ver con su amistad con los príncipes Juan Carlos y Sofía. En 1967, cuando regresó deAfrica con 25 años, acudía ya a La Zarzuela, invitada a cenas y fiestas. Esa relación sedebe a los vínculos sociales y familiares de Carmen con la clase dirigente española. Suhermana mayor, Sonsoles Díez de Rivera, estaba entonces casada con EduardoFernández de Araoz, concuñado a su vez de la duquesa de Badajoz, la infanta Pilar,hermana del Rey.Cerca del hospital donde Carmen murió el lunes 29 de noviembre de 1999, en unaelegante casa del mismo barrio de Salamanca, un anciano con idénticos ojos azul aceroquiere saber cómo está «la niña». El hombre tiene 98 años y el oído bastante tocado, pero conserva la cabeza intacta. Es un notario retirado, viudo, padre de seis hijos. En sufamilia, nadie se atreve a decírselo.Lo hace una persona de fuera que mantiene unaestrecha relación con él.DICTADOR RETIRADO- Carmen acaba de morir, don Ramón.- Pobrecita. Era la hija que más se parecía a mí.Ramón Serrano Suñer y Sonsoles de Icaza y de León podrían ser dos personajes sacadosdirectamente de una novela. Así, para sir Samuel Hoare, el embajador británico enMadrid durante la Segunda Guerra Mundial, Serrano Suñer era el maquiavélico CondeMosca de Stendhal. En sus memorias, Ambassador on a special mission, el ex secretariodel Foreign Office identifica en Serrano Suñer la sabiduría y el desencanto delaristocrático primer ministro de Parma ideado por el escritor francés.Carmen, por su parte, hace alusión permanente, cuando describe a su madre, al dictador retirado y arruinado de El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez. Decía deSonsoles de Icaza que fue una mujer con muchísimo carácter que trató de imponer suvoluntad a todos los que la rodeaban.Según Carmen, sus padres se enamoraron en el otoño de 1940, recién nombrado élministro de Asuntos Exteriores por su cuñado, Francisco Franco. Don Ramón, como sele sigue llamando al día de hoy, tenía 39 años. Era espectacularmente guapo, rubio ycon los bellos ojos azules que heredó Carmen. En esos momentos era también uno delos hombres más poderosos de España. Ministro en los dos primeros gobiernos deFranco, diseñó la arquitectura política del régimen.Estaba casado con Ramona PoloMartínez-Valdés, Zita, la hermana pequeña de doña Carmen Polo, la mujer de Franco.Elegante y refinado, destacaba por su cultura y su cosmopolitismo en el desiertoempobrecido que era la España de la época. Había estado en Italia y en Alemania, y leentusiasmaban el fascismo y el nazismo, tan diferentes del franquismo, que él percibiódesde el primer momento como un proyecto endeble y cutre.Sonsoles, «de caza y pesca», dirían las malas lenguas de Madrid, tenía poco más de 30años. Una morena de 1,72, muy alta para la época, era también una de las mujeres máselegantes y atractivas del país. Su marido, el marqués de Llanzol, que rondaba ya los 50años, subvencionaba las famosas fiestas de sociedad que daba su mujer, a la que, segúnCarmen, adoraba. La marquesa era íntima amiga de Cristóbal Balenciaga, que diseñabala ropa de las millonarias de todo el mundo.