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PETITORIO 2008
I N S T I T U T O N A C I O N A L
GRAL. JOSÉ MIGUEL CARRERA
COMISIÓN DE REDACCIÓN
Santiago, Lunes 2 de junio de 2008
 
LEY GENERAL DE EDUCACIÓN
El proyecto de Ley General de Educación, producto del acuerdo alcanzado entre la Alianza y laConcertación, presenta importantes carencias en cuanto a estructura, orden, base y organización, las cualesrepresentan la debilidad absoluta del proyecto al momento de pensar en una mejor educación para Chile. En estaley sólo se refuerza la idea de mostrar muchos artículos como una suerte de ilativo entre normativas que no seencuentran especificadas dentro de tal, considerando a otros entes gubernamentales (incluso a algunos por seraprobados, como por ejemplo, la Superintendencia de educación) como los encargados de implantarlas yadministrarlas.Es por esto que planteamos la creación de una Ley única, orgánica y constitucional de educación quecontemple todos los aspectos: calidad, libertad, docencia, fiscalización, recursos, entre otros. Además se planteadentro del proyecto de ley que el Estado deberá velar por la calidad de la educación sin especificar lo que seentiende como tal, es por esto que también exigimos una definición específica de este término.A continuación, exponemos los puntos esenciales con los cuales manifestamos mayor disconformidad yexigimos un cambio sustancial que apunte a soluciones concretas y reales:Artículo 6º:
Es deber del Estado velar por una educación de calidad para todos, debiendo procurar que tanto laeducación pública como la ofrecida por particulares la tengan.
Se reconoce un derecho básico de todos los chilenos y chilenas: recibir una educación decalidad. Sin embargo, ¿qué entendemos por calidad? Si el concepto más básico y a la vez más importante paralas verdaderas reformas educacionales no es definido en la que dice ser la ley que cambiará la educación, ¿quéfuturo se puede esperar para esta misma? No se puede trabajar en base a la incertidumbre y menos en condesconocimiento. Es necesario definir, de una vez por todas, qué entendemos por calidad y las formas reales dellegar a ella.Artículo 7º:
El Ministerio de Educación y la Agencia de Calidad de la Educación velarán, de conformidad con la ley, y en el ámbito de sus competencias, por la evaluación continua y periódica del sistema educativo a fin decontribuir a mejorar la calidad de la educación.Para ello, la Agencia de Calidad de la Educación evaluará los logros de aprendizaje de los alumnos y eldesempeño de los establecimientos educacionales en base a estándares indicativos.
De acuerdo a lo establecido en los presentes artículos consideramos que los parámetros para laevaluación de los alumnos, docentes y establecimientos no da una noción clara del cómo se llevará a cabo esteproceso. Tomando en cuenta las distintas realidades de cada establecimiento a nivel nacional, es inadmisible queuna ley que ha sido señalada como el gran baluarte del cambio educativo de nuestro país no considere de formaconcreta, clara y especificada aspectos tan importantes como la fiscalización y evaluación. También es necesario señalar que al encontrarnos en el caso de que la evaluación no tenga losresultados óptimos, a consecuencia de la mala gestión educacional que imparte cada establecimiento y ladesigualdad que en ellos existe por zona geográfica, ¿de qué forma se podría evaluar? considerando las distintassituaciones en que se encuentran los establecimientos a lo largo del país es necesario establecer parámetrosmínimos para lograr algo efectivo. A la vez, se habla de evaluación integral, siendo que realmente no seconsideran aptitudes, limitándonos a contestar pruebas mecánicas de memorización, tales como el SIMCE y laPSU.
Selección en el Sistema Educacional
Artículo 12º:
En los procesos de admisión de los establecimientos subvencionados o que reciban aportes regularesdel Estado, que poseen oferta educativa entre el primer nivel de transición y sexto año de la educación generalbásica, en ningún caso se podrá considerar en cada uno de estos cursos el rendimiento escolar pasado o potencial del postulante. Asimismo, en dichos procesos no será requisito la presentación de antecedentessocioeconómicos de la familia del postulante.
Respecto a la Selección nos mostramos en oposición a las medidas que establece el articulo paradeterminar quiénes ocuparán los cupos. Es necesario, de partida, diferenciar claramente entre selección ydiscriminación.Seleccionar por rendir una prueba de habilidad no es sinónimo de discriminar. Elegir el cupo de unalumno en un determinado establecimiento por su condicn racial, sexual o económica es uncondicionamiento arbitrario que revela importantes dejos de arbitrariedad: una discriminación clara. Sinembargo, ¿qué pasa con colegios que tengan más demanda de ingreso que cupos? Claramente tendrá que haberselección. ¿Entonces, se elimina selección o la discriminación?Ahora es necesario preguntarse, ¿por qué un alumno, que vive por ejemplo en Maipú, no podrá estudiaren un colegio de Santiago? Si el habitante de la primera quiere llevar sus estudios en la mencionada comunatendrá que tener un familiar en tal, o, en su defecto, vivir en aquella comuna (Según palabras de la ex ministraProvoste como manera de selección libre para los establecimientos) Entonces, ¿qué es más discriminatorio, elegira un alumno por medio de una prueba de sus aptitudes o hacerlo a través de un sorteo, su ubicación geográficao la existencia de un familiar en el establecimiento en que le gustaría estudiar? Todo lo anteriormente expuesto se antepone, incluso, hacia un propio artículo de la LGE. El 8vo artículode este nuevo proyecto de ley señala, claramente, que es deber del Estado resguardar la libertad de enseñanza.¿Realmente los alumnos podrán decidir dónde desean estudiar?Evidentemente es más discriminatorio lo que la nueva Ley General de Educación propone. Eliminar laselección no es la solución, es más, es sólo nivelar la educación hacia niveles inferiores de los que ya existen.Sólo hay una salida: hacer la educación pública de calidad.Consideramos que:
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Es deber del Estado resguardar los derechos de los padres y alumnos que opten por la educaciónno gratuita.
Es deber del Estado velar por la igualdad de oportunidades y la inclusión educativa, para lo cualdebeestablecer políticas que contemplen medidas compensatorias, o de discriminaciónpositiva, que reduzcan las desigualdades derivadas de circunstancias económicas, sociales,étnicas o territoriales, entre otras.
Es deber del Estado resguardar los derechos de los padres y alumnos, cualquiera sea ladependencia del establecimiento que elijan.
Es deber del Estado velar por la igualdad de oportunidades y la inclusión educativa, promoviendoespecialmente que se reduzcan las desigualdades derivadas de circunstancias económicas,sociales, étnicas, de género o territoriales, entre otras.Artículo 14º:
Los establecimientos educacionales promoverán la participación de todos los miembros de lacomunidad educativa, en especial a través de la formación de Centros de Alumnos, Centros de Padres y  Apoderados y Consejos de Profesores, con el objeto de contribuir al proceso de enseñanza del establecimiento. Asimismo, en cada establecimiento de educación general que imparta enseñanza básica y/o mediaexistirá un Consejo Escolar.
El incluir en la Ley General de Educación la formación de un Consejo Escolar es sin duda alguna un granavance, y se reconoce como un logro para los actores del proceso educativo. Pero eso no es suficiente. Día a díanos encontramos con que las decisiones de todo un colegio las toma el rector o sostenedor de éste mismo,quedando fuera de toda decisión las personas que pasan cada jornada en su colegio, realizando diversasactividades. En consecuencia y como secundarios creemos que no basta con tener instancias de este tipo lascuales tengan carácter consultivo, sino que deben ser resolutivos, tendiendo igual ingerencia el alumnado, comolos docentes y los demás miembros de la comunidad educativa.Artículo 25º:
El nivel de educación básica regular tendrá una duración de seis años y el nivel de enseñanza mediaregular tendrá una duración de seis años, cuatro de los cuales en el segundo caso serán de formación general y los dos finales de formación diferenciada. La educación parvularia no tendrá una duración obligatoria.La indicación incluye diez artículos transitorios y, sobre esto último, el 8º detalla que: La estructuracurricular establecida en el artículo 25º de esta ley entrará en vigencia a partir del año escolar que se inicia ochoaños después de la entrada en vigencia de esta ley. A contar de dicho año escolar, los cursos de 7º y 8º año de la enseñanza básica y 1º, 2º, 3º y 4º año dela enseñanza media pasarán a denominarse primero, segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto año de laenseñanza media, respectivamente.
Con lo que corresponde al tema recientemente tratado, es necesario aclarar que la idea es correcta ensu forma establecida pues establece un nivel básico de formación general, y, a la vez, un programa diferenciadoacorde a los intereses del alumno. Ello puede entenderse como una forma de bachillerato que ayude alestudiante a encontrar su vocación, siempre y cuando el establecimiento, y las normas dictadas por el MINEDUC,establezcan no sólo enseñanza pragmática sino también formativa. Lamentablemente se está proponiendo unamalla curricular apta para cada nivel de enseñanza y no amplía los campos de educación en lo que respecta aramas nuevas o modificación en horario de éstas. A la vez, lo que podría significar un pequeño aporte hacia laeducación recién podría aplicarse al octavo año de la supuesta aprobación de esta ley.
Educación Superior
Además de los puntos mencionados anteriormente, los cuales ya han sido tratados con bastantedetalle, nos encontramos con unas diversa gama de falencias en esta ley, como es el ejemplo de laEducación Superior.La antigua LOCE - tan criticada por los secundarios hasta hoy en día-, poseía en un 75% de sucontenido las bases de la educación superior.Actualmente el proyecto de Ley General de Educación, al cual apuntamos, deja sin marco regulatorioa este nivel de enseñanza. Pues no contempla dentro de sí las normas que deben regir a éste. Al derogarse laLOCE, y aprobarse la LGE, se elimina esta base legal para la educación superior, quedando regida quizá porresquicios de la normativa antigua o lo que resulte del Consejo Asesor Presidencia para la EducaciónSuperior.Al encontrarnos con situaciones como ésta, sólo cabe preguntarse una cosa. ¿Qué esperan lasautoridades para asumir su error de una vez y ceder ante el clamor secundario de todo el país?. Exigimos unreal eje legal para la educación, de todos los niveles y tipos. Exigimos un real Proyecto General de Educación.
Críticas al proceso
En vista de que para el desarrollo de este proyecto se ha considerando solamente a encargados y“expertos” en educación, a pesar de que en el año 2006 fueron los secundarios quienes llevaron el tema haciala conciencia ciudadana, se nos hace claro y pertinente denotar el malestar del conglomerado estudiantil conla serie de pasos que derivaron en el actual proyecto de Ley general de Educación.La Presidenta dio un aviso público a mediados del ante pasado año conformando una mesa de diálogoen la cual consideraría a los estudiantes, quienes apelaban a tener un conocimiento mas certero del acuerdo oproyecto a reemplazo de ley al que se llegaría, labor que no se vio durante el término de tal año. Todo estodebido a que el Consejo Asesor Presidencial (CAP) sólo tenía una ínfima parte de estudiantes dentro de susmás de 80 miembros, e, incluso, gran parte de éstos eran empresarios o personeros ajenos al rumboeducacional. El trabajo fue infructífero, desligándose los secundarios al final del año 2006 de este grupoaclarando su malestar por lo poco avanzado e inútil del proceso.Aun así, se supo continuar la lucha y el descontento del estudiantado en el 2007 con los nuevosdirigentes. Ese mismo año, en abril, se firmó en La Moneda el proyecto Ley General de Educación, el cual
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