pensamiento que ha sido en gran parte moldeado por el teólogo protestante KarlBarth. Pero debemos reconocer que ha sido muy valiente al oponerse a todo unsistema religioso como el de la Iglesia Católica.Küng subraya que “para empeorar las cosas, el manejo de estos casos ha dado origen a unacrisis de liderazgo sin precedentes y a un colapso de la confianza en elliderazgo de la Iglesia”.
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El teólogo católico suizo Hans Küng demandó una "segunda reforma" de la Iglesiacatólica en respuesta a los escándalos de abuso sexual que se desataron en lasiglesias de varios países. El escándalo generó una crisis de confianza sin parangón,sostuvo Küng en el segundo encuentro de las iglesias católica y protestante deAlemania, que se celebró en la ciudad de Munich.
Para salir de la crisis Hans Küng llamó a seis acciones muy puntuales
.Aunque concordamos y estamos de acuerdo con las mismas, no vemos por dónde yquiénes, en el seno de la Iglesia católica, van a poder dar los pasos necesarios parareformar a la paquidérmica institución.Kung dejó al descubierto una crisis compleja de liderazgo, que llevó a una crisis defe, dijo el teólogo, a quien el Vaticano retiró en 1979 las licencias docentes por susposturas críticas. Ahora ya no bastan las "reformitas, sino más bien tiene que llegaralgo como una segunda reforma" que no lleve al cisma, sino a la unidad de laiglesia, urgió. La doctrina autoritaria de la iglesia católica carga una y otra vez deconflictos a los fieles, desde las ciencias naturales hasta el asesoramiento aembarazadas con deseo de abortar, afirmó.Küng urgió a los obispos a: ·
1.
No guardar silencio frente al férreo verticalismo del Papa, “¡Envíena Roma no manifestaciones de su devoción, sino más bien llamados a lareforma!” ·
2.
Dar pasos concretos en su esfera de influencia para iniciar lareforma, grandes movimientos han sido iniciados por grupos pequeños.·
3.
Recobrar la colegialidad y oponerse a la curia romana, recuperar eldecreto del Concilio Vaticano II sobre que el gobierno de la Iglesia católicadebe realizarse en común, entre el Papa y los obispos.·
4
. No rendirle obediencia incondicional al Papa, porque “sólo Diosmerece obediencia incondicional… presionar a las autoridades romanas en elespíritu de la fraternidad cristiana puede ser permisible e incluso necesariocuando no cumplen con las expectativas del espíritu del Evangelio y sumisión”.·
5.
Trabajar para alcanzar soluciones regionales, en tanto que existenmejores condiciones generales para reformar a toda la institución.·
6.
Convocar a un Concilio, ya que los obispos tiene autoridad parahacerlo, cuyo objetivo sería “solucionar los problemas dramáticamenteintensos que ameritan una reforma”.
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Dijo además entender a aquellos que critican lo que calificó de "discrepanciaintolerable" entre la vida de Jesús y la jerarquía católica."Por más que quiero no puedo imaginarme a Jesús en el cargo ponfiticio enSan Pedro".
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