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PINIÃO E
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EBATE
Rev Port Clin Geral 2006;22:723-7
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de recuerdo a toda la población, entorno a los 50-60 años. Con esta pauta, el Reino Unido tiene una delas tasas de tétanos más bajas delmundo. Es hora, pues, de pensar ensimplificar el calendario de la vacu-nación contra el tétanos, cumplir elde la infancia y adolescencia y reva-cunar sólo una vez en la vida, entorno a los 50-60 años.
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El tratamiento contra la fiebre.
La fiebre es una reacción biológica frente a la infección (y el cáncer y otros eventos). Su persistencia evo-lutiva (se encuentra desde los para-mecios a los humanos) obliga a con-siderar la fiebre como una respues-ta ventajosa. De hecho, sólo se ha combatido la fiebre desde finales delsiglo XIX, tras el descubrimiento dela síntesis del ácido acetilsalicílico y la difusión del termómetro de mer-curio. No se ha demostrado el bene-ficio de los métodos físicos y quími-cos antitérmicos. Sabemos que ya en el 324 a.C. Alejandro Magno mu-rió, probablemente, por las manio- bras (baños) para bajar su fiebre. La fiebre es sin duda beneficiosa en la septicemia, la peritonitis y la varice-la. Bajar la fiebre con paracetamol o AINE facilita la difusión de los rino- virus en la rinitis. Bajar la fiebre con baños es todavía más peligroso quepor métodos químicos, por el «ago-tamiento» ante la demanda del hipo-tálamo. Ni siquiera se ha demostra-do la ventaja de la prevención y/o eltratamiento con antitérmicos de lasconvulsiones febriles, que por otra parte carecen de importancia. Por todo ello, la fiebre deberíamos verla y tratarla en forma muy diferente a como lo hacemos habitualmente.
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Las tablas de riesgo cardiovas-cular.
La predicción del riesgo car-diovascular se pretende hacer medi-ante diversas tablas, bien de origenestadounidense, bien europeo. Pero,en la práctica, es muy baja la pro-pia capacidad predictiva de la las ta- blas de predicción del riesgo cardio- vascular.
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Se podría haber dedu-cido del análisis de lo que AR Feins-tein denominó «tragedia clínico-esta-dística», la dificultad de traducir losresultados poblacionales a pacientesindividuales.
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Lamentablemente,las tablas de predicción se transfor-man imprudentemente en tablas dedecisión, sin ningún fundamento ci-entífico que lo justifique.
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Desdeeste punto de vista, del impacto dela transformación de las tablas depredicción en tablas de decisión, sedemuestran graves problemas de se-guridad y de eficiencia.
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Se denomi-na seguridad la proporción de pa-cientes que precisan un tratamien-to y lo reciben (la seguridad es del100% cuando reciben tratamientotodos los pacientes que lo necesi-tan). Se denomina eficiencia, desdeel punto de vista del impacto, la pro-porción de pacientes que no necesi-tan un tratamiento y no lo reciben(la eficiencia es del 100% cuandoningún paciente recibe ningún tra-tamiento que no precise).
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En la práctica clínica, la transformaciónde las tablas de predicción en tablasde decisión conlleva graves proble-mas de seguridad y de eficiencia.
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Los equipos de atención prima-ria.
Antes y después de la Segunda Guerra Mundial se promovió el tra- bajo en equipos y en centros de sa-lud públicos en atención primaria,con trabajos experimentales en Ca-nadá, Israel y el Reino Unido. Por otra parte, en la Unión Soviética lospoliclínicos aglutinaron la respues-ta comunista a las necesidades am- bulatorias de la población, con una organización también en equipos (y práctica desaparición del médico ge-neral/ de familia). A mediados de lossetenta del siglo XX, la OrganizaciónMundial de la Salud eligió el mode-lo de equipos y centros de salud pú- blicos de Finlandia (muy influidospor los de la Unión Soviética) comomejor opción en atención primaria,lo que se implantó en España, Gre-cia (rural), Portugal y Suecia (ade-más de Finlandia). En el resto delmundo desarrollado este modelo serechazó, y se sigue rechazando, deforma que el médico general es unprofesional independiente que tra- baja por cuenta propia (en Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá,Dinamarca, Eslovenia, Francia, Ho-landa, Irlanda, Italia, Japón, Noru-ega, Reino Unido, y Suiza). Sólo enHolanda y el Reino Unido una ma- yoría de los médicos generales seagrupa en pequeños equipos (de treso cuatro médicos), que se eligen en-tre sí, son profesionales independi-entes y contratan al personal auxi-liar. En estos dos países se ha com-parado la calidad del trabajo del pro-fesional independiente según seagrupe en equipo o permanezca tra- bajando en solitario. Los resultadosde la comparación no son con-cluyentes.
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Y, desde luego, nada tiene que ver los equipos y centrosde salud holandeses e ingleses conlos españoles, finlandeses, portu-gueses y suecos, pues estos últimosse forman con personal asalariado(¡hasta con decenas de médicos!) y con medios materiales de propiedadpública, y raramente se eligen losmédicos entre sí y pueden contratar al personal auxiliar. Cabe pensar que mucho de lo que se dice de losequipos de atención primaria espura especulación, filosofía bie-nintencionada sin fundamento cien-tífico.
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La duda sistemática es característi-ca del enfoque científico, y lo nece-sitamos en la práctica diaria de la
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ONCLUSIÓN