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Crónicas de Immadon - Vidas en llamas - Capítulo 1 - El gato y el policía

Crónicas de Immadon - Vidas en llamas - Capítulo 1 - El gato y el policía

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Primer capítulo de Vidas en Llamas: A medida que Ed intenta recuperarse de la muerte de su esposa, Rachel, Ricardo, su cuñado se ha sumergido cada vez más en la vida nocturna para explicarle la explicación a ello... pero, ¿es el único desesperado por respuestas?
Primer capítulo de Vidas en Llamas: A medida que Ed intenta recuperarse de la muerte de su esposa, Rachel, Ricardo, su cuñado se ha sumergido cada vez más en la vida nocturna para explicarle la explicación a ello... pero, ¿es el único desesperado por respuestas?

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Published by: Goran Yakov Lausic King on May 08, 2010
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7/12/2009 Capítulo 1: El gato y el policía|Goran Yakov Lausic King 
C
RÓNICASDE
I
MMADON
 
V
IDAS EN LLAMAS
 
 
La luz aún no parecía querer encontrar su rostro. Sentado en la oscuridad, Ricardopasaba todo el día sumergido en algún vaso de alcohol, esperando que el sol seesfumase para soltarse en la noche. Los recuerdos eran algo que lo acosabanconstantemente en los dos meses que habían trascurrido desde la muerte deRaquel, recuerdos de una infancia juntos, de la boda de su hermana, de lossecretos que intercambiaron, de la muerte de sus padres, del día que ella pasó aser la única familia que le quedaba. Indudablemente aún no asumía su muerte,quizás no porque no quisiera, sino porque no lo creía. Con la televisión encendida,Ricardo era capaz de ver más allá de lo que informaban. Un nuevo incendio habíaocurrido en la ciudad, y al igual que con Raquel, los cadáveres no habían sidoencontrados. No podía ser coincidencia, había estado pasando tan continuamenteque nadie se había preocupado de hilarlos como posibles secuestros, que era lateoría que a él le gustaba barajar.Cayó la noche, la luna se alzó por la ventana, y en una reacción sumamenteinstintiva, Ricardo buscó el teléfono.- Necesito hablar contigo
 –
dijo a su interlocutor del otro lado
 –
Nos vemos en ellugar de siempre a medianoche
 –
 La medianoche llegó, y en lugar de Ricardo observamos a dos figuras parados enla azotea de la estación de policías. Nadie se da cuenta que están allí, pues nadieimaginaría que dos seres pudieran ponerse de pie en esa arquitectura taninclinada. Pero las dos figuras distan mucho de ser humanas, por lo menos una deellas. A la izquierda se erige un cuerpo humano, vestido de negro pero con unamáscara blanca, ocho pistolas pueblan su cuerpo, y en su mano se sostiene unaespecie de soga. El otro es más difícil de describir, pues a pesar que usa tan solounos pantalones de cuero negro, y unas muñequeras del mismo material, su pieles tan plateada como la luna que brilla sobre sus rostros; además, es imposiblecreer que eso sea piel convencional, la forma como se mueve con el viento, latextura que aparenta, es como si todo su cuerpo estuviese hecho de fibras que poruna mágica fuerza se juntan, una magia que quizás proviene de la gema roja quese aprecia en su frente, no engarzada, sino como si fuera parte de él, y que juntocon esos ojos amarillos es lo único que se logra apreciar en esa extraña frente.- ¿Me alegro que hayas podido llegar?
 –
dijo la extraña criatura al hombreenmascarado.- ¿Bromeas? No me perdería una conversación con mi cuñado que ha pasado dosmeses encerrado en la oscuridad
 –
dijo el hombre que quitándose la máscara sereveló como Eduardo Thomps, marido de Raquel, y además detective de la ciudad- ¿Qué ocurre? ¿Qué te ha sacado de tu claustro?
 –
 
 
- La gema me ha estado mostrando cosas
 –
dijo la criatura, dando a entender quese trataba del mismo Ricardo del que hablamos un rato atrás
 –
¿Se ha sabido algonuevo del caso de mi hermana?
 –
 - El problema Ricardo es que como el caso no existe, he estado de manos atadas.
Mi jefe me ha estado presionando para que “haga
 
trabajo de verdad” –
 - ¿Es que acaso no es real buscar a una persona desaparecida?
 –
 - A él le parece solo una ilusión al tratarse de la esposa de quien conduce lainvestigación
 –
 - Idiota
 –
 - Es mi jefe. Sin embargo, he estado tratando de buscar conexiones entre los ochoedificios quemados en los últimos dos meses
 –
 - ¿Y?
 –
 - El único elemento en común es que el propietario de todos ellos es un hombrellamado Edward Ibny
 –
 - ¿De Industrias Ibny?
 –
 - El mismo
 –
 - ¿Pero que hace un magnate de la joyería como propietario de edificioshabitacionales?
 –
 - Lo mismo que todo propietario, hacerse rico
 –
 - ¿Sabes?, lo que la gema me mostró es un poco inverosímil, pero ahora que lopienso
 –
 - ¿Qué cosa te mostró?
 –
 - Los hombres que se llevaron a Raquel vestían uniformes de caballeros
 –
 -
Como… ¿Caballeros medievales? –
 - Sí, y todos portaban una gema en el pecho
 –
 -
¿Crees que se trata de obra del llamado “Rey Cristal”? –
 - Y sabes que estoy pensando, que quizás ese rey Cristal tenga alguna conexióncon industrias Ibny. Gracias, investigaré esa pista
 –
dijo Ricardo haciendoademanes que se comenzaba a marchar.

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