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MONTAÑAS PARA LAESPERANZAPICO KHAN TENGRI2010
 
 
 
SI SUPÍÉRAMOS QUE ESTA TARDE NOS QUEDAREMOS CÍEGOS,ECHARÍAMOS UNA MÍRADA NOSTÁLGÍCA, UNA VERDADERAMÍRADA A CADA BRÍZNA DE HÍERBA, A CADA FORMACÍON DENUBES, A CADA MOTA DE POLVO, A CADA ARCO ÍRÍS, A CADAGOTA DE LLUVÍA, A TODO.
Pema Chöndrön
La vida es un precioso y a veces temeroso drama que llenamos de ilusión.
La ascensión de la vida es como la escalada de una montaña, en la que pueden concurrir
muchos avatares: retos, esfuerzos, compañerismo, riesgos…
Es un camino hacia la cima. Y al llegar a ella se sabe lo que cuesta vivir.En la cima se ha comprendido que el ideal de la ascensión es llegar a estar de acuerdocontigo mismo y feliz con los demás.Tras la cima, bajando el precipicio, vamos con la máxima atención, soportando el hondocansancio, comprendiendo nuestros errores y perdonándonos a nosotros mismos ytambién a esos otros que eran nuestros deudores. Esa es la honda reflexión del camino dela cumbre.La cima nos ha hecho mejores, y ahora sabemos que tendremos que proseguir siemprepor el camino de la sabiduría, que no es otro que el de la bondad.Por ello me he unido a esta expedición de
Lucha contra el Cáncer
, formada por amigos quevan a dejar en la cima del Khan Tengri, si podemos subirla, una de las grandes y másemblemáticas cimas de la Tierra, ese banderín del reto y del esfuerzo, como ánimo contrala enfermedad.Me uno a ella y a la
Asociación de Alpinistas con Cáncer
, con la veteranía de mi existencia,rezando para que tengan esperanza, todos los que no se rinden ante la enfermedad y lasdesdichas de la vida. Llegaremos a la esencia del ser, ese recóndito lugar del alma, endonde se refugia la bondad.César Pérez de Tudela es alpinista, escritor y guía de alta montaña.
*También es abogado y periodista, Doctor en C. de la Información y miembro de la Real Academia deDoctores de España
 
 
AFRONTAR LA ENFERMEDAD CON LA VOLUNTAD DE ESCALARMONTAÑAS
Región de Gunma, Japón, Sr. Horicuchi, 70 años
Al leer esta frase pensé, ¡no estoy solo!; al contrario, los hombres, tarde o temprano,tienen que afrontar retos, tomar decisiones, luchar contra las adversidades, etc. por lo quesus vidas experimentarán giros inesperados.Cuántas veces pensamos no estar preparados ni anímica, ni físicamente para subirmontañas, sin importarnos su dificultad, solamente porque ello supone un esfuerzoañadido.La determinación con la que está dicha la frase, la edad del sujeto, y sobre todo la aptitudal afrontar la enfermedad que padecía es digna de toda mi admiración. En este casoCÁNCER de hígado. No es una errata, escribo CÁNCER con mayúsculas porque, cuando semenciona esta enfermedad, más en concreto cuando te dicen que la tienes, de repente escomo si te hubiesen enterrado en vida, no sólo a uno mismo, sino también a las personasmás allegadas y próximas con las que compartes alegrías y tristezas, proyectos e ilusiones.Al decir que padeces CÁNCER muchas personas cambian el semblante de la cara y ponenun rictus de sorpresa amarga, como diciendo pero sin decirlo, ¡lo siento!, y hablo porpropia experiencia.En general se piensa que uno está a salvo de todo esto, qué a ninguno nos va a afectar estaenfermedad! a mí, y a mi familia no nos ocurrirá! Más, he aquí que un buen día televantas, y lo que pensabas que no te podía ocurrir ya es una evidencia, un hechoconstatado, toda tu vida se convirtió en un borrador de una obra teatral que hay quevolver a reescribir, y sobre todo a interpretar.En todo momento he procurado ser muy consciente de la enfermedad que padezco o hetenido, pues se puede vencer y contárselo a la gente con naturalidad. Esta aceptación hasido una magnífica terapia que me ha ayudado a superar momentos de abatimiento, a verla muerte como un principio vital consecuencia de la misma existencia, y sobre todo a dargracias por la nueva oportunidad que me brinda la vida para disfrutarla más intensamente

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