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MEDIACIONES SOCIALES

MEDIACIONES SOCIALES

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05/24/2013

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original

 
LS S N :
0214-0314
Cuadernos 
de 
Trabajo 
Social 
2001,
14
71-90 
La
mediaciones 
sociales.
Nuevas 
tendencias 
e
acción socia
comunitaria 
Francese
REINA
PERAL*
Resumen 
Abstract 
Las 
mediaciones 
sociales 
no 
so
cosa 
nueva.
Significan 
“ponerse en medio”,
aproximar facilitar..
Si
embargo,
comienza 
cobrar 
auge un 
sentido estricto 
de 
la 
mediación: 
la 
intervención 
exclusiva 
e
e
conflicto 
la 
comunicación 
constructiva 
p
ra 
la 
convivencia.
Co
la 
aportación 
de técnicas,
procesos 
ciencias 
—pensamiento, acción 
re 
flexión—,
la 
mediación 
empieza 
tener 
u
estatu- 
fo 
propio 
en nuestra vida 
cotidiana,
Lacción 
so 
cia4 
mediadora 
por 
tradición, debe 
incorporar 
ta
metodología 
para complementan 
incluso se
a
ternativa,
e
muchos 
de 
su
quehaceres,
Por 
otra 
parte,
la 
mediación necesita del componente 
so 
cial 
para 
se
un
herramienta 
útil 
e
e
terreno 
de 
las 
relaciones 
humanas 
comunitarias.
Panorámica 
Social 
mediation 
is 
nosomething 
new,
it 
m
ar)s 
to 
mediate,
lo 
bring 
closer, to 
make 
easy..
Pie- 
vertheless,
strict 
sense 
of 
mediation 
is 
coming 
into 
view: 
Mediation 
as 
the 
constructive 
comuni- 
cation for 
conflict 
andas 
th
constructive 
comu 
nication for living 
together, with 
th
contribution 
of 
technics,
processes 
an
sciences 
—thoughts,action 
and 
reflection—,
A4ediation 
stars 
having 
its ow
estatus 
ir 
ou
daily 
uve,
Social 
action,
tradi 
tionally 
mediator,
should 
incorporate 
that 
metho- 
dology 
lo 
complemení 
and 
even to 
became 
anal 
ternative,
ir 
mosí 
of 
Iheir 
taslrs,
Q
th
otherhand,
mediation 
needs 
the 
social componen 
fo 
beca 
me 
us
fu
bo
o
fu
field 
of 
th
human relatioos 
an
community.
tos,
este
mes
de febrero,
E l
propósito
es
el
mismo
que
entonces:
animar
a
los
E
n
las
segundas
jornadas
delos
servicios
de
atención primaria
(estrategias
de
acción
comunita
-
ria),
que
se
hicieron
en
Barcelona
en
el
año 1999,
se
presentó
un
trabajo
que
hoy,
por
fin,
ha
podido
encontrar
luz
(más
ampliado),
gracias
a
Teresa
Za
-
manillo
ya
Leticia
G.
Villaluenga.
E l
que
fue presentado
entonces
ha
sido
fiel
-
mente
recuperado
gracias
a
Angel
Marzo,
en
su
revista
“Diálogos”,
de
cla
-
ra
orientación
en
educación
de
adul
-
diferentes
colectivos que inciden
en
la
acción social,
en
la
aproximación
a
nuevas
formas
de
intervención.
Hemos
de
sentirnos
muy
agradecidos
por
el
apoyo
demostrado.
A
continuación
vamos
a
hablar
de
mediaciones
amplias
y
de
mediacio
-
nes
estrictas.
Os
pedimos
un
esfuerzo
para
descubrir
en
vuestras
experien
-
cias,
la
forma
y
el
fondo
de
esta
mo
-
dalidad de
intervención.
De
hecho,
os
manifestamos
nuestro
propósito
de
Licenciado 
e
Pedagogía
y
Educador
Social,
trabaia
e
los
Servicios
Sociales
de
Badalona,
Es
docer,-
te 
e
el
ISEP
<Instituto
Superior
de
Estudios
Psicológicos>.
7 1
 
Francesc 
Reina 
Las
mediaciones sociales.
Nuevas
tendencias
en
acción
social
comunitaria
defensa
de
la
mediación
estricta,
pero
sin
perder
de
vista
el
modelo
socio-
cultural,
difuso
y
amplio,
desorganiza
-
do
si
queréis, que
se
resiste
a
aban
-
donar
los
modelos comunitaristas que
están
dejando
paso
a
sistemas
de
in
-
tervención
que
priorizan más
la
gestión
de
recursos
que, aunque
es
una
de
nuestras
funciones,
deja
de
lado
(no
siempre
por gusto)
tos
itinerarios
rela
-
cionales,
la
vinculación
humana al
gru
-
po, las
tareas
de
formación
de
la
per
-
sona,
en
definitiva,
lo
comunitario
Y
Ni
mejor
ni
peor
que
el
terapéutico,
el
correctivo
o
el
compensatorio,
nues
-tro
planteamiento trata
de
sumarse
a
la
tradicional acción
de
ayuda,
defen
-
sa y
aportación
material hacia
el
des-
protegido,
para
complementarla
con
la
ya
nada
nueva
visiónde
la
capaci
-tación
y
promoción
delas
personas
(Costa,
M
y
López,
E ,
1991>.
Porntrn nnrte,
no
podemos olvidar
en
nuestros
contextos
la
contribución
de
los
municipios
y
de
las
ciudades,
en
el
desarrollo
de
comunidades
más
 justas,
aquáflasque dedican
sus
es
-
fuerzos
a
demostrar
que
las
normati
-
vas
sociales
deben
ser
aprendidas
ya
no
por
simple adaptación-imposición
(Quintana,
1984;1O1>,
sino
por
la
ex
-
plicación
y, si
es
posible,
a
partir
de
la
construcción participativa
de los
miembros
del
grupo
(esto,
evidente
-
mente,
no
puede
ser
siempre>.
Creemos
que
la
acción
parala
con
-
vivencia debe ser reivindicada también
por
los
serviciossociales
y
persona
-
les
(no
olvidemoslos
temas
de
pasa
-
das
escuelas
de
verano,
de
congresos
y
jornadas,
ni la
proliferación,
afortu
-
nadamente,
de
literatura,
a
la
postre
educativa,
que
impregna
la
filosofía
y
la
práctica
del
trabajo social
actual).
Más
allá
del
discurso
o
la
clase
de
mo
-
ral,
todavia
un
tic”
en
muchos
de
nuestros
servicios
y
estilos, existen
in
-
tervenciones
que
podrían
colaborar
en
favor
de
una
nueva
cultura
‘coheren
-
te’,
que
sigue situando
el
acento
en
una
ética
en
los
procedimientos
(pro
-
cesos
y
todas
sus
variables),
al igual
que
en
la
reflexión,
más
compleja
de
lo
aparente,
sobre
los resultados.
(Gil
Calvo,
E.1996: 594).
Contrastando
nuestra experiencia
con
los
avances
tecnológicos
y
cientí
-
ficos,
vemos
que
las
mediaciones
so
-
ciales
sitúan
al
trabajosocial
en
una
JjJiIII~a
k~V
¡LO.’ ¡JO
a
Ciba
ue
las
intervenciones
y
del
rigor
técnico.
Por
nuestraexperiencia,
desde
el
en
-
sayo-error,
por
las
orientaciones
teóri
-
cas
que
iluminan este
debate
y
tras
las
constataciones
que
vamos realizando,
sugerimos
que
la
implicación
tecnoló
-
gica
y
profesional
en
el
conflicto
y
 jun
-to
a
las
personas
protagonistas,
cola
-
borará
en
una
propuesta
factible
de
cambio de
estilos,
quizá
de
percepcio-
nes
e,
indefectiblemente,
de
significa
-
ción
social.
Sugerimos
las
mediacio
-
nes
por
su
novedad,
aplicada
en
los
contextos
vitales,
en
los
“espacios’,
En
el
libro Pedagogía
de
/a
inadaptación 
social,
de Carme
Orle
y
Martí
March
(Nau
Llibres,
valéncia
1996),
secita
unaaportaciándeAntonio
Petrusen
la
nevistadePedaqogiasocial
n”3,
pl47,
quedice:
...nopo
-
der conformarnos con
un modelo
benéfico
de
los
(los
servicios sociales)
o
con
un modelo
asistencial,
si
-
quiera
a
aceptar
un modelo de recursos.
Es
más,
dinamos
que
tampoco
nos
satisface
el
modelo
comuni-
fario sise
entiende, exclusivamente,
como
prevención
o
intervención
antesqueaparezca
e l
conflicto
social”.
A
esta
aportación
es
imprescindible
añadir
tantas
otras de
Bueno
Abad,
Marco
Marchioni,
Garcia
Roca,
Gloria
Rubiol,
Teresa
Montagut, carmen
Alemán,
Maria
José
Escario,
Teresa
Zamanillo,
Pelechano,
etc.
Cuadernos
de
Trabajo
social
2001,14: 
1 — Q Q 
70
 
Francesc 
Reina 
Las
mediaciones
sociales.
Nuevas
tendencias
en
acción
social
comunitaria
definidos por
Santi
Marsal
—buenmentor
de
Jean
Franqois
Six—5,
don
-
de
se
da
el
tan
dificil
problema,como
diría
Durkheim,
de
tratar
“la
depen
-
dencia
del
individuo
respecto
a
loshombres
que
le
rodean”.
Seguimos destacando
el
modelosociocultural
también
en
la
investiga
-ción
y
la
formación
permanente,
ya
que
tal
fórmula
no
separa
los
proce
-
sos
de las ideas
y
las
técnicas,
las
ac
-
titudes
de
las
habilidades,
la
informa
-ción
de
la comunicación.
Además,porque
integra
a
los
protagonistas
en
la
acción
y
en
la
reflexión
posterior
Mediaciones 
sociales.
¿Qué 
son? 
La
mediación
es
la
intervención
de
una
tercera
persona
que
facilita
acuer-
dosentre
gentes
enfrentadas
por
un
problema
al
cual
no
saben
o
no
pue
-
den
por
algún
motivo
(por
ejemplo,
es
-
tar
demasiado implicadas
para
que
in
-
tervenga
la
razón),
procurar
remedio
por
ellas
mismas.
Esto
por
si
sólo
no
dice
gran
cosa:
en
el
campo
jurídico,
por
e¡emplo,
los
 juzgados
son
terceras
partes, pero
no
facilitan
acuerdos
sino
que
los
imponen.
La
abogacía,
por
otro
lado,
también
es tercera
parte,
pero
no
siempre
actúa
para
beneficio
de
am
-
bas,
comúnmente
lo
hace para
servir
a
quien
ha
contratado.
Esto
puede
am
-
pliarse
a
muchoscampos;
al
nuestro
por supuesto.
Normalmente
en
la
con
-
flictividad
en
que
intervenimos,
a
me
-
nudo no reparamos
en
esta
necesidad
de
incidir
con
todas
las
partes,
o
bien
nuestros
destinatarios
no
nos
dejan,
o
por
otro
lado
no
podemos,
pues
nues
-tros
límites
no
lo
permitan
o
no
se
aprecie
como
importante
tal
estrate
-
gia.
Quizá
desconocemos
los
circuitos
o
el
argumento
que
lo
justifique;
tal
vez
no
creemos que
sea
lo
más
efectivo
pues
ya
lo
hemos
probado,
es
uno
más
de
nuestros métodos
o
incluso
no
dio
resultado...
Lo
cierto
es
que nuestro
in
-
terés,
ahora,
está
en
demostrar
que
tal
proceso,
de
hacerlo
con
dedicación,
convencimiento
y
preparación, puedecomportar
grandesventajas, pues
es
en
la
forma
de
cómo
intervenir
en
los
conflictos
donde proponemos
poner
el
acento
de
esta
dedicación.
Tres
son
losmatices
que
quisiéra-
mos destacar
para,
de
alguna
forma,definir
nuestroenfoque:
a >
Lo
que
entendemos
por
me
-
diación
social.
b)
Lo
que
entendemos por
media
-
ción
amplia
y
estricta.
c)
Lo
que
entendemos
por
media-
ción
educativa
(Reina-Gimeno,
1998).
Las
mediaciones,
ampliándolas
a
lo
social,
no
hacen más
que abundar
en
la
idea
principal
de
muchas
tareas
de
apoyo
y
estímulo:
facilitar
el
creci
-
miento
y
la
autogestión
de
las
perso
-
2
Sant
i
Marsal es
secretario
de
prevención
en
e l
Area de
via
pública
del
Ayuntamiento
de
Barcelona,
es
-
tudioso,
traductor
e
impulsor
de
las
mediaciones
sociales
municipales.
Junto
a
Jean
Frangois
Six,
<S eulí,P aris>
o
Helena
cornelius
(G ala>,
otras
autoras
y
autores nos
hacen
revisar
bibliografia
sobre
mediacio
-
nes:
Grover,
Floyer,
Grasasinger,
Suares,
Kolb,
Folger...
Aunque existe
más
literatura sobre
el
tema
de
conflictos,
la
colección
“mediación’,
de
la
editorial Granica
presenta
un
amplio
abanico
de
ámbitos
y
sus
reflexiones.
Paidós
también
abrió
su
colección
sobre mediación. Edupaz
es
la
colección
que
dirige
el
se
-
minario
para
la
Paz,
en su
editorial
La
catarata,
de Madrid
(de
ámbito básicamente
escolar>.
Grijalbo,
Ler
-
na,
o
MartinezRoca cuentan
con
gran
tradición
de
ediciones
sobre
comunicación
social
y
autoayuda.
73
Cuadernos
de
Trabajo
Soc/al
2001,
14
71-90 

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