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Entre el Inca y el Rey,
Reseña crítica: Buscando un Rey de Eduardo TorresAranciviaRESUMEN
: BUSCANDO UN REY, Eduardo Torres Arancivia.
ALUMNO:
Vladimir Alvarado Ramos,
CURSO
: Seminario II Contemporáneo,
GRADO:
Tercer año de Historia.
Universidad Nacional de SanAgustín
 
Quizá se trate precisamente de no buscar un Inca”
 Alberto Flores Galindo
En la obra de Eduardo Cáceres, “No hay tal lugar”
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se crítica la idea dealgunos estudiosos que consideran la noción de utopía del texto de AlbertoFlores Galindo como punto de partida simplista para una regeneraciónnacional, estos no ha captado la sutiliza en su estilo Historiografía. O peoraun no lo han leído : “Si seguimos con el paralelo y atendemos a la duraciónde uno y otra rebelión, a Juan Santos le fue mejor que a Túpac Amaru peroninguno de los dos consiguió encontrar al Inca, ¿Por qué? La respuesta esuna de las claves de este país. Desde luego no es uno de problemas cuyasolución ya está dada y hay que indagarla en el pasado. Incluso tal vez sepueda avanzar hacia la salida, si dejamos de estar dominados por losrecuerdos. Quizá se trate precisamente de no buscar un Inca”
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.La búsqueda de Galindo como vemos es más: cíclica, social, específica,indígena, camaleónica, andina, incaica y no incaica y peruana. A diferenciade la de este texto, “Buscando un Rey” que es más, moderna, republicana,global en larga duración, rápida, fatalista, política y limeña, veamos.El libro como dice su autor esta divido en “dos niveles uno históricosincrónico que analiza el antiguo régimen en el Perú durante el periodo queabarca desde el siglo XVI hasta el XVIII y otro histórico diacrónico que seadentra en los estudios de los siglos XIX al XXI” pág. 28En el
primer ensayo
titulado “Una historia necesaria para comenzar” serealiza una breve historia de la historia, empieza informándonos sobre lacreación, a partir del pensamiento positivista de: Augusto Conte, Leopol VonRanke de una historia del conocimiento verdadero, basado en las leyes,puramente descriptivo, venerador de la falsa objetividad, inútilmenteavasalladora en la documentación, etc. Cuando le corresponde hablar delos Annales resalta de sobre manera y a apropósito, de su discurso que serevelara mas adelante: la segunda generación y en especial en concepto de“larga duración” de Fernand Braudel, que es definido como “continuidadesa través de los procesos históricos a lo largo de periodos que puedenabarcar varios siglos”
 
pág. 38Clío en el Perú será la segunda parte de este ensayo historiográfico endonde de manera somera y afilada investigara: los primeros de la Historiaen el Pe; las crónicas: la de Francisco de Ávila, Sarmiento, Cieza,Garcilaso de la Vega, Betanzos y Huamán Poma; Historiografía Modernainfluenciados en su mayoría por el positivismo: José de Riva Agüero, coneste autor es donde comienza a juzgar a un historiador por el hecho de
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En
:
Paulo Drinot, Historiografía, Identidad historiográfica y conciencia histórica en el Perú,Colección Realidad Nacional, Editorial Universidad de Lima, Lima, Perú, 2006.
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Alberto Flores Galindo, Obras Completas, Tomo III (I), Sur Casa de Estudios del Socialismo,1986, Lima, Perú, pág. 107.
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publicar o no “el gran libro que se esperaba de él”
 
pág. 42, Manuel deMendiburo , Mariano Felipe Paz Soldán, resaltados estos por sus intentos derealizar una Historia de Larga duración, Nemesio Vargas y Rubén VargasUgarte; Historia de la Generación del Centenario en donde menciona comoimportantes representantes a Raúl Porras y Jorge Basadre, el primero deherencia positivista que es juzgado por el lamentable hecho de no“escribiera la gran obra a la que estaba destinadopág. 44, el segundoBasadre “la nota disonante de la generación” la influencia Annales, el silogro alcanzar una obra extensa y con la gica de la larga duración,discípulos de los mencionados respectivamente: Guillermo Lohnman, MaríaRostworowski y influenciados por Basadre: José Antonio del Busto, MargaritaGuerra, Franklin Pease y Pablo Macera, este ultimo también criticadofatalmente porque nunca llego a publicar la gran obra que se esperaba deél.El punto de quiebre será dado por el pensamiento Marxista, bajo el “debíaensayarse un relato que tomaran en cuenta, más que al individuo a la masaanónima y procesos históricos”, estos historiadores serian Heraclio Bonilla,Nelson Manrique y Alberto Flores Galindo. Tras la caída del comunismo y lacrisis de las ideoloas dominantes, Eduardo Torres señala, “que seretomaran los estudios monográficos descriptivos y de corto aliento, sehabía instaurado un nuevo positivismo, el rostro de Clío se habíademacrado” pág. 51.El Demacrado rostro de Clío, parte posterior de este primer ensayo, aquí sedenuncia que los historiadores e investigadores sociales se han olvidado desu deber político y intelectual, es por eso que la imaginación sociológica dela que habla Charles Mills, se halla carente de inspiración, “gracias -tambiénen parte- a que se ha dejado los análisis de grandes procesos históricos através de extensos periodos, lo que impide una visión global de la Historiade Perú –concepto de larga duración Braudelinao - por ende critica otrasposteriores escuelas historiográfica – que los historiadores han perdido laperspectiva de su labor y se han ensimismados en una elite académica queda la espalda a la verdadera esencia de su trabajo: ser comunicadoressociales que expliquemos el presente a nuestros conciudadanos”
 
pág. 53.La ultima parte de este ensayo historiografía tal vez sea la más interesantey novedosa, porque critica la Historia actual en base a su periodos; laEtnohistoria o Historia Pre-Hispania fracaso: sen el texto en ciertaspromesas “no incursiona en la interdisciplinariedad que tanto profesa (…)fracaso en su intento de elaborar un corpus terminológico (…) y no logro lamayoría de edad, pues no incursiona en la larga duración” pág. 59; A losestudios virreinales les critica porque “aun está lejos de definir al AntiguoRégimen en el Perú y los formas políticas propias de la modernidad queprevalecieron entonces”; Las investigaciones sobre la Independencia estánancladas aun en la tesis de Bonilla y Spalding y el no aprovecharadecuadamente la Colección Documental del Sesquicentenario y por últimolos estudios Republicanos se ensimisman en cada centuria y no comprendendel todo la herencia colonial.El
segundo ensayo
titulado “El Rey en el Perú” comienza con la definiciónde Antiguo Régimen: que designan las formas sociales, políticas, culturalesde la Edad Media que en tiempos de conquista se traslado al Perú en base aciertas condiciones particulares. De tal manera el periodo virreinal puedeconsiderarse el Antiguo régimen Peruano. En una sub parte de este ensayollamado “se impone la autoridad del rey en el Pe”, nos resumen lasituación política y económica en la colonia y virreinato poniendo énfasis enla elite local y como este protesto contra las Nuevas Leyes, el intento de lacorona de conquistar a los conquistadores.En la sub parte “La cultura política del estado moderno” destacaran: laaparición de Administrador o Burócrata que remplazara a nobleza feudal, elanálisis del concepto de Estado Patrimonial como la pertenencia del rey consu patrimonio “Dios se lo había encargado a su familia desde tiemposinmemoriales, el lo recibía como herencia, por lo que se entendía quetambién podía repartirlo a su antojo a sus súbditos” pág. 73; La sociedad2
 
cortesana que para el mundo moderno, ya no sea simplemente losservidores de índole domestica o asesores del gobernante, sino ministros,secretarios, clérigos que mantendrán el centro exclusivo del poder y honor,estos personajes se llamarían “validos”, “El valido era la persona que en elentramado del poder lograba monopolizar el favor real al punto de quevolviéndose un primer ministro que rivalizara con la nobleza” pág. 82 Estoocurrida cuando los validos peninsulares traídos por los nuevos virreyes nocomparan los mismos intereses de los cortesanos limeños criollos yparticularmente a la hora de ser participes de la administración del Reino,fue necesario un “pacto tácito” que se cumpliría a medias entre la eliteperuana y el soberano. Este panorama sobrevivió hasta mediados del sigloXVIII, cuando el soberano comenzó a marginar en forma expresa a la elitelocal.Dentro de este contexto el texto realiza una muy interesante definición delconcepto de corrupción en el Antiguo Régimen “de nuevo debe regresarse ala noción de justicia para que el concepto halle su realización, cuando la justicia emanaba del monarca se desvirtuaba en detrimento del buengobierno, surgía un campo fértil para la corrupción política” pág. 93, tresrequisitos eran necesarios para que un acto sea corrupto; primero “que la justicia del rey se vea desvirtuada”, segundo que se apelara a la costumbrecomo otra fuente de derecho aparte de la ley, y el tercer requisito es laconciencia y decisión de apelar a los exigencias anteriores.El
tercer ensayo
se titula “El pacto defraudado” es aquí donde considera lasituación del pacto tácito, mencionado en el anterior ensayo, bajo la largainfluencia borbónica, esta relación comenzara con la Guerra de Sucesión,pero es más fuerte en el pináculo de las Reformas Borbónicas. Duranteestos primeros años no hubo cambio sustancial en el pacto tácito, ello sedebe a que según el autor a los problemas de España por afianzar su poderen Europa en un contexto tan complicando como la Guerra de Sucesión. Esya en las Reformas Borbónicas donde el final del pacto es evidente pues,estas tenían por objetivos: afianzar la autoridad monárquica, centralizar elpoder y reconquistar América, en una situación surgieron revueltas quebuscaran acabar con el mal gobierno para garantizar ante todo la lealtadante el Rey, dos rebeliones fracasaron la de Juan Santos y Túpac Amaru,pero después que paso “¿Cómo de 1780 se paso a la ruptura?(…) Es muyprobable que los indígenas hayan sabido reformular sus nociones de culturapotica para acercarse hacia una monarquía a la que respetaban. Loscriollos por su parte tomaron a pasar las riendas de la situación y da laimpresión de que no estaban preparados” pág. 111. Ya en el
cuarto ensayo
titulado “El trono vacio” Eduardo hace un resumendel devenir hisrico de la ruptura con España: la pomica de laindependencia, la propuesta monárquica, los primeros años golpistas de laRepublica. Aparece sorpresivamente la pregunta eterna de Zavalita:¿Cuándo se jodio el Perú?, luego de hacer una pequeña historiografía de lasrepuestas nos revela el texto sus verdaderas intensiones, pues todo loanteriormente dicho no tendría sustento, no sería verdad sin esta su tesis,aunque él no lo reconozca, que a continuación cito:
“Más bien para dar respuesta a la pregunta podría decirse que se tratade una supervivencia de un momento, la del antiguo régimen desde1821. Al no extinguirse el andamiaje de cultura política, social económica virreinal y al convivir este con formas antagónicas como lo pretendieron los liberales peruanos, se constituyo en esencia unaquimera, una ficción novelesca: el Perú Republicano. (…) En otras palabras el discurso Republicano-Liberal nunca fue interiorizado por lossupuestos ciudadanos del Perú (…) cuando el Antiguo Régimen superosu tiempo natural el Perú se jodio, y no por que las formas políticas dellos siglos XVI al XVIII fueran deleznables, tiránicas o incorrectas comocualesquier otra; lo que no debió ocurrir es que se mezclaran con otraforma de hacer y entender el mundo como lo hicieron con elliberalismo republicano” pág. 121
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