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DERECHO Y LITERATURA / LAW AND LITERATURE

DERECHO Y LITERATURA / LAW AND LITERATURE

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Pretendo demostrar cómo la creatividad literaria, no exclusivamente la de los abogados, puede ser un instrumento para revitalizar la percepción social que se tiene del Derecho; y que existe la necesidad de despertar aquella “sensibilidad invasora” que se requiere para conducir a los operadores del derecho a explorar otros campos, como en este caso el de la Literatura. José Nina(2010).
Pretendo demostrar cómo la creatividad literaria, no exclusivamente la de los abogados, puede ser un instrumento para revitalizar la percepción social que se tiene del Derecho; y que existe la necesidad de despertar aquella “sensibilidad invasora” que se requiere para conducir a los operadores del derecho a explorar otros campos, como en este caso el de la Literatura. José Nina(2010).

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Categories:Types, Research, Law
Published by: José R. Nina Cuentas on Feb 10, 2010
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05/07/2013

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http://works.bepress.com/jose_nina/ - 1 -
 
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Anotaciones sobre el significado de la creatividad literaria en el estudio yla aplicación del Derecho*
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1
 
“Tu le connais, lecteur, ce monstre délicat,- Hypocrite lecteur, - mon semblable, - mon frère !”
Charles Baudelaire.
LES FLEURS DU MAL. Au Lecteur.(Édition de 1861)
RESUMEN:
Aunque muy modesto, a pesar del sugerente título, el presente estudio nosólo intenta ofrecer una visión panorámica de lo que ha consistido el desarrollodel movimiento “Derecho y Literatura” hasta los momentos actuales, sino queademás alberga como consigna principal apoyarse en ella para demostrar lanecesidad de despertar aquella “sensibilidad invasora” que se requiere paraconducir a los operadores del derecho a explorar otros campos, como en estecaso el de la Literatura. En este desarrollo nos aventuramos a descubrir lasdimensiones aplicativas y las limitaciones, reales y convencionales, de estavocación.
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I. INTRODUCCIÓN
Probablemente pocos lectores lleguen a encontrar todavía herética laconjunción de dos términos que, en principio, bien pueden comprenderseplenamente de manera independiente; pero ante cuya asociación se debeenmudecer si no aceptamos premeditadamente enfrentar las hostilidades ysacrificios de revelar nuestras propias concepciones ( y prejuicios ) sobre amboscampos y la forma de interrelacionarlos.Es comprensible que la primera predisposición de quienes se introducen,quizás tímidamente, en este tema sea creer que asimilar ambas materias sereduzca a reafirmar sus elementos comunes para luego proponer reiteracionesociosas. No es la postura que adoptaremos. Tampoco vamos a confundir losdominios de cada una para defender vanas paradojas.
*
Al Dr. Fernando de Trazegnies Granda, cuyas lecciones atesoro en mi memoria con infinita gratitud.Y como reconocimiento de gran deuda y admiración intelectual son ahora estas líneas dedicadas a él.
1
Bachiller en Derecho por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Universidad del Perú, Decana deAmérica).
Correo-e:
  joseninac@yahoo.com; joseninac@hotmail.com 
 
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Haciendo a un lado discusiones estériles pretendemos mantener unaposición neutral que no sacrifique la belleza, como fuente estética de la Literatura;ni la justicia, como principio rector de la actividad jurídica. Y siendo imposibleagotar un tema tan extenso y discutible, en estas breves líneas pretendemosidentificar las razones que fortalecen su estudio y su campo aplicativo en nuestraformación y ejercicio profesional. Pero principalmente queremos demostrar cómola creatividad literaria, no exclusivamente la de los abogados, puede ser uninstrumento para revitalizar la percepción social que se tiene del Derecho.Conscientes de lo pretencioso de nuestros propósitos, nos sirven deanticipado consuelo las palabras de
Daniel Barenboim,
cuando sobre su trabajocomo músico dice: “Si hay cierto sentido tras ello, intentar lo imposible es, pordefinición, una aventura y me da una sensación de actividad que se me antojaespecialmente atractiva. Tiene la ventaja añadida de que el fracaso no sólo estolerable sino esperado”
2
.
II.
 
LA LABOR CREATIVA EN GENERAL: PRIMERAS REACCIONESHISTÓRICAS
Para empezar un acercamiento entre el Derecho y la Literatura debemostener en consideración la apreciación social en la que se desenvuelven. Y nonecesitamos remontarnos a los orígenes de nuestra cultura para entender laopinión más corriente que se tuvo sobre el tema
3
. Nos basta recordar que aún enGrecia, en toda la plenitud de su esplendor intelectual, no se diferenciaba entrelas revelaciones de los sabios y los delirios de los alienados. Toda manifestacióncreativa o ruinosa del espíritu era explicada por la intervención de potenciassuperiores, tanto en la dación de leyes como en el Arte o la Filosofía. Noolvidemos, por ejemplo, el famoso Daimon que inquietó a
Sócrates
hasta sumuerte.Para
Platón
4
, los poetas no encontraban espacio en su “ciudad perfecta” ydebían conformarse con el destierro. Su decreto: “Y he aquí -dije yo- cuál será, alvolver a hablar de la poesía, nuestra justificación por haberla desterrado denuestra ciudad siendo como es: la razón nos lo imponía. Digámosle a ellaademás, para que no nos acuse de dureza y rusticidad, que es ya antigua la
2
BARENBOIM, Daniel. El Sonido Es Vida: El Poder De La Música. Norma; Bogotá, 2008. p.15
3
“Poeta y profeta difieren notablemente en la idea vaga e indeterminada que de semejantes nombres nosformamos actualmente. En algunas lenguas antiguas son sinónimas ambas voces: vate significa a la vezpoeta y profeta, y, ciertamente, en todos los tiempos, el poeta y el profeta tienen en su significación grandesafinidades. Fundamentalmente son todavía los mismo, y con especialidad en este punto: importantísimo, estoes que bajo una u otra forma, ambos, penetraron el misterio del Universo, lo que llama Goethe «el secretomanifiesto»”. CARLYLE, Thomas. Los Héroes. Trad. Pedro Umbert. Sarpe; Madrid, 1985. p. 104.
4
“Así, pues -proseguí-, cuando topes, Glaucón, con panegiristas de Homero que digan que este poeta fuequien educó a Grecia y que, en lo que se refiere al gobierno y dirección de los asuntos humanos, es digno deque se le coja y se le estudie y conforme a su poesía se instituya la propia vida, deberás besarlos y abrazarloscomo a los mejores sujetos en su medida y reconocer también que Homero es el más poético y primero delos trágicos; pero has de saber igualmente que, en lo relativo a poesía, no han de admitirse en la ciudad másque los himnos a los dioses y los encomios de los héroes. Y, si admites también la musa placentera en cantoso en poemas, reinarán en tu ciudad el placer y el dolor en vez de la ley y de aquel razonamiento que en cadacaso parezca mejor a la comunidad”. PLATON. La Republica. Ediciones Cultura Peruana; Lima, 2002.p.227.
 
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discordia entre la filosofía y la poesía: pues hay aquello de «la perra aulladoraque ladra a su dueño», «el hombre grande en los vaniloquios de los necios», «lamultitud de los filósofos que dominan a Zeus», «los pensadores de la sutileza porser mendigos» y otras mil muestras de la antigua oposición entre ellas. Digamos,sin embargo, que, si la poesía placentera e imitativa tuviese alguna razón quealegar sobre la necesidad de su presencia en una ciudad bien regida, la admitiría-mos de grado, porque nos damos cuenta del hechizo que ejerce sobre nosotros;pero no es lícito que hagamos traición a lo que se nos muestra como verdad”
5
.(
República 
, Libro X, 607a).
Aristóteles
lo testimonia de la siguiente manera: “En efecto: por lanaturaleza misma de las cosas persuaden mejor quienes están apasionados; yasí, más verdaderamente conmueve el conmovido, y enfurece el airado. Y poreste motivo el arte de la poesía es propio o de naturales bien nacidos o de locos;de aquéllos, por su multiforme y bella plasticidad; de éstos, por su potencia deéxtasis”. (
Poética 
, 1454 a).Obviamente no pretendemos generalizar, pero ya sabemos lo que tardó elDerecho en emanciparse de las especulaciones místicas de su origen divino osupraterrenal para emprender el camino de su reconocimiento como pretendidaciencia. Y aunque tal calificativo es aún discutible, lo cierto es que todos losprogresos hasta la fecha no son sólo contundentes, sino también generalizados yde dominio común. Ahora, al igual que los beneficios, las criticas y las propuestasestán al alcance de todos. Esto es sólo una expresiva muestra de que elDerecho, como el conocimiento humano en general, se ha extendido ydiversificado por senderos que se renuevan constantemente. Pero no pasó lomismo con la Literatura.La Literatura, desde nuestro punto de vista, se ha mantenido reservada auna especie de “aristocracia del conocimiento”. No podemos decir que seaexclusivista o de élites, pero tampoco es de dominio común en el sentido creativode la palabra, aunque su accesibilidad como producto artístico sea masificada.La Literatura en sí misma, como fenómeno creativo, está rodeada por unhalo de misterio que impone respeto frente a cualquier profano. Pero su audienciano se satisface sólo con ella, al menos no en su sentido convencional. Y desdeque los avances de la tecnología le ofrece canales alternativos (y no excluyentes)donde fluye la “inspiración” de los creadores, no sólo en la imprenta, sino en laradio, la televisión, el cine y otros. Todos estos medios se han convertido enfuente de “cultura popular” y, más específicamente, de “cultura jurídica popular”.Lo que es muy distinto, según
Friedman
, de lo que es la “cultura jurídica” ensentido estricto y entendida como aquellas ideas y actitudes de contenido legal
6
.
5
Ibid.
6
La miopía de los abogados en este aspecto ha sido denunciada reiteradamente tanto en la literatura como enlos estudios que se han involucrado en el tema. “Padeciendo todos los riesgos de vivir en un micro-clima,los juristas y profesionales de la ley han dejado de percibir acerca de ella lo que es obvio para el hombre dela calle”. BARRIG, Maruja. La Ley es la Ley. La justicia en la Literatura Peruana. Antología. Centro deEstudios de Derecho Y Sociedad (CEDYS); Lima, 1980. p.9.

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