En mi mundo ya somos más de 6 millones depersonas digitales conectadas, en un espacioen el que todos los días nos comunicamos,creamos, compramos, vendemos, hacemosnegocios, nos divertimos, bailamos, generamosarte, experimentamos una vida que solo en tussueños habías imaginado y que solo aquí es“virtualmente real”.No, esto no es la Matrix – es mil veces mejor,tenemos un mundo libre, puedes ser quienquieras ser o simplemente ser tu, mil veces me- jorado. Tenemos una nueva economía basadaen el libre mercado pero con una moneda, quetiene cotización en tu mundo real: el “linden”(L$), que actualmente se cotiza en 265 lindenspor dólar estadounidense.Así fue como nací hace 11 meses, adquirí unnombre, creé mi cuerpo e imagen y comenzótodo. Desde el primer momento en que abrí los ojos me di cuenta que pertenecía, esteera mi mundo y estaba en el para marcarhuella.. Éramos en aquel entonces solo 1.5millones de personas y día a día veíamoscómo este mundo comenzaba a crecer ytomar vida.Al principio batallas para comprender loque puedes hacer. Imagínate, puedes volar,puedes teletransportarte de un lugar a otro,puedes crear lo que te imagines con las he-rramientas que forman parte del mundo. Y ¿sabes? ya somos una nación, una nacióndigital independiente a cualquier otra, diversae internacional, con crecimiento sustentable.¿Cómo llegué aquí? Este mundo tiene casi cua-tro años de existir, y había venido escuchandode este mundo donde podías construir y ser loque quisieras, pero – ya sabes – ¿cómo yo pu-diera jugar un videojuego así? ¿qué pensaríande mi? ¿Para qué?Hasta que empecé a escuchar de las grandescosas que estaban ocurriendo ahí; presenta-ciones de autores reconocidos, exposiciones dearte, presentaciones de músicos, y la congrega-ción de una masa de gente creativa que habíacreado un mundo entero virtual de la nada,un mundo que podía ser tan parecida a estacomo quisieras, pero que muchas veces era tanincreíble que no te lo podías imaginar. Y empecé a hacer amistades, gente que meayudó a aprender y a integrarme, y encontréalgo que jamás me había imaginado: en estemundo virtual, las conexiones personalesentre nuestras almas son tanto o más in-tensas como en tu mundo. El texto se vuelveun medio perfecto de transmisión de ideas,sentimientos e ilusiones, y tu virtualidad telimpia de las restricciones que has acumu-lado a través de tu día. Tengo amistadesentrañables y cariño real con gente de todoel mundo que realmente adoro y que jamáshe conocido, y con los que jamás he hablado.Increíble, ¿no?Mi creadora compró algunos lindens, su-cientes para comprar un terrenito, dondeconstruí mi primer jardín – ¡otaba a 300mde altitud! Empecé a practicar mis construc-ciones de edicios y de artículos personales,gradualmente aprendiendo a explotar lasguras del juego con las texturas que creé
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