A lo largo de la historia el estereotipo de belleza utilizado por los griegos en lasrepresentaciones de la figura humana resurgirá posteriormente. El artista en elRenacimiento añadirá a esa tendencia idealista, el estudio racional de la anatomía humana,la aplicación de las normas de la perspectiva y una técnica más perfeccionada.Para representar el cuerpo humano debemos tener en cuenta que su forma externase caracteriza por una simetría con pequeñas irregularidades que son las que dan carácterpersonal e individual. Además se ha podido comprobar que presenta una gran regularidad enlas relaciones del tamaño de las distintas partes entre sí y con el todo, es decir, en lasproporciones.Al realizar el análisis formal de las estructuras naturales, en este caso del cuerpohumano, se plantea la comparación utilizando figuras geométricas o números y seriesnuméricas para establecer las relaciones entre las partes.El primer método es el que se utilizó por los gremios de la Edad Media y quepodemos ver en los famosos dibujos del arquitecto Villard de Honnecourt donde superponeuna norma preestablecida sobre las figuras.El segundo método, fruto de los estudios de Leonardo da Vinci, tiende a extraeruna norma métrica a partir de observaciones de hechos naturales, midiendo y comparandoindividuos. El concepto de trazado regulador quedó consolidado con la formulación teóricallevada a cabo por Le Corbusier, que el mismo aplicó en sus obras.Denominamos
canon
al conjunto de proporciones que hacen que todas las partesestén en su justa relación entre sí y con el todo. La medida determinante o de referenciaes el módulo, y las relaciones entre las distintas partes serán las proporciones.Los cánones y módulos han variado a lo largo de la historia, con los distintosperiodos artísticos. El arte egipcio representa las figuras tomando como referencia lalongitud de los dedos: 19 dedos equivalen a unas 7 cabezas; las figuras resultan esbeltas