El Reencantamiento del Mundo
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Michel Maffesoli
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neotribalización, nomadismo, sociabilidad, centralidad subterránea, religancia societal, proxémica,comunidad emocional, entre otras tantas, volverán una y otra vez para articularse de manerasdiversas, siguiendo la estela de la misma intención.Cualquiera de esos términos que hacen al lenguaje de Maffesoli pueden resultar difíciles demetabolizar ya que rechazan la categoría de "concepto" y su implícito sentido de "atrapar" -algo quereside claramente en la etimología latina de
concipere
- y reclaman de modo conciente y manifiesto elestatuto de "metáforas" a través de las que el autor se propone "mostrar" lo que el presente ostentaen superficie, eso que la sociología de los conceptos no puede atrapar y que por lo tanto despreciacomo banal y carente de interés. Se trata de indicaciones para expresar la vida cotidiana en suepidermis, esa profunda superficie de contacto en la que se dan cita los protagonistas del dramasocial, la esfera en la que se escenifica y articula el libreto y la intriga que conforma a las sociedadescontemporáneas.Este libro es tributario de ese programa y trata de mostrar en particular la inflexión fundamental de laépoca a partir de un cambio que afecta la base misma de la sociedad: el surgimiento de una nuevaética que se caracteriza por su inmoralismo, pluralidad y relativismo generalizado, con lo que escapaa las ataduras respecto de las normas formales de control tradicional de conductas que rigieron en lasociedades modernas. La nueva ética resiste la ubicación dócil dentro de la serie conformada por laracionalidad -sea ésta instrumental o sustancial-, la transparencia, el cálculo y la heteronomía típicade los imperativos morales que fueron largamente inculcados en sujetos predispuestos y obedientes,sostenedores voluntarios o involuntarios del orden social correspondiente a la consumación delcapitalismo y la sociedad mercantil. Esa moral de la finalidad y la maximización, habría llegado a sufin no tanto por un reemplazo consciente y orquestado sino por un proceso de saturación que la hatransformado en inestable e inoperante. Como en las soluciones, el exceso de sales ha hechoprecipitar la mezcla, desarticulando su homogeneidad y sus estados predecibles.La nueva ética es relativista, tolerante y permisiva. Se opone al universalismo, al cálculo y lapredicción, tanto como al contrato social, al acuerdo preestablecido y a la idea misma de meta. Setrata de una forma de convivencia espontánea que reside en el carácter sensual y táctil de lasocialidad, ese estar juntos sin más finalidad que el hecho de estar en comunión, en comunidad, encontacto, compartiendo un tiempo y un espacio común. Esos valores van conformando ámbitos quese hacen cada vez más frecuentes en la vida cotidiana y que van generando intersticios al principio,zonas liberadas luego y finalmente vastos territorios en los que los antiguos canales de construcciónde solidaridad social van siendo reemplazados por otros en los que se expresa un tipo de solidaridaddiferente, ya no mecánica ni orgánica, sino orgiástica, basada en la "improductividad" económica dela que son ejemplos el fanatismo estético, la dinámica lúdica de los gustos y las preferencias o losrituales colectivos de encuentro.Estas expresiones de la vida social contemporánea se rigen por valores nacidos bajo el signo del"gasto", la gratuidad y el "lujo". El gasto es un denominador común de manifestaciones vinculadascon el ocio, el culto al cuerpo y las diversas formas festivas que atraviesan la vida cotidiana, cada vezmás importante en las sociedades actuales. El adorno, la máscara, la marca distintiva, el gestoestilizado, rio hacen más que simbolizar una vuelta de las más arcaicas pasiones tribales,supuestamente desplazadas por la modernidad. En este contexto, el lujo gana terreno, tornándoseuna pasión de masas: la preferencia por objetos superfinos, por bienes en los que es mayor el valorde fantasía e identificación que la dimensión funcional de los mismos, son indicaciones de estanecesidad creciente de lo frivolo, que distingue y separa al portador del resto, algo que está en lamisma noción de lujo, cuando se lo entiende brevemente como lo que es único y se aleja de locomún.Esta ética nos recuerda la importancia del espíritu festivo y concupiscente de la vida social actual,lejana de moralismos y econonomicismos omniabarcadores, interesada en alcanzar ese plus de goce