POINCARÉ Y EINSTEIN
3inconsciente, pues era imposible concebir unexperimento que los pudiera determinar.Poincaré sometió desde 1898 la mecánicanewtoniana, a un exhaustivo análisis crítico, en particular de las nociones de movimientoabsoluto y de simultaneidad absoluta deeventos.
i. El análisis de la noción de simultaneidad
:Hacia finales del siglo diecinueve la
simultaneidad de eventos
se hallaba bajo lamira en diferentes dominios: en el
filosófico
por la crítica del tiempo absoluto, en el
teórico
por la propuesta del “
tiempo local
” y matemáticode Lorentz y en el
tecnológico
por elintercambio de señales.De acuerdo con Poincaré, “No poseemos laintuición directa de la igualdad de dosintervalos de tiempo. Las personas que creen poseer esta intuición son presas de una ilusión(...) Es difícil separar el problema cualitativo dela simultaneidad del problema cuantitativo de lamedida del tiempo, sea que uno se sirva de uncronómetro, sea que uno tenga en cuenta unavelocidad de transmisión como la de la luz, pues uno no sabría medir una tal velocidad sinmedir un tiempo”
[6]
. Así, “la simultaneidad dedos eventos, o el orden de su sucesión, laigualdad de dos duraciones, deben definirse detal suerte que el enunciado de las leyesnaturales sea tan simple como sea posible (...)”
[7]
.En 1902 Poincaré se refirió por vez primeraa un procedimiento para la sincronización derelojes, el cual en 1904 explicitó en lossiguientes términos: “Imagine dos observadoresque desean ajustar sus relojes mediante señalesópticas; ellos intercambian señales, pero comoellos saben que la transmisión de la luz no esinstantánea, tienen cuidado al cruzarlas. Cuan-do la estación B percibe la señal proveniente dela estación A, su reloj no marcará la mismahora que la de la estación A en el momento delenvío de la señal, sino que ésta estará aumenta-da por una constante que representa la duraciónde la transmisión.”
[8]
Poincaré sugiere, como ejemplo, que laestación A envía una señal cuando su relojmarque el tiempo 0 y que la estación B la percibe cuando su reloj marca el tiempo
t
.Ambos relojes estarán ajustados si
t
representala duración de la transmisión de la señal. Paraverificar el ajuste, la estación B emite una señalcuando su reloj marca el tiempo 0: la estaciónA debe percibirla cuando su reloj marque eltiempo
t
: “Los relojes están entonces ajustadosy de hecho marcan la misma hora en el mismoinstante físico, pero con una condición: que lasdos estaciones estén fijas. En el caso contrario,la duración de la transmisión no será la mismaen los dos sentidos, ya que la estación A, por ejemplo, se mueve hacia adelante paraencontrarse con la perturbación óptica queemana de B (...)”.
[9]
El análisis de la simultaneidad conduce, así,necesariamente a Poincaré a la discusión delfundamento de los presupuestos de laconstancia de la velocidad de la luz y de laexistencia de un tiempo universal y absoluto.
a) La constancia de la velocidad de la luz
Maxwell había demostrado, a partir de susecuaciones para el campo (las cuales eranválidas para un sistema de referencia ancladoen el éter) que las ondas electromagnéticasdebían propagarse en un sistema estacionariocon una velocidad constante (c), independiente-mente del estado de movimiento de la fuenteemisora.Al analizar la
noción
de simultaneidad,Poincaré se refirió a que el enunciado acerca dela constancia e isotropía de la velocidad de laluz era “(...) un postulado sin el cual ningunamedición de esta velocidad podía intentarse”
[10]
, pero que ésta “(...) no podrá jamás ser verificada por la experiencia; podrá ser contradicha por ella si los resultados dediversas medidas no fueran concordantes”
[11]
.Pero esa constancia es válida solo si losobservadores se hallan en reposo: si ellos sehallan en movimiento relativo entre sí, “(...) notendrían ningún medio de percibir si el éter estacionario transmite siempre las señales deluz con la misma velocidad (...)”
[12]
.Para Poincaré la luz es una onda en el éter cuya velocidad es independiente del estado demovimiento de la fuente pero no de lavelocidad del sistema de referencia. La razón por la que los dos observadores en movimientorelativo entre sí no observan una diferencia enla velocidad de la luz a favor o en contra de ladirección del movimiento reside en los efectos