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 www.ulc.
1 euro
edición nacional
Domingo30 De septiembre De 2007
 año i - nº05
 
1 euro
con dvd y cd gratis
10-4-1976 // 
García Calvo jura de rodillas los PrincipiosFundamentales del Movimiento como gobernador civil
7-11-2001 // 
 
Roberto García Calvo jura la Constitución al sernombrado magistrado del Tribunal Constitucional
EL PRIMER CDPAVAROTTIPER SEMPRE
Mipaís está comoEspaña en 1977”
p
2 a 6
Un falangista enel Constitucional
El pasado como jefe provincial del Movimiento del juez que hoy interpreta la Carta Magna
ecuador
PÁG.16
Mario Bros. vuelve con másaventuras para la Nintendo WiiRichard Geresalva el Festivalde Cine deSan Sebastián
Una obra de artede 10 kilómetros
colorado (eeuu)
PÁG. 38
 VideoJueGoS
PÁG. 40
‘SHoW BuSineSS’
PÁG. 44
Pm
DVDPARADISE NOW
Mañana Good bye Lenin
HoY GraTiS
 
público
Domingo, 30 De septiembre De 2007
2
El gbenadcvl que llegóal TbunalCnsttucnal
En portadaUn magistrado polémico
La sombra del franquismosigue en el Constitucional
Zapatero se juega la le-gislatura en el Tribunal Cons-titucional. El Estatuto de Cata-luña, los matrimonios gays, laley de dependencia... depen-den de la decisión de los do-ce magistrados. Y un solo votopuede inclinar la balanza. Ro-berto García-Calvo (La Bañe-za, León, 1942) es uno de los juristas que tendrán en su ma-no la decisión. Antiguo gobernador civil enla etapa de Arias Navarro, en Almería su recuerdo se asocia alas actitudes más ultra conser- vadoras del régimen franquis-ta. El historiador Rafael Quiro-sa recuerda que muchos altoscargos aprovecharon los nue- vos aires para abrazar el cam-bio político que se intuía. Nofue su caso. Entre sus compe-tencias estaba la de mantenerla seguridad y no tuvo conce-siones con la oposición políti-ca. Estuvo en el cargo menosde un año, entre abril de 1976 y marzo de 1977 pero le bas-tó para dejar varias huelgas re-primidas sin miramientos y unhomicidio sin resolver.
3                      
Arturo DíAz/Luis CALvo
AlmeríA
El juez García-Calvo fue nombrado por Arias Navarro gobernador civil de Almería // En sumandato se produjo el asesinato de Javier Verdejo, un joven que estaba haciendo una pintada
Según el informe ocial, a
Javier Verdejo le mató un acci-dente a los 19 años. La madru-gada del 14 de agosto de 1976el disparo de un guardia civille abatió entre la playa y la ciu-dad, mientras pintaba un le-ma político armado de un es-pray. Cuando le dieron el aviso,García-Calvo estaba de cenaen Cabo de Gata y allí perma-neció. Los críticos con la ges-tión del hoy magistrado man-tienen que se limitó a tomarotra copa.
Frenar as rtestas
Su reacción pública llegó aldía siguiente. La noticia de lamuerte del joven había pues-to patas arriba a la ciudad, queentonces contaba con 121.000habitantes. Almería se vuelcaen el entierro. Ocurre lo nunca visto aquí desde 1939. Miles depersonas acompañan el féretroen un cortejo que desborda eldispositivo de seguridad esta-blecido: las consignas de la iz-quierda resuenan en los tres ki-lómetros que separan la iglesiade San Pedro del cementerio. Vuelan los claveles rojos desdelos balcones sobre el ataúd.El Gobierno Civil intenta pa-rar las protestas. Funcionarioscercanos a García-Calvo trans-miten su inquietud a la oposi-ción clandestina. Amalia, hijadel entonces líder socialista enla provincia, José Tesoro, ya fa-llecido, cuenta que en el fune-ral su padre recibe un mensa- je claro del Gobierno Civil: “A nadie le gusta lo que ha ocurri-do, pero ya está hecho. El presi-dente Suárez está en la provin-cia y se va a imponer la calma.Lo mejor es que los líderes con-trolen a los militantes más jó- venes. Así que tonterías las jus-tas”, recuerda Amalia.Horas más tarde se difundeuna nota por la radio. La ma-nifestación convocada parael día siguiente es ilegal y seaconseja no pasear cerca dellugar. El Gobierno Civil no du-da en amenazar con el uso dela fuerza y la utiliza cuando lagente empieza a reunirse. Sedetuvo a diez personas, cuatrode ellos menores de edad. Ante la rabia de muchos,García-Calvo ordenó una in- vestigación por la muerte del joven, y la causa recayó en el juzgado militar de la plaza.Nunca más se supo del finalde este proceso. El mutismofue completo y el guardia ci- vil fue apartado. Martirio Teso-ro, otra de las hijas del dirigen-te del PSOE, recuerda que antela convocatoria de una mani-festación de la izquierda, el go-bernador llamó a su padre “pa-ra advertirle seriamente delriesgo que supondría acusar aun guardia civil sin pruebas yaque en las octavillas se hablabade asesinato”.
prósts fraasads
En julio de ese mismo año Al-mería había vivido una durí-sima huelga de pescadores,una pequeña guerra en el de-primido barrio de La Chanca.En este dédalo de callejas deorigen andalusí, pervivía unapobreza descarnada. La pren-sa de la época recogió en múl-tiples ocasiones los deseos deGarcía-Calvo de “mejorar lascondiciones de vida de la pro- vincia”, propósito en el queaquí fracasó.La policía había cercado unade las asambleas del gremio depescadores, de los más reivin-dicativos de la ciudad. Cuan-
Manuel
riCo
C
uando Roberto Gar-cía-Calvo compa-reció en el Congre-so en 2001, antes deser nombrado magistrado delTribunal Constitucional, reali-zó una encendida defensa del
derecho a recticar de los pre
-bostes franquistas. Y pidió queno se le tachase de ultra. “Enmis resoluciones, que es dondese conoce lo que hace un juezo un magistrado, es donde es-tá plasmada la asunción pormi parte, sin discusión alguna y desde el primer momento demi ejercicio profesional, de los valores constitucionales quese imponen a partir de nuestraCarta Magna de 1978”, sostu- vo García-Calvo.Creo que es de justicia to-marle la palabra al magistra-do. Es evidente que la transi-ción a la democracia fue prota-gonizada por antiguos dirigen-
e a    aad
opnón
tes del régimen franquista, em-pezando por Adolfo Suárez,que ahora están en los altaresde la consideración social. Y loestán precisamente por los he-chos que protagonizaron conposterioridad a 1978.El problema en el caso deGarcía-Calvo no es el pasado,es el presente. Desde que go-bierna José Luis RodríguezZapatero, se ha convertido encabecilla de un grupo de ma-gistrados empeñados en tirarabajo las principales reformaslegislativas. Poco importa quesea la Ley de Igualdad, la Ley contra la Violencia de Género,el reconocimiento de los ma-trimonios homosexuales o elEstatut catalán, García-Calvosiempre está en contra.Claro que lo más grave esque no haya tenido la decen-cia de abstenerse en el debatesobre la prórroga del manda-to de la presidenta del Consti-tucional, María Emilia Casas,después de haber pedido su di-misión por escrito. Parece uncaso de libro de contaminación y pérdida de imparcialidad a lahora de resolver el recurso pre-sentado por el PP.Por supuesto que nadie leniega a García-Calvo su dere-
cho a recticar. Pero él parece
seguir empeñado en utilizaruna doble vara de medir.
 ABRIL DE 1976
 Acata, adllad,la legaldadfanqusta
Roberto García-Calvo jura, arro-dillado, como gobernador civil de Almería, el 10 de abril de 1976,cuando la legalidad franquistaseguía en vigor. En la imagen dela derecha, su juramento como vocal del Consejo General del Po-der Judicial, en marzo de 1989.
oCTAViLLAS// 
cm ésta se reartern en Amería tras a muerte deVerdej. Su nmre fue rerdad en mítnes y reunnes r tdaEsaña, segn rege a rensa de ss días. En as gesas rerasde Madrd, en a atedra de burgs  en Mtr.
 
público
Domingo, 30 De septiembre De 2007
3
García-Calvo en el momento de jurar como gobernador de Almería, en 1976.
efe
¿Qué opinión le merecela figura de garcía-calvo?
www.publico.s/ 003042
3                      
cmenta a nta
do el primer asistente cogió elmicro intervinieron los agen-tes. Francisco Mayor, un ma-rinero ahora patrón mayor dela Cofradía, recuerda que fue-ron especialmente duros conlas mujeres. “Había algunasinertes en el suelo y la policíaseguía golpeando con las po-rras”, cuenta. Entonces, la vio-lencia explotó. Cuando los pes-cadores se atrincheraron en elbarrio, la Policía cargó con to-da su fuerza.
Sndastas ress
 Aún más dura fue la reaccióndurante la segunda huelga depescadores, entre diciembre de1976 y enero del siguiente año.García-Calvo reprimió el movi-miento atacando a los cabeci-llas. Javier Ayestarán, hoy lí-der de CC.OO. y entonces per-teneciente a la Organizaciónde la Izquierda Comunista, fueencerrado. Poco después lle-garon también a los calabozosFrancisco Mayor y otros dos lí-deres sindicales. Se les acusóde sedición y a los pocos díasestaban en la cárcel. Por las ca-lles y el puerto empezó a co-rrer el rumor de que la liber-tad de los cuatro detenidos de-pendía del final de las movi-
lizaciones. “Un antiguo fscal
utilizó al Poder Judicial paraacabar con una huelga, sin im-portar los hechos en sí. Todoslos estamentos del Estado fun-cionaban al capricho de Gar-cía-Calvo”, asegura Ayestarán. Aunque en ningún momentofueron sometidos a golpes, enla celda el líder comunista fueencañonado por un agentemientras le amenazaba: “Quesepas que aún quedan policíasfranquistas”. Así, el sindicalista no du-da en calificar a García-Cal- vo de “represor”. “Lo digo cla-ro porque lo he sufrido en miscarnes”, zanja. Rafael Quiro-sa, profesor de Historia en laUniversidad de Almería y unode los que más ha estudiado latransición en Almería, es mássuave en su valoración. “Elgobernador civil era un hom-bre gris, un funcionario queno supo cambiar la inercia delos tiempos antiguos”, cuen-ta, mientras que el patrón dela Cofradía, recuerda “los ma-los modos, la chulería” con laque se conducía García-Calvo.El gobernador “más que nego-ciar, amenazaba”, según ase-gura Mayor.
ls tems aman
Cuando García-Calvo deja elsillón en 1977, vuelve a ejer-cer distintos puestos en la ju-dicatura. El fiscal de carrerapresenta su dimisión, que fueaceptada. Los opositores del
momento afrman que la acu
-mulación de crisis en un man-dato tan corto fue la causa desu caída. Él, sin embargo, de-cía en 2001 ante en el Congre-so que no fue cesado ni desti-tuido por ninguna razón, “por-que mantenía unas excelen-tes relaciones con el presiden-te del Gobierno de entonces, Adolfo Suárez”. García Calvoabandona Almería para to-mar posesión de una plaza co-mo magistrado de Trabajo enGuadalajara.El Franquismo va quedandolejos y cambian las actitudes.García-Calvo se adapta y dejade presidir procesiones al Va-lle de Los Caídos. Igual que ha-bía jurado los Principios Fun-damentales del Movimiento, jura la Constitución. Cuandofue elegido magistrado del TC,y en el trámite parlamentarioprevio, su paso por el GobiernoCivil de Almería era para él un“episodio anecdótico”.
D
NOVIEMBRE DE 2001
Juramento de laConstitución con Aznar al fondo
El antiguo gobernador de Al-mería logró, en noviembre de2001, ser nombrado magistra-do del Tribunal Constitucional.El nombramiento se produjo apropuesta del PP y tuvo un votode castigo de una veintena dediputados del PSOE.
“Un episodioanecdóticoen una larga trayectoria”
Hace seis años, Rober-to García-Calvo comparecióante la Comisión Consultivade Nombramientos del Con-greso, como requisito previo asu elección como magistradodel Tribunal Constitucional.En su intervención, aseguróque los diez meses que habíaejercido como gobernador ci- vil de Almería eran “un episo-dio anecdótico en una largatrayectoria profesional” demás de 30 años.García-Calvo mostró inte-
rés en “desmitifcar algunasdescalifcaciones que duran
-te largos años vengo sopor-tando como una especie degobernador franquista, cu-yo único título a la hora deejercer la jurisdicción es éste,o una especie de ultraconser- vador, que no tiene en abso-luto reflejo ni en mi trayec-toria profesional ni en misresoluciones”.El magistrado admitió queaceptaba el calificativo de“conservador”, pero rechazótajantemente que se le tache“de ultra o contrario a los va-lores constitucionales”, al en-tender que son “insultantes”. Además, aprovecho pararealizar una declaración de fedemocrática: “En mis resolu-ciones está plasmada la asun-ción por mi parte, sin discu-sión alguna y desde el primermomento de mi ejercicio pro-fesional, de los valores consti-tucionales que se imponen apartir de 1978”.
D
3                      
l. c. / a. d.
ALmerÍA
of 00

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