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El Intolerante Monoteísmo

El Intolerante Monoteísmo

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Published by Ernesto Sinsectas
Empezando por Ajenatón, el monoteísmo se ha caracterizado por lo que los estudiosos denominan «exclusivismo», la creencia de que el culto debe rendirse a un único dios excluyendo a todos los demás.
Empezando por Ajenatón, el monoteísmo se ha caracterizado por lo que los estudiosos denominan «exclusivismo», la creencia de que el culto debe rendirse a un único dios excluyendo a todos los demás.

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El Intolerante Monoteísmo
L
a actitud estricta e inflexible del monoteísmo, descrita con encomioen la propia
Biblia
como«celo»por el Dios verdadero, a veces semanifiesta en un extraño fenómeno que los historiadores de la religióndenominan«rigorismo», es decir,«un exceso de rigor»en la fe y la práctica religiosas. Los judíos y judías encargados de la custodia delos Rollos del mar Muerto, por ejemplo, se imponían la disciplina deno hacer de vientre durante el sabbat para no profanar el«sagradoa de descanso del Seño. Entre los monjes ermitos delcristianismo primitivo había hombres que se desterraban a parajesdesiertos y pasaban años encaramados a pilares de piedraalimentándose sólo de verduras machacadas.
N
o obstante, el paganismo engendró también rigoristas: algunosde los romanos que veneraban a
Isis
, una deidad que el mundogrecorromano tomó prestada del panteón del antiguo Egipto y acogióa lo largo de toda su existencia, sentían la inspiración de ofrecer a sudiosa una devoción del mismo tipo.«Tres veces, en lo más crudo delinvierno, el devoto de Isis se sumergirá en las gélidas aguas delTíber, y estremeciéndose de frío se arrastrará alrededor del templosobre sus rodillas ensangrentadas—observa el sarico romanoJuvenal (h. 60-40)—.[S]i la diosa lo ordena, acudirá a lasinmediaciones de Egipto para sacar agua del Nilo y verterla dentro delsantuario.»
S
in embargo, lo trágico es que el rigorismo no siempre se haexpresado a través de actos de autodisciplina y mortificación.
El exceso de rigor en la observancia religiosa sólo es posible cuando unhombre o mujer está tan convencido de la verdad de cierta doctrinaque se convierte en una cuestn de vida o muerte, con totaliteralidad.
Enfocado hacia adentro, el rigorismo puede mover a unverdadero creyente a castigarse conteniendo una necesidadfisiológica o a alimentarse de verduras crudas. Vuelto hacia fuera, sinembargo,
 puede impulsar a ese mismo hombre o mujer a castigar aquienes no acepten las creencias religiosas que tan imperiosas le
 
 parecen
. La historia de la religión revela que el rigorismo en lascreencias y prácticas desemboca con facilidad en el tipo de excesode celo que se expresa en ineqvocos actos de terrorismo. Enverdad, el primer uso de la palabra«celo»en la Biblia es paradescribir la aprobación por parte de Dios de un acto de asesinato, elde un israelita que mata a otro y a su amante madianita.
P
ueden encontrarse ejemplos en todos los credos, en todos loslugares y en todas las épocas, incluida la nuestra. Hace poco, por ejemplo, sus pasiones religiosas impulsaron a un judío de Israel aabrir fuego con una ametralladora sobre unos musulmanes queoraban en una mezquita en la Tumba de los Patriarcas. Un cristianoestadounidense se sintió inspirado por sus pasiones religiosas acoger un rifle y disparar a un médico que practicaba abortos. Ningunode esos verdaderos creyentes se aprestaría a reconocer una afinidadde esritu con el otro, pero ambos comparten el mismo legadotrágico de rigorismo, un legado profundamente arraigado en elmonoteísmo.
H
oy en día, por supuesto, los verdaderos creyentes de una uotra variedad de monoteísmo ejercen su terrorismo religioso contraotros monoteístas, como viene sucediendo desde la victoria finalsobre el politeísmo en la guerra de Dios contra los dioses. Lo irónicoes que los peores excesos de las Cruzadas y la Inquisicn losinfligieron los cristianos a los judíos y musulmanes, todos los cualesafirmaban creer en el mismo dios. Sin embargo, las primeras víctimasde la guerra de Dios contra los dioses se contaron entre aquellostolerantes politeístas a los que nos enseñan a llamar «paganos».
El Intolerante Monoteísmo... Podcast (audio mp3)
 
EL VALOR CENTRAL DEL MONOTEÍSMO
A
qnos la vemos con el valor central del monoteísmo en suvertiente s sedienta de sangre. Empezando por Ajenatón, elmonoteísmo se ha caracterizado por lo que los estudiosos denominan«exclusivismo», la creencia de que el culto debe rendirse a un únicodios excluyendo a todos los demás. En su expresión más pura, elmonoteísmo insiste en que su deidad es no sólo la mejor de todos losdioses y diosas, sino la única y exclusiva, y en que el resto dedeidades son falsas,«no son dioses», en palabras del profetaJeremías. Los monoteístas más celosos siempre han buscado excluir de entre sus filas a cualquiera que no compartiera su
fe verdadera
. Ycomo acabamos de ver, algunos monoteístas insisten en quecualquiera que ose rendir culto a un dios falso es merecedor no sólode exclusión, sino de la muerte. De hecho, los monoteístas smilitantes —
 judíos, cristianos y musulmantes por igual 
— abrazan lacreencia de que Dios exige la sangre del infiel.
L
a Biblia lo deja claro en multitud de ocasiones. Se le ofrece alconjunto de Israel la oportunidad de incorporarse a la alianza quesuscribYahcon Abraham, pero lo unos pocos aceptan elofrecimiento y llevan a cabo sus deberes con la fidelidad que Diosdesea de ellos. El resto son unos pecadores sin remedio,merecedores de todas las variedades de padecimiento que Dios lesinflige, unas veces mediante sequías y hambrunas, otras a través deplagas y pestes, y en ocasiones por medio de actos de violenciaejecutados por hombres como Moisés y su escuadrón de la muerte.Según la visión que tenían del mundo los autores y editores quecompusieron y recopilaron el texto bíblico, la humanidad entera puededividirse en dos categorías: por un lado, los elegidos, los benditos, el«linaje santo»,en palabras del profeta Esdras, y por el otro, loscaídos, los malditos,«el malvado y el pecador».

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