1. VISION GENERAL DE LA TERAPIA COGNITIVA DE LOS TRASTORNOS DE LAPERSONALIDADLa terapia de pacientes con distintos trastornos de la personalidad ha sido sometida a examen enla literatura clínica desde el inicio de la historia conocida de la psicoterapia. Los casos clásicosde Anna O. (Breuer y Freud, 1893-1895/1955) y del Hombre de las Ratas (Freud, 1909, 1955),de Sigmund Freud, pueden rediagnosticarse como trastornos de la personalidad según loscriterios actuales. Con el desarrollo del primer Diagnostic and Statistical Manual of MentalDisorders (DSM-I) de la American Psychiatric Association (APA, 1952) hasta la versión actualdel manual (DSM-III-R; APA, 1987), se han ido ampliando y refinando gradualmente lasdefiniciones y los parámetros que permiten comprender estos estados graves y crónicos. Laliteratura general sobre el tratamiento psicoterapéutico de los trastornos de la personalidad esmás reciente y crece con rapidez. La principal orientación teórica en la literatura actual sobre lostrastornos de la personalidad, o en la literatura psicoterapéutica en general, ha sido psicoanalítica(Abend, Porder y Willick, 1983; Chatham, 1985; Goldstein, 1985; Gunderson, 1984; Horowitz,1977; Kernberg, 1975, 1984; Lion, 1981; Masterson, 1978, 1980, 1985; Reid,1981; Saul yWarner, 1982; Waldinger y Gunderson, 1987).EL ENFOQUE COGNITIVO-CONDUCTUAL DE LOS TRASTORNOS DE LAPERSONALIDADMás recientemente, terapeutas conductuales (Linehan,1987 a b; Linehan, Armstrong, Allmon,Su rez y Miller,1988; Linehan Armstrong, Su rez y Allmon, 1988) y cognitivo-conductuales(Fleming, 1983, 1985; Fleming y Pretzer, en prensa; Freeman 1988 a,b; Freeman y Leaf, 1989;Freeman, Pretzer, Fleming y Simon, 1990; Pretzer, 1983, I985, 1988; Pretzer y Fleming, 1989;Young y Swift,1988) empezaron a concebir y plantear un enfoque de tratamiento cognitivo-conductual. E1 libro de Millon(1981)es uno de los pocos que en esta área ofrecen un punto devista socioconductual. En su origen, los enfoques cognitivos abrevaron en las ideas de los"analistas del yo", derivadas de las obras de Adler, Horney, Sullivan y Frankl. Aunque los psicoanalistas consideraban radicales sus innovaciones terapéuticas, las terapias cognitivas primitivas eran en muchos sentidos "terapias" de insight, ya que empleaban en gran medidaTécnicas introspectivas para modificar la "personalidad" manifiesta del paciente (Ellis, I962;Beck, 1967). A partir de ese trabajo inicial, Beck (1963, 1976; Beck, Rush, Shaw y Emery,1979;Beck y Emery con Greenberg, I985) y Ellis (I975a,b, I958) se contaron entre los primeros enemplear una amplia gama de Técnicas conductuales de tratamiento que incluían el trabajo para elhogar estructurado in vivo. Todos ellos subrayaron sistemáticamente el efecto terapéutico de lasTécnicas cognitivas y conductuales, no sólo sobre las estructuras sintomáticas, sino tambiénsobre los "esquemas" cognitivos o creencias controladoras. Los terapeutas cognitivos trabajan enel nivel de la estructura sintomática (problemas manifiestos) y en el de los esquemas subyacentes(estructuras inferidas). La mayor parte de los análisis de la práctica psicoterapéutica seencuentran con que los pacientes suelen presentar problemas básicos o "nucleares" -problemascentrales tanto para los estados disfuncionales (por ejemplo, un autoconcepto negativo) como para la conducta problemática (por ejemplo, una conducta dependiente) (Frank, 1973)-. Laterapia cognitiva postula que hay importantes estructuras cognitivas organizadas únicamente encategorías.Una amplia gama de las dificultades de un paciente pueden subsumirse bajo una clase, y serias por los cambios de un único esquema o de varios. Esta relación es congruente con las principalesteorías contemporáneas sobre la estructura cognitiva y el desarrollo cognitivo, que hacenhincapié en la función de los esquemas como determinantes de la conducta guiada por reglas(Neisser,1976; Piaget,1974,1976,1978; Sehank y Abelson,1977). Los esquemas proporcionan lasinstrucciones que guían el centro, la dirección y las cualidades de la vida diaria, así como lascontingencias.