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6-
Yo no soy una persona "religiosa" en el sentido ortodoxo de la palabra, ni tampoco miembropracticante de una iglesia organizada. Sin embargo, al enfrentarme con el enigma último, sí creo, ycreo profundamente, en una fuerza central creadora y misteriosa. (...) Mis lecturas sobre Juana deArco no han hecho más que incrementar mi creencia en la existencia de esa unidad, y también lacreencia de que ciertas personas están en contacto con, o quizá mejor dicho, son receptivas a lasinfluencias de una unidad para la que no tenemos nombre adecuado, el todo más grande del quenuestra imaginación no abarca más que una parte diminuta.
Vita Sackville-West:
Juana de Arco.
7-
Pienso en la escena de “Saint Joan” de George Bernard Shaw y en lo que dijo el capellánStogumber tras presenciar la ejecución de Juana de Arco. Nadie se había mostrado tan impacientecomo él por verla morir. (…) Pero una vez que la vio, el epílogo reza: “Les digo a mis colegas quedeben tener mucho cuidado. Les advierto: si pudierais ver lo que está en vuestro pensamientoconvertido en realidad, veríais las cosas bajo otro prisma. Os provocaría una profunda impresión…Una vez hice algo muy cruel, yo no sabía lo que era realmente la crueldad. No la había visto. Esoes lo importante: debéis verlo con vuestros propios ojos. Y entonces seréis redimidos y salvados…No fue nuestro Señor el que me redimió, sino una joven a la que vi quemarse viva. Fue horrible:espantosamente cruel. Pero me salvó. Desde entonces he sido un hombre distinto”.
Helen Prejean:
Pena de muerte.
8-
La formidable película de Dios, según la veía, era una película abstracta y prácticamente muda,una sucesión de sentimientos que cada espectador asumía e interpretaba -y debería interpretar- asu manera. Pero llegaron ellos y empezaron a poner subtítulos, a estropear con sonidos lostremendos silencios de Dios, a traducir las manchas y las nebulosas. Al final, como siempre pasa,las explicaciones eran mucho más largas que lo que explicaban, y yo comprendí que no se podíauno fiar demasiado de alguien que, cada tres líneas de verdad revelada, te ponía una nota de tresfolios explicándote lo que, según ellos, había querido decir el autor del guión.
Andrés Aberasturi:
Dios y yo. Crónica sentimental de una relación codificada.
9-
"¿Bajo qué ley vivís? ¿La ley de Estados Unidos? Ésa es la ley del hombre. Si quebrantáis la leydel hombre, pagáis una multa o vais a la cárcel, quizá. Ésa es la manera en que se procede con laley del hombre. Podéis quebrantarla y continuar en libertad. Ocurre continuamente. La gente seimagina que puede hacer cualquier cosa sin consecuencias, y la mitad de las veces es así. Pero seolvida de que hay otra ley, la ley del Creador. Nosotros la llamamos Ley Natural. La Ley Naturalprevalece en todas partes. Está por encima de la ley del hombre. Si violáis la Ley Natural, seréiscastigados. No hay juez ni jurado, no hay abogados ni tribunales, no podéis evadiros de ella porcompra, argucia ni ruego. Si violáis esta Ley Natural, seréis castigados, y duramente castigados".
Steve Wall - Harvey Arden:
Los guardianes de sabiduría.
10-
En una sociedad en la que la limitada búsqueda del interés propio material es la norma, uncambio hacia una orientación ética es más radical de lo que mucha gente cree. En comparacióncon las necesidades de la gente que muere de hambre en Somalia, el deseo de catar los vinos deFrancia palidece hasta la insignificancia. Juzgado a la vista de los sufrimientos de conejos