el arenal | 2 opinión abril 2010
los efectos tóxicos a largo plazo sobre seres humanos.Frente a esta posición, países como Francia, Alemania,Austria, Grecia, Luxemburgo, Irlanda, Polonia, Hungría oItalia han puesto freno a los transgénicos en susterritorios.No, los transgénicos no son la solución al hambre; másbien todo lo contrario: el cultivo extensivo de maíz enEstados Unidos, México o Brasil para hacerbiocombustibles está provocando una de las mayorescrisis alimentarias en muchos países de África yAmérica. Pero, además de eso, está demostrado que,hoy en día, nuestro planeta produce suficienteagricultura y ganadería para que a ningún ser humano lefalte de comer. A eso deberíamos añadir que con losmiles de millones de euros y dólares que los Estadoshan entregado a los bancos para tapar sus agujeros (queellos mismos cavaron) se hubiera saciado al tercermundo durante todo lo que queda del siglo XXI. No, lasolución a la desnutrición no es el cultivo de productostransgénicos, sino la redistribución justa de la riqueza.Como el gobierno local votó en contra de nuestrapropuesta, en Dos Hermanas se seguirá experimentandocon productos transgénicos en campos que nadie sabedónde están. Pero, si llega el momento en que losciudadanos y ciudadanas lleven a Izquierda Unida a laalcaldía, nuestra ciudad será declarada libre detransgénicos. Y no sólo por el presente, sino, sobre todo,por entregar a nuestros hijos un futuro lo más limpio ysaludable posible.
Soy lo que como
Manolo Lay, coordinador local
(viene de la portada)
En el último pleno del ayuntamiento, desde IzquierdaUnida pedimos que nuestra ciudad se declarase “Ciudadlibre de transgénicos”. Y lo hemos hecho porque, segúnel Ministerio del Medio Ambiente, Rural y Marino, en DosHermanas hay uno o varios campos de experimentacióncon productos agrícolas transgénicos al aire libre. Nadiesabe dónde están exactamente esos terrenos, porquetodo esto se hace con la más absoluta falta detransparencia y control, y sin registros públicos de loscultivos. De hecho, también el gobierno local y el propioToscano aseguraron que ignoran dónde están esoscampos que el ministerio reconoce; aunque, al menos,se ha comprometido a "intentar informarse sobre eltema".¿Son buenos los alimentos transgénicos? El alcalde,aunque reconoció no saber nada del tema, dijo que"podría suponer una solución para acabar con el hambreen el mundo". A priori parecería una buena idea, pero noes así. Hay variedades de patata diseñadas paraproducir plásticos y todo tipo de compuestos químicos,pero también está previsto que sus residuos seanutilizados para alimentación animal, por lo que lacontaminación de toda la cadena alimentaria esprácticamente inevitable, con los consiguientes riesgospara la salud (de ahí la pregunta que hacía al principiode esta carta). La patata transgénica de la multinacionalBASF es un terrible ejemplo de ese modelo deagricultura y de alimentación que se pretende imponer:solamente una de cada cuatro patatas producidas en laUnión Europea se destina a alimentación humana;alrededor de la mitad va a parar a piensos animales, y lacuarta parte restante se utiliza como materia prima en laproducción de almidón, de alcohol y de otros productosindustriales. Lo mismo viene ocurriendo con el algodón,la remolacha, el maíz, etc.¿Por qué no queremos que en Dos Hermanas hayacampos de este tipo? Por primera vez, el Ministerio delMedio Ambiente, Medio Rural y Marino reconoció enoctubre de 2009 la existencia de personas y deempresas que han sufrido los efectos de la política detransgénicos llevada a cabo por el Gobierno español. Enel orden del día de aquella reunión aparecía un punto enel que se decía textualmente: “Coexistencia de maízmodificado genéticamente con maíz convencional yecológico. Experiencias de agricultores afectados”. Pesea ese reconocimiento, el Estado español sigue siendo elúnico país de la Unión Europea que cultiva el llamado"maíz insecticida", que muestra una serie deconsecuencias sobre el medio ambiente y la salud, comola imposibilidad de evitar la contaminación a otrosagricultores, la generación de resistencias en plagas y
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