctono, la reflexión y respetar el tiempo y el modo de realización de cada pueblo. Enel caso de Alberdi y de muchos de los que luego fueron proscritos, Rosas encarnaba larealización de la conciencia auténticamente nacional: "
El desarrollo, Señores, es elfín, la ley de toda la humanidad: pero esta ley tiene también sus leyes. Todos lospueblos se desarrollan necesariamente, pero cada uno se desarrolla a su modo:porque el desenvolvimiento se opera según ciertas leyes constantes, en unaíntima subordinación a las condiciones del tiempo y del espacio. Y como estascondiciones no se reproducen jamás de una manera idéntica, se sigue que nohay dos pueblos que se desenvuelvan de un mismo modo.Este modo individualde progreso constituye la civilización de cada pueblo: ...
" (
).Durante este período de su vida, el joven filósofo ya ha escrito, con motivo de laapertura del Salón Literario, el segundo Discurso de esa noche de Junio de 1837,titulado:
Doble armonía entre el objeto de esta Institución, con una exigencia de nuestro desarrollo social; y de esta exigencia con otra general del espíritu humano
. Escribió también la
Xª palabra simbólica
del
Dogma socialista
o credo dela Asociación de Mayo, con el título de:
Abnegación de las simpatías que puedan ligarnos a las dos grandes facciones que se han disputado el poderío durante la
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