A los efectos derivados de este incremento del paro se une la destrucción de tejidoproductivo, especialmente de PYMES (más de 140.000 en dos años), que se havisto agravada por las restricciones en los mercados de crédito.La crisis ha tenido, pues, un grave impacto en el sector privado. Pero el sectorpúblico también se ha resentido.Las políticas de impulso de la economía y de respuesta a la crisis llevadas a cabopor el Estado -Plan E, cobertura al desempleo, señaladamente-, si han supuestoun instrumento útil para paliar los efectos más duros de la crisis han implicado unimportante incremento del déficit público que, de una situación de equilibrio en2007, ha pasado a representar el 11,4% del PIB en 2009 para el conjunto de lasAdministraciones Públicas.Ello ha significado pasar de un nivel de deuda del 36%, nuestro mínimo histórico,al 55% actual. Aunque muy por debajo de la media europea y de sus principaleseconomías, el rápido crecimiento experimentado por la deuda pública exige unesfuerzo de austeridad creíble, que reduzca en el medio plazo el déficit de formaconsistente con los compromisos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.La crisis también está sirviendo para corregir desequilibrios acumulados en laanterior fase de expansión como el elevado déficit por cuenta corriente,consecuencia del incremento en el endeudamiento del sector privado, y unaevolución de los precios superior al promedio europeo, que ha estado restandocompetitividad frente a otras economías.2. El Gobierno, en ejercicio de sus competencias para definir y ejecutar la políticaeconómica, ha venido adoptando las medidas que ha estimado adecuadas parahacer frente a los problemas derivados de la crisis. Lo ha hecho, por lo demás,adaptando el sentido de sus decisiones al perfil sucesivo de las variantes
3
Add a Comment