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apunts
EDUCACIÓN FÍSICA Y DEPORTES
dOSSIER: VISIóN y dEpORTE
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trimestre 2007 (75-80)
este grupo podemos destacar la natación, donde el depor-tista podría cerrar los ojos sin que esta acción perjudicasegravemente a su rendimiento. El segundo grupo se ca-racteriza por un ambiente dinámico, en continuo cambio.Son aquellas modalidades en las cuales, y por utilizar lamisma analogía, el deportista en ningún momento puede permitirse cerrar los ojos, pues la situación de los adver-sarios, compañeros y balón, varía cada instante.En este artículo nos centraremos en una habilidadvisual crucial en los deportes de contexto abierto: la vi-sión periférica. Nuestra aportación se basará en plantearejemplos concretos para su entrenamiento en el balon-cesto y en los porteros de diversas disciplinas.
L vii pific
En el contexto de la optometría deportiva, la visión periférica suele definirse como la habilidad de localizar,reconocer y responder a la información en las distintasáreas del campo visual alrededor del objeto sobre el cualse fija la atención (Loran y MacEwen, 1995). La visión central proporciona la máxima agudeza vi-sual y un sentido cromático exacto. Esto disminuye rápi-damente hacia la periferia, sobre todo nasalmente. Hacialos 30º de excentricidad la agudeza visual se sitúa entre0,1-0,2, y es de aproximadamente 0,05 a los 60º. Sin embargo, la retina periférica es especialmente sensible alos desplazamientos, siendo su función más característicala detección del movimiento (Bennet y Rabbets, 1992).Registra rápidamente un objeto que se desplaza, determi-nando “dónde está”, para luego, en función del interésdel mismo, desecharlo o generar la fijación central y losmovimientos de compensación de la cabeza que propor-cionen la información de “qué es”. Cuando aparecen va-rios estímulos simultáneamente en el campo de visión,se debe producir una elección y, lógicamente, el tiempode respuesta se alarga (Sillero, 2002). Sivak y Macken-cie (1992), por su parte, citan estudios en los que se haconstatado que la visión periférica es utilizada duranteacciones de alcanzar y atrapar. Según Blakemore (1998),al margen de lo mencionado anteriormente, la visión pe-riférica también juega un papel muy importante en la co-ordinación visuomotora, la postura y locomoción en elespacio.El campo de visión binocular llega hasta 200º en el plano horizontal y 160º en el vertical (Harrington,1964). Sin embargo, disminuye rápidamente, de for-ma proporcional al aumento de la velocidad del indi-viduo. Según informan Seiderman y Marcus (1989),a 33 km/hora el campo horizontal se reduce a unos100º.En relación con el color, los trabajos de Amstrong(1969) sobre la extensión del campo visual describen quees máxima para objetos blancos, pero es sucesivamentemenor si se utilizan colores azules, rojos o verdes.A pesar de que la visión periférica se consideraimprescindible en la mayor parte de disciplinas de- portivas, aún es más importante gozar de una óptima“simultaneidad centro-periferia”, que permita a losdeportistas abarcar la información visual del objeto en el que centran la mirada y en lo que sucede alrede-dor, sin tener que realizar ningún movimiento ocular,y mucho menos de la cabeza. En este punto, resultacomplementario plasmar las aportaciones de Nideffer(1980) sobre la atención. Según este autor, es posibledirigir y concentrar la atención sobre determinados ob- jetos y acciones, o dividirla y dispersarla en varios as- pectos simultáneamente. Autores como Pinaud (1993)afirman que en el deporte en general se requiere prin-cipalmente de la dispersión, y que “el jugador no mirenada para ver más”. A este respecto, Granda y cols.(2004) puntualizan que la conciencia periférica, a pe-sar de estar determinada por las características físicasdel campo visual, no es fija, sino que varía amplia-mente de acuerdo con la dificultad de las tareas quelos sujetos, en este caso deportistas, estén realizandoa nivel central, el nivel de estrés, y la fatiga física ymental, entre otros factores.En situación de juego, los participantes pueden uti-lizar su visión periférica para extraer información delentorno (extereoceptiva), así como para determinar la próxima localización de una fijación central, según sehaya determinado o no un núcleo de interés. Además,la visión periférica proporciona al participante la infor-mación referente al cuerpo y a la orientación espacial(propiocepción visual) (Granda y cols., 2004).Estudios pioneros como el de Hobson y Henderson (1941), informan de que la práctica totalidad de jugadoresde baloncesto y fútbol americano que formaron parte de sutrabajo de investigación presentaban campos visuales másextensos que los sujetos sedentarios. En la misma línea,Stroup (1957) encontró diferencias estadísticamente sig-nificativas con referencia a la amplitud del campo de per-cepción del movimiento entre jugadores de baloncesto y no jugadores. Según el autor, esto sugiere que esta mayor ex-tensión del campo visual podría ser un factor que contribu-ya de forma determinante al rendimiento en el baloncesto.En 1969, Gagaeva realizó un estudio con 132 deportistas