efesios 1.1 1332
Salutación
1
Pablo, póst de Jesucist p vun- td de Dis, s snts y fiees en CistJesús que están en Éfes:
2 Gci y pz vsts, de Dis nuestPde y de Señ Jesucist.
Bendiciones espirituales en Cristo
3 bendit se e Dis y Pde de nuestSeñ Jesucist, que ns endij cn tdendición espiitu en s uges ceesti-es en Cist,4 según ns escgió en é ntes de fund-ción de mund, p que fuésems snts ysin mnch dente de é,5 en m hiéndns pedestind p sedptds hijs suys p medi de Jesucis- t, según e pu fect de su vuntd,6 p nz de gi de su gci, cn cu ns hiz cepts en e amd,7 en quien tenems edención p su snge,e pedón de pecds
según s iquezs desu gci,8 que hiz seund p cn nstsen td siduí e inteigenci,9 dándns cnce e mistei de su vuntd, según su enepácit, e cu sehí ppuest en sí mism,10 de euni tds s css en Cist, en dispensción de cumpimient de s tiem-ps, sí s que están en s cies, cm sque están en tie.11 En é simism tuvims heenci, hien-d sid pedestinds cnfme ppósitde que hce tds s css según e desig-ni de su vuntd,12 fin de que sems p nz de sugi, nsts s que pimemente espe-áms en Cist.13 En é tmién vsts, hiend íd p de vedd, e evngei de vuest s- vción, y hiend ceíd en é, fuisteis se-ds cn e Espíitu Snt de pmes,14 que es s s de nuest heenci hs- t edención de psesión dquiid, pnz de su gi.
El espíritu de sabiduría y de revelación
15 P est cus tmién y, hiend ídde vuest fe en e Señ Jesús, y de vuestm p cn tds s snts,16 n ces de d gcis p vsts, hcien-d memi de vsts en mis cines,17 p que e Dis de nuest Señ Jesucis- t, e Pde de gi, s dé espíitu de sidu-í y de eveción en e cncimient de é,18 umnd s js de vuest entendi-mient, p que sepáis cuá es espenz que é s h md, y cuáes s iquezs de gi de su heenci en s snts,19 y cuá supeeminente gndez de supde p cn nsts s que ceems,según peción de pde de su fuez,20 cu peó en Cist, esucitánde des muets y sentánde su diest
c
en suges ceesties,21 se td pincipd y utidd y pdey señí, y se td nme que se nm-, n só en este sig, sin tmién en e venide;22 y smetió tds s css j sus pies,
d
y di p cez se tds s css igesi,23 cu es su cuep,
e
penitud de aqueque td en en td.
a. 1.1
Hch 18.19-21; 19.1.
b. 1.7
Col 1.14.
c. 1.20
Sal 110.1.
d. 1.22
Sal 8.6.
e. 1.22-23
Col 1.18.
LECCIONES DE VIDA
1.3 — Bendito sea el Dios y Padre de nuestro
¾
Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendiciónespiritual en los lugares celestiales en Cristo.
D
ios es muy generoso a la hora de prodigar susbendiciones a nosotros, sus hijos amados. De hecho,Él ya nos ha dado
toda
bendición espiritual. Dios las haasegurado para nosotros en el cielo, donde ninguna deellas puede ser robada, dañada, ni retenida. Trágicamentenosotros, como los efesios, vivimos a veces como indigentesespirituales porque nos enfocamos en los aspectos mecánicosdel cristianismo, y no en nuestra relación con el Señor. Siqueremos disfrutar todo lo que nos ha sido dado, debemosdeleitarnos en nuestro Salvador.
1.7 — en quien tenemos redención por su sangre,
¾
el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.
L
a cruz no es el recordatorio de una tragedia, sino el focode la victoria más grande del creyente. Esto se debe aque el Calvario es el lugar donde el Señor Jesucristo tomósobre Él nuestra deuda de pecado y la canceló con su sangre,redimiéndonos para siempre. Ya no tenemos que pagar nisoportar el castigo terrible de nuestros pecados (Ro 6.23).Ya no vivimos esclavizados por nuestras transgresiones (Ro6.5–7). Por el contrario, debido a las riquezas de su gracia enla cruz, tenemos libertad verdadera y perdurable por siempre.
1.13 — fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la
¾
promesa.
E
l Espíritu Santo no está con nosotros temporalmente,Él vive dentro de nosotros desde el momento en queaceptamos a Jesucristo como nuestro Salvador, y nunca nosdeja. Esta es la razón por la que podemos vivir conadosy con certeza absoluta de nuestra seguridad eterna. Ni elpecado ni nada más puede hacer que el Señor nos abandone,porque su Espíritu nos ha sellado en Él para siempre,garantizando nuestra relación con Él por toda la eternidad.
1.18 — para que sepáis cuál es la esperanza a que
¾
él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos.
H
ay una gran diferencia entre tener las bendicionesde Dios y disfrutarlas realmente. Experimentamos lasriquezas de la gracia del Señor aprendiendo primero québendiciones ha provisto para nosotros, y luego apropiándonosde ellas por la fe.
49-EFESIOS-STANLEY.indd 133222/9/09 09:34:13
Add a Comment
Grupo Nelsonleft a comment