libertad, refugio y tierra de promisión para todos los oprimidos por el fascismo.Sin embargo, tal ha sido la fuerza de este relato que hoy, sin desconocer loanterior, se da más importancia al triángulo amoroso, y, más concretamente, a ladecisión final que toma Rick.La música de Casablanca es una parte muy importante para establecer laidentidad territorial y cultural. La música en la primera mitad de la película secentra en otras dos funciones: caracterizar el lugar y caracterizar el estadointerno de los dos personajes centrales de la trama romántica, Rick e Ilsa.El avión que trae a los oficiales nazis aterriza en Casablanca. De paso, vemosun primer plano del rótulo del local de Rick Blaine (
Rick’s Cafe Americain
). Elprefecto de policía Renault da la bienvenida a los alemanes a
la Francia no ocupada.
Los recién llegados están preocupados: el tren de Orán ha sido asaltado yasesinados unos correos alemanes que traían unos documentos preciosos, unossalvoconductos. Precisamente los primeros momentos de la cinta muestran lacrudeza del conflicto bélico: un miembro dela resistencia es asesinado por la policíacuando intenta huir. En su poder seencuentra un cartel que reza
Francia libre
.El asesinato tiene lugar ante una imagen delmariscal Pétain, el jefe del Estado francésdurante el régimen colaboracionista deVichy, junto a una frase en la que afirma que
mantiene sus promesas
. El plano siguiente,sin embargo, recuerda los ideales de la luchapolítica:
liberté, égalité, fraternité
.A partir de ahora la vida enCasablanca parece transcurrir únicamenteen Rick’s (de hecho, la película adapta unaobra de teatro titulada
Todos vienen al café de Rick
). La propia cámara entra en el localcon un movimiento frontal, como si de uncliente más se tratase; después lo recorrecon un travelling que se detiene en Sam, el pianista (Dooley Wilson), y nos muestradiversas escenas de la vida cotidiana: el intento de empeñar una sortija, tratos,esperanzas de poder salir de la ciudad… Tras la presentación de la primera partedel establecimiento entramos en la segunda, la sala de juego, en la que empezamosa conocer las costumbres de Rick y a él mismo. Conviene detenerse en lapresentación del dueño del local: la cámara nos muestra una mesa donde una manofirma autorizaciones junto a una copa, un cigarro y un tablero de ajedrez; vemos alfin el rostro de Rick y comprobamos que en el tablero no hay contrario. Es laimagen de la soledad, acompañada de una conversación áspera, cortante, llena decinismo y de sarcasmo. Con todo, Renault, el prefecto de policía, no se cansará derepetir que Rick es un sentimental; es decir, que su apariencia cínica y despiadada
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