En España, un análisis de seis muestras de patatas fritas envasadas elaborado por
consumer
y publicado recientemente constata la presencia de acrilamida en todas ellas,en cantidades que oscilan de los 0,15 mg/kg a los 1,25 mg/kg, significativamentemenores a los de estudios previos.Según diversos estudios, la población general está expuesta a una ingesta de entre 0,3 y1,1 mg/kg de peso al día, dependiendo del tipo de alimentación. La cantidad diariaadmisible para evaluar los riesgos toxicológicos por inhalación o contacto con la piel seha fijado en 5 mg/kg de peso corporal y día.La población está expuesta, a través de la dieta, a una dosis de acrilamida media diariade 0,85 mg/kg A partir de los diversos trabajos realizados, se estima que la poblacióngeneral está expuesta, a través de la dieta, a una dosis de acrilamida media diaria de0,85 microgramos por kilo de peso. Con todo, los expertos aseguran que la acrilamidase biodegrada con rapidez, no se bioacumula en la cadena trófica y es no lipofílica (nose acumula en tejidos adiposos). Todo ello permite descartar a este compuesto como un problema «acumulativo».La incidencia de estas concentraciones en la salud humana está por determinar. Sí quesupone, sin embargo, un paso más en la probable vinculación de determinadas dietas ala aparición de distintas formas de cáncer, aunque queda por ver en qué proporción ydurante cuánto tiempo es precisa la ingesta de este tipo de productos para hablar de unarealción causa-efecto.Según los expertos, el hecho de haber consumido productos fritos u horneados «desdesiempre», como pan, cereales y patatas, podría ser un indicativo de bajo riesgo. Pero unadieta basada en exceso en este tipo de productos podría incrementarlo.
Prevención
REDUCIR LA TEMPERATURA DE COCCIÓN Y EL TIEMPO PODRÍA REDUCIR TAMBIÉN LA PRESENCIA DE ACRILAMIDALas medidas preventivas a tomar para limitar la presencia de acrilamida en losalimentos son, por el momento, confusas. Algunas aconsejan reducir tanto latemperatura de cocción como el tiempo empleado para ello, puesto que se ha observadoque su concentración se incrementa de acuerdo con el tiempo de exposición a altastemperaturas.Sin embargo, la medida sugerida no ha gustado a la industria ni tampoco ha parecidosatisfacer a los consumidores. No en vano, se trata de una opción que obligaría revisar muchos de los procesos industriales establecidos como estándar.