Con ello Peirce puede estarnos sugiriendo que cuando actuamos en el mundo, loque percibimos no es de hecho el mundo real sino el mundo como undesplazamiento de signos; que el mundo que existe en nuestras mentes es unarepresentación simbólica determinada por nuestra cultura.
Umberto Eco:
Eco propone la hipótesis de que existe "una especie de petición incondicional por parte de la semiótica que exigiría que el conjunto de la cultura se estudiara comoun fenómeno de comunicación"Partiendo de dos ejemplos en los que un individuo y su comunidad se enfrentan aun fenómeno desconocido hasta la fecha, estudia el proceso de formación de loscontenidos o conceptos de dicho fenómeno.Eco expresó que la “unidad cultural” se define por el sistema, por su lugar en él,por las unidades que se le oponen y la circunscriben. Una unidad subsiste yencuentra identidad en la medida en que existe otra que tiene un valor distinto. Eslo que Eco -recuperando los estudios precedentes- llama campo semántico, lugar donde se manifiesta la visión del mundo propia de una cultura. Y desde el puntode vista semiológico es interesante reconocer que Eco postula i) la posibilidad deque en una misma cultura puedan funcionar campos semánticos contradictorios, ii)que una misma unidad cultural pueda formar parte de dos campos semánticoscomplementarios, y iii) que en una misma cultura, un campo semántico puededeshacerse con gran facilidad y reestructurarse en un campo nuevo, por lo cualuna unidad cultural puede asumir –desde una mirada diacrónica- valoresdiferentes. Finalmente, este universo semántico estructurado por cada cultura “noes una nebulosa”, sino que se estructura en sub-sistemas (campos menores) yejes semánticos. Los ejes semánticos y los campos que se construyen a sualrededor son instrumentos de producción de datos de una estrategiametodológica que facilitan identificar unidades culturales y sus posiciones –relaciones de coexistencia y oposiciones- a los fines de estudiar mensajes. Encuanto a la connotación, Eco planteó su definición como un conjunto de unidadesculturales que el significante puede evocar institucionalmente en la mente delemisor (y como se verá luego, también del destinatario). Evocación que deninguna manera puede entenderse como una disponibilidad psíquica, sino que estotalmente cultural.Eco concluye que ambas hipótesis -respaldadas por sus respectivas premisas- sesostienen mutuamente en forma dialéctica: “En la cultura cada entidad puedeconvertirse en fenómeno semiótico. Las leyes de la comunicación son las leyes dela cultura. La cultura puede ser enteramente estudiada bajo un punto de vistasemiótico. La semiótica es una disciplina que puede y debe ocuparse de toda lacultura”