125
Arquitectura, Arte Rupestre, y las Nociones de Exclusión e Inclusión:El Tawantinsuyu en Aconcagua, Chile Central
Rodrigo Sánchez Romero y Andrés Troncoso Meléndez
1
INTRODUCCIÓN
1
En este trabajo se exploran las estrategias delTawantinsuyu para legitimar su influencia y quizáexpandir su cosmovisión en una austral y periférica áreade su presencia. Con la llegada del Inca al curso superior del río Aconcagua hace aparición la arquitecturamonumental representada en fortalezas,
huacas
, y el redvial, además de un nuevo contexto cerámico. Una primera aproximación nos reveló que esta nuevamaterialidad se presentaba segregada de los contextosculturales autóctono. Sin embargo la profundización delos estudios sobre el arte rupestre del área permitiódiscernir la presencia de dos estilos en éste, uno propio dela población local preinca y otro que arriba con elTawantinsuyu. Lo interesante es que ambos estilos seencuentran algunas veces formando parte de un mismocontexto, lo que no sucedía con las demás expresionesmateriales Incas y locales. Esto convierte al arte rupestreen un lugar privilegiado para comprender la naturaleza delas interrelaciones culturales en el área y las estrategiasdel Inca. Como ya habíamos sugerido, en el valle deAconcagua parecen operar los principios denominados deasociación y exclusión, como organizadores de losnuevos espacios que ocupa el Inca, especialmente en elKollasuyu. Nuestras investigaciones en el curso superior del ríoAconcagua (Figura 1) se han interesado en explorar eltipo de relaciones que se establecieron entre las culturaslocales y el Tawantinsuyu, tratando de determinar lasestrategias que éste utilizó para acceder a esta área periférica y sus principios ordenadores. Con base en losantecedentes arqueológicos recopilados en los últimosaños de investigación en el área, y nuestros supuestos,manejamos la hipótesis de que la presencia y ocupaciónincaica del curso superior del río Aconcagua, correspondea una forma distinta, que tienen un sustento cultural y noecológico, en contraposición con las modalidades planteadas para el Norte Chico y Norte Grande de Chile(Llagostera 1976). Esta fórmula estaría sustentada en lasrelaciones establecidas previamente, tanto entre Diaguitasy los grupos culturales del período Intermedio Tardío deAconcagua, como entre Diaguitas y el Inca. En estasituación, pensamos que la presencia del Tawantinsuyu seceñiría a los mecanismos previamente establecidos en elárea, que hemos caracterizado como de “interdigitacióncultural” (Sánchez
et al.
2004, p.763; Pavlovic
et al.
2005).
1
Departamento de Antropología, Facultad de Ciencias Sociales,Universidad de Chile; e-mail: rsanchez@uchile.cl; atroncos@uchile.cl;Investigación financiada por Proyecto Fondecyt N°1040153.
I. Espacio Cultural durante el Intermedio
Tardío enAconcagua
Durante el período Intermedio Tardío en Aconcagua,además de los contextos culturales locales, encontramosindicadores diagnósticos de culturas de áreas vecinas,como la sureña Cultura Aconcagua (Cuenca del Maipo-Mapocho) y la Cultura Diaguita (Norte Chico), yfinalmente otras más lejanas, como la Inca, que indicanun proceso de constante interrelación. Así, conjeturamosque esta área corresponde a un "espacio multicultural"dentro del cual los distintos grupos presentes, tienden aordenarse de forma segregada. Para interpretar laconfiguración y variabilidad cultural presente, fuesugerente explorar la idea de interdigitación planteada por Martínez (1998), modelo alternativo al archpielago deMurra, para el mundo Andino. Este sugiere el desarrollode un conjunto de estrategias sociales y políticas queimplican la interdigitación de distintos grupos culturales,gracias a las relaciones sociales y de parentesco que ellaslograban establecer. También sugiere que el controldirecto no era imprescindible sino solo asegurar unacceso a los recursos locales, aunque se requiriera devariadas relaciones de intermediación. Estas van desdelas relaciones de parentesco, a otras de nivel políticosuperior, incluso entre grupos con marcadas diferenciasen sus grados de complejidad social, situación quecreemos podría darse en el área con la llegada delTawantinsuyu.También postulamos que juegan un rol importante lascapacidades socio-técnicas de la elite Inca para manipular mecanismos ya existentes en el mundo andino y lautilización de un discurso religioso como legitimador del poder, que permiten una mejor comprensión de lasmotivaciones, velocidad, mecanismos y formas queadquiere la presencia del Tawantinsuyu en nuestra área.Principalmente, la implementación de conductasceremoniales de eficacia simbólica, que justifican su presencia instaurando su arquitectura monumental ysantuarios (Sánchez 2003, 2004).Dentro de estás estrategias destacamos lainterpretación de Gallardo
et al.
(1995), quienes hanresaltado el papel desempeñado por la arquitectura Incacomo un medio de expresión simbólica de la ocupaciónde territorios en el Norte Grande de Chile. La tesis plantea que la arquitectura jugaría este cometidolegitimador, al replicar actos ocurridos en la fundaciónmítica del Cuzco—importante aspecto de la cosmovisiónInca, lo que le otorga un carácter político-simbólico derefundación del espacio reestructurándolo e integrándoloal Tawantinsuyu. En un sentido similar, Acuto (1999)interpreta las instalaciones y organización del espacioInca en el valle Calchaquí.