3 y de las estaciones de GNC. Junto con éstas, se otorga cierta prioridad a otros usosempresarios sin posibilidad de sustitución por combustible líquido. Es por eso que losgrandes usuarios –en general, industrias o establecimientos comerciales de gran tamaño– reciben el gas por contratos “interrumpibles”: si hay problemas de escasez, se leinterrumpe el servicio por algunas horas al día, fundamentalmente en la época invernal.El ministro Julio De Vido respondió ayer a las versiones surgidas del lobby de empresasconcentradas, informando que “no hay cortes sorpresivos, sino programados con lasempresas, a partir de una administración y planificación de la demanda que permiteabastecer el creciente consumo domiciliario producto de las bajas temperaturas, tal comose hace todos los inviernos”. También aludió a los comentarios de Apud señalando que“trabaja para las empresas productoras (extracción de gas) y por eso busca un aumentode tarifas”.En rigor, es todo el pool de ex secretarios de Energía el que sostiene el postuladoneoliberal que sólo una mayor tarifa garantiza una mayor oferta, aunque durante susrespectivas gestiones (alfonsinismo, menemismo, Alianza y transición duhaldista) nada deeso se cumplió. Es más: a partir de las privatizaciones, las inversiones en infraestructurapara el sector fueron prácticamente nulas.“Ni Apud ni los otros ex secretarios que nos critican hicieron nada en quince años paraterminar Atucha II y Yacyretá, obras que con mucho esfuerzo vamos a concluir el año queviene”, apuntó De Vido, en ese mismo sentido. “Apud quiere que la gente consuma menosgas, es la misma política de ajuste que aplicó López Murphy cuando fue ministro deEconomía y él era su secretario de Energía”, planteó ayer crudamente. La lógica de lasgrandes empresas es que si hay menos gas, suba el precio y lo consuma el que puedapagarlo: una forma de quebrar el privilegio del que gozan hoy los consumidoresresidenciales, que pagan menor precio y, además, tienen prioridad de abastecimiento.
Admitió De Vido "cortes de gas programados" a empresas
La Nación (Buenos Aires)http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1271293 Según el ministro, se decidieron para permitir el abastecimiento en hogares; más de 100firmas afectadasAdmitió De Vido "cortes de gas programados" a empresasEl presidente uruguayo, JoséMujica, y el ministro Julio De Vido, ayer, en Colonia Anchorena, UruguayLa escasez de gas en los yacimientos volvió ayer a provocar interrupciones de suministroa la industria, que fueron admitidas por el ministro de Planificación Federal, Julio DeVido. "No hay cortes sorpresivos, sino programados con las empresas a partir de unaadministración y planificación de la demanda que permite abastecer el creciente consumodomiciliario, producto de las bajas temperaturas. Así se hace todos los inviernos", dijo elfuncionario a la agencia Télam en Uruguay, donde acompañaba a la presidenta CristinaKirchner.Las restricciones perjudicaron a más de un centenar de empresas, más de la mitad de losgrandes usuarios de todo el país. En las compañías gasíferas informaron que el faltantese había ubicado, al igual que anteayer, en torno de los 16 millones de metros cúbicos.La programación de los cortes que describió De Vido es, en realidad, bastante menosesquematizada o formal que lo expuesto por el ministro. En estos días, las plantasafectadas reciben la orden de consumir menos según la disponibilidad de cada día. Porsus características técnicas, algunas empresas -como las siderúrgicas Siderar, Siderca yAcindar- no tienen la posibilidad de reemplazar el gas por combustibles líquidos comogasoil o fueloil. "No tenemos alternativa, estamos trabajando a media máquina y nosabemos cuánto tiempo va a durar", reconoció a LA NACION un ejecutivo del sector.El tema es harto sensible para el Gobierno. Lo prueban las volteretas discursivas que dacada ejecutivo, de uno u otro lado del problema, ante las consultas sobre elabastecimiento. Un grupo de sonrientes empresarios metalúrgicos rodeaba ayer enParque Norte a Cristina Kirchner, tras el discurso de la Presidenta en un congreso deAdimra, la cámara del sector. "En el interior no tenemos el problema de los cortes de gas",