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Introducción
En las últimas décadas la inversión enequipamiento de las administracioneseducativas ha sido millonaria y persistente, al menos en los países “atentos ano perder el tren del futuro” -como dice no sin ironía Romero Morante-. Unestudio
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realizado en 1999 por IEA –International Associationfor theEvaluation of Educational Achievement-con 38 países participantes, mostrabaque más de la mitad de esos países tenían una cobertura casi total deordenadores en las escuelas (el 98% de los alumnos concurría a escuelasequipadas con ordenadores,y de ellos, el 90 % disponía de una computadoracada 15 alumnos o menos).Sin embargo las evidencias de su uso y aprovechamiento con fines educativosno son tan abrumadoras, y menos aún si se indaga acerca de la calidad oinnovación que esos eventuales usos educativos conllevan.Coincidimos con Romero Morante (2002) que para explicar este panorama hayque recurrir a un amplio abanico de variables, pero como punto de partida nopodemos dejar de reconocer un hecho fundamental: las TICs entraron en lasaulas fundamentalmente por motivos extrapedagógicos, sin que estuviese enclaro de qué manera redundarían a favor de la enseñanza.La mayor parte de las críticas coinciden en señalar la adopción acrítica de lastecnologías en la educación por parte de las administraciones educativas y lasactitudes poco reflexivas por parte de los docentes. Dentro de este marco,distintos autores distinguen diferentes enfoques o discursos frente a laintroducción de TICs en la educación, algunos de los cuales presentaremos eneste trabajo.
Los discursos como lentespara mirar
A continuación presentaremos distintos discursos acerca de las nuevastecnologías. Cada discurso representa una forma particular de mirar la realidad
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IEA Third International Mathematics and Science Study (TIMSS), 1998-1999.