-Como suele ocurrir en el trabajo del historiador, al elegir una respuesta uno elige, ya sinsaberlo, las nuevas preguntas que ella va a suscitar. En mi caso, me llevó a vincular esapeculiaridad del proceso porteño con la implantación, al crearse el Virreinato, de un grancentro militar, administrativo, judicial, eclesiástico y mercantil que cada año inyectaba unmillón y medio de pesos del tesoro regio en las escasamente pobladas llanuras de laregión pampeana y el litoral. Allí, las exportaciones pocas veces superaban el millón poraño, lo que permite entender mejor el papel central que el control de esos recursos tuvoen el conflicto que alcanzó su punto resolutivo en aquellos días de mayo.
-La participación popular en los sucesos de Mayo ha sido largamente discutida. Enun extremo se sostiene que fue una revolución patricia sin contenido democrático.Otros analizan formas de movilización y participación política existentes en laépoca. ¿Cuál es su postura al respecto?
-Esas conclusiones dependen tanto de los aspectos de esos sucesos que interesaron alhistoriador como de los supuestos que éste llevó a su examen. Entre los que ven en ellosuna revolución patricia sin contenido democrático hubo quienes, como Roberto Marfany,reconocieron en esos sucesos la obra de un ejército alineado tras de sus mandosnaturales, cuya misión histórica seguía siendo en el presente guiar los avances de lanación surgida de su acción en esas jornadas, pero hubo también quienes considerabanque la entonces conocida como Gran Revolución Socialista de Octubre marcaba eldestino hacia el que se encaminaba la entera historia universal, y comenzaban a dudar deque
–
como antes había creído firmemente Aníbal Ponce
–
la de Mayo hubiera puesto a laArgentina en camino hacia esa meta. Por mi parte, confieso que me interesé menos enesos planteos que llegaban a la misma conclusión partiendo de premisas opuestas que enlas peculiaridades más específicas de la movilización política que acompañó a esossucesos.
-En relación con los protagonistas de los días de Mayo, como Cornelio Saavedra,Juan José Castelli, Juan José Paso, Manuel Belgrano, Mariano Moreno, ¿cree que laHistoria ha sido injusta con alguno de ellos?
-Confieso que no ambicioné constituirme en el oráculo por cuya boca la Historia (conmayúscula) hiciera adecuada justicia a cada una de esas figuras, sino entender un pocomejor el proceso en que todos ellos habían participado. Esto hace que, frente a CornelioSaavedra, me interese menos en coincidir o no con su futuro adversario y víctima ManuelBelgrano, quien en esas jornadas desplegó una deslumbrante destreza táctica sin la cualno se hubiera alcanzado el desenlace positivo que efectivamente vino a coronarlas, queen adquirir una imagen más precisa de lo que hizo que, apenas el coronel Saavedrainformara al virrey Cisneros que no estaba en condiciones de garantizar que las tropasbajo su mando podrían contener con éxito a la muchedumbre que, como preveía, sepreparaba a protestar contra la composición de la Junta designada el 22 de mayo, éste seapresurara a renunciar al cargo de Presidente. Y esto hace que frente a la figura deMoreno me interesase más en explorar las razones que hicieron de su actuación en esosdías el punto de llegada de una trayectoria que hasta poco antes no era claro que seorientara en esa dirección, y en lo que esa trayectoria individual pudiera sugerir acerca delas ambigüedades del proceso colectivo del que fue parte, que en averiguar si esaactuación contribuye o no a asegurar para Moreno un lugar eminente en el cuadro dehonor de los héroes de esas jornadas.
Add a Comment