Welcome to Scribd, the world's digital library. Read, publish, and share books and documents. See more
Download
Standard view
Full view
of .
Save to My Library
Look up keyword
Like this
14Activity
0 of .
Results for:
No results containing your search query
P. 1
"La condición postcolonial..."

"La condición postcolonial..."

Ratings: (0)|Views: 497 |Likes:
Published by Javier Mateo Girón
Reseña del libro "Estudios Postcoloniales. Ensayos Fundamentales" de Sandro Mezzadra y otros autores. Editorial Traficantes de Sueños. 2008

Publicada en el número 11 de la revista académica "Relaciones Internacionales", ISNN 1699-3950
www.relacionesinternacionales.info
Reseña del libro "Estudios Postcoloniales. Ensayos Fundamentales" de Sandro Mezzadra y otros autores. Editorial Traficantes de Sueños. 2008

Publicada en el número 11 de la revista académica "Relaciones Internacionales", ISNN 1699-3950
www.relacionesinternacionales.info

More info:

Published by: Javier Mateo Girón on Feb 15, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

01/18/2013

pdf

text

original

 
Relaciones Internacionales
, núm. 11, junio de 2009GERI – UAM
 R  e s  e ñ  a s 
MEZZADRA, Sandro (coord.; VV.AA.)(2008),
Estudios postcoloniales. Ensayos fundamentales
, Editorial Trafcantesde Sueños, colección Mapas, Madrid.
L
a
 
condición
postcoLoniaL
”:
identidades
 
dinámicas
 
entre
 
La
 
diferencia
 
y
 
eL
 
sincretismo
,
por Javier MATEO*Hablar de “lo postcolonial” nostraslada inmediatamente a dosdimensiones: en primer lugar,
la especicación del tiempoque llegó problemáticamentedespués del n formal de las
colonias, heredando la geografíatrazada desde 1885 (sin negar “niuna sola de las gotas de sangre
que se vertió y se vierte a causa
de esos mapas” 
11
); y en segundo
lugar, nos invita a reconsiderar lacomplejidad de un mundo en elque, gracias fundamentalmente a
las luchas anticoloniales y la libredeterminación de los pueblos
colonizados, se han comenzadoa visibilizar las condicionesestructurales mundiales de
desigualdad y los espacios de
subversividad que las mismascrean.Como categoríaacadémica, “lo postcolonial” 
nos remite además a un acervo
de literatura crítica surgidofundamentalmente en torno al
mundo anglosajón (con especial
fuerza en el subcontinente indio)
en la década de 1980 y encaminada
a redescifrar las categorías
epistemológicas etnocéntricas(véase, eurocéntricas) y a
1
Sandro Mezzadra concluye el
libro, junto con Federico Rahola,recordando ante todo el legítimo
sacricio humano de las luchas deliberación anticoloniales.
denunciar la parcialidad delas fuentes de
 produccióndel saber 
sobre los pueblosentonces denominados “delTercer Mundo”. Así, la literatura “postcolonial” (normalmenteimpulsada por sujetos-autoresellos mismos
conscientemente postcoloniales
) nació como un
propio cuestionamiento de la
 “condición postcolonial” comolo que sencillamente “va másallá del periodo colonial”. Laliteratura postcolonial tratóde señalar las rupturas ycontinuidades de la dominacióntras la descolonización y laimplementación, por múltiples y
fragmentarias vías, de todo tipo
de prácticas de
neocolonialismo
.Aunque es deudoraen gran parte de la obra deEdward Said, “
Orientalismo” 
especialmente, y de Frantz Fanony Du Bois, la teoría postcolonial
tuvo su gran impulso en 1988con un importante artículo que
se convirtió en la referencia de
este nuevo enfoque:
“Can theSubaltern speak?” 
2
2
 
(en la obra
2
Algunos académicos indios, comoRanajit Guha, habían recuperadola idea de “subalterno” gramsciana
como “desposeído económicamente” para estudiar las dinámicassubversivas del campesinado indio y
la violencia epistémica sufrida por elmismo durante el periodo colonial;dando así lugar a la denomidadaEscuela de los Estudios de la
 
     R    e    s    e     ñ    a    s
Relaciones Internacionales
, núm. 11, junio de 2009GERI – UAMcolectiva “Marxism and the Interpretation
of Culture”) de Gayatri ChakravortySpivak. Aquí se hace una fuertereivindicación de la enorme complejidadde los mundos postcoloniales y hay
un llamamiento a abandonar a prioritodo
nomos teleológico
y a limitar el
uso de categorizaciones abstractasuniversalistas, desvelando que incluso los
análisis marxistas y postestructuralistas
33
 
(al n y al cabo, ambos fruto de la
modernidad
y su deconstrucción
) sonpotencialmente estériles para comprender
la(s) condición(es) postcolonial(es) si nose basan en estudios contextualizados ytransversales y si no aceptan ante todola limitación epistemológica de la
 propiamirada
y los condicionantes sociales einstitucionales que la crean y la facilitan.
Recogiendo este testigo, SandroMezzadra abre esta pequeña pero
potente selección incluida en “
EstudiosPostcoloniales. Ensayos Fundamentales” 
recordando que se trata más bien detrabajar para elaborar un marco de análisismás completo, quizá de “complejizar lapluralidad de modernidades” y aceptarque no hay transición (hacia unahomogeneidad capitalista y global, en
nuestro
sentido) en la diferencia. Que
no hay mayor irreversibilidad en las
sociedades postcoloniales que la de la
lógica del lenguaje híbrido impuesta por
la violencia del lenguaje colonial. No setrata pues de “liquidar la idea de progreso
o historicidad” (tal y como armó DipeshChakrabarty en “
Provincializing Europe” 
);si no de contemplar las diferentes
Subalternidad.
3
Los teóricos postcoloniales, aún defendiendolas más variadas posturas políticas eideológicas, suelen recordar que ya el propio
Marx había dicho sobre los pueblos noindustralizados: “No pueden representarse a
sí mismos. Deben ser representados”.
historicidades anudadas en un punto deviolencia común: el hecho colonial como
parte de la lógica moderna europea y del
desarrollo del capitalismo. A partir de ahí,
en términos de Gilroy, puede trazarse laevolución de las “culturas híbridas” y delas cartografías de las diásporas: desdeel Atlántico durante la trata, en el cualviolencia y esclavitud fueron de la mano
del surgimiento de posteriores formas de
vida y ciertos anhelos de libertad (Haití 
aquí sería un buen ejemplo), hasta lasactuales identidades transculturales
suburbanas de nuestras ciudades yrelacionadas con, entre otros fenómenos,
los denominados “procesos migratorios”.
La propia Gayarti ChakravortySpivak desarrolla en este libro, por
otra parte, los límites en la capacidadcognoscitiva del sujeto-investigador paracaptar al subalterno. Trazando siempre
las líneas y paralelismos entre el “sujetohumanista” y el “sujeto imperialista” 
44
 
Spivak habla aquí de los fracasos
 “irreductibles” de los Estudios de laSubalternidad al tratar de crear categoríascomo “la conciencia del subalterno” en un sentido compartimentalizado,
atomizado, individualista, y desde el
mundo académico “occidental(izado)”.Al asimilar, por ejemplo, las revueltascampesinas de época colonial en la India
a la evolución de la “nación” (desde la
perspectiva de la burguesía nacionalistaaculturada), se les representa como “instrumentos de otra voluntad que no
4
Para Spivak, “el teórico radical Occidental se
halla, o bien atrapado/a en una deliberada
opción por la Subalternidad, otorgando al
oprimido la misma expresividad subjetiva
que critica, o bien en la posición de total
irrepresentabilidad”. El acto de escribir en elmundo académico
nunca
es “apolítico”, por
lo que muchos teóricos postcoloniales nodudan en ir más allá de la mera reexividad
para saber a qué responde el mero hechode estar produciendo saber académicoinstitucionalizado.
 
Relaciones Internacionales
, núm. 11, junio de 2009GERI – UAM
 R  e s  e ñ  a s 
es la suya”. Se les representa con unaconciencia “homogénea” y deliberativa(aunque no es la negación de concienciaque el marxismo atribuye al subalternoprecapitalista) y se tiene la convicción
analítica etnocéntrica de que “quien
habla es una representación
directa
de la
conciencia-de-voz y de que la escritura esuna transcripción indirecta del habla”. En
otras palabras, se analiza a los campesinos
de la India soslayando las dinámicas del
 proceso de comunicación oral 
que, por
otra parte, les es propio, y sus procesosde deliberación y elección. Se trata,pues, de una brecha semiótica que niegala posibilidad (esencial para ChakravortySpivak) de que el marco mental de los
campesinos estuviera determinado porun fonocentrismo tradicional en el cual
lo que se oye
determina la conciencia
colectiva: el poder del rumor y su
funcionalidad inmediata. Admitir estaposibilidad es asumir el riesgo de caer,según la autora, en una nueva forma dealegar que se conoce la “conciencia del
subalterno”; sólo la lectura “a contrapelo” 
de los Estudios de la Subalternidad
permite evitar las ortodoxias teóricas y
mantener la utilidad política estratégicade los mismos.En este mismo volumen
encontramos así un artículo de DipeshChakrabarty (
“La historia subalternacomo pensamiento político” 
) que
profundiza en la misma idea de cómo lashistorias de los subalternos sólo pueden
ser abordadas desde el reconocimiento
del acontecimiento histórico como algo
que no es completamente cognoscible,
como algo “sublime” (irónicamente,una conceptualización románticaeuropea, sobre la que profundizó elpostestructuralismo francés) cuyanaturaleza es esencialmente coyuntural.
Apelando a la obra de Shahid Amin “
Event, Metaphor, Memory. Chaury Chaura 1902-1992
, el autor habla de lasrevueltas campesinas indias coloniales
y postcoloniales, y muestra estudios
sobre registros orales en los que la
apelación a individuos se inscribe enuna capacidad de acción colectiva que
no individualiza, no crea
“biografías” 
,
sino más bien señala las estructuras deparentesco que dinamizan la subversión(el lector atento notará en seguida que
el mero hecho de asociar estructuras de
parentesco y subversión es, como poco,
un desafío a su creatividad
racional 
ymoderna). Las conclusiones son, para
el autor, de importante magnitud para
anar los estudios sobre la denominada
 “democracia de masas” en la India.En la misma línea de pensamientoencontramos aquí el artículo de otra
teórica postcolonial, Chandra TalpadeMohanty, que se ocupa de la naturalezade la construcción de “los feminismos del
Tercer Mundo” por parte de las académicas
 “feministas blancas, occidentales y
radicales”. Con el título
“Bajo los ojosde Occidente”,
y partiendo de la base deque toda producción académica es en sí ideológica y política, la autora analizacómo algunos sectores del feminismo
occidental (fundamentalmente, en el
mundo anglosajón
55
) crearon y sostienen
una imagen
neocolonial 
de “la Mujer delTercer Mundo” que niega las complejidadesconstitutivas de las vidas de las mujeresen estos países: se crea una categoríaabstracta de mujeres a las que se lespresuponen las mismas condiciones
monolíticas de opresión, los mismos
deseos e intereses “independientemente
5
Colección “Mujeres en el Tercer Mundo”, deZed Books; cuyas autoras son feministas
fundamentalmente provenientes de los mundos
académicos británico y norteamericano.

Activity (14)

You've already reviewed this. Edit your review.
1 hundred reads
1 thousand reads
Makemetheking liked this
Cé García liked this
marcioneske liked this
Jared Guerra liked this
Naa Juaa liked this
JoseZegarraSiles liked this
Auscultare liked this

You're Reading a Free Preview

Download
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->