/  9
 
(capítulo 9)La cooperación internacional: educar a laaldea planetaria
La mundialización de las actividades, que es la característica señalada de nuestra época, pone demanifiesto, como hemos mostrado en los primeros capítulos de este informe, la amplitud, la urgencia y laimbricación de los problemas a que se enfrenta la comunidad internacional. El crecimiento demográficoacelerado; el derroche de los recursos naturales y la degradación del medio; la persistente pobreza degran parte de la humanidad; la opresión, la injusticia y la violencia que aún padecen millones deindividuos exigen medidas de corrección de gran envergadura. únicamente una cooperación internacionalrenovada en su espíritu y reforzada en sus medios podrá aplicarlas. Irreversible, la mundialización exigerespuestas globales, y edificar un mundo mejor -o menos malo- es hoy en día más que nunca asunto detodos.La educación constituye innegablemente una de esas respuestas, sin duda la más fundamental, porlo que es menester inscribir la cooperación en materia de educación en el marco más general de losesfuerzos que la comunidad internacional debería desplegar para suscitar una toma de conciencia detodos los problemas que debe resolver y llegar a un consenso sobre las cuestiones que exigen una acciónconcertada. Semejante acción presupone la colaboración de múltiples interlocutores: organizacionesinternacionales e intergubernamentales, gobiernos, organizaciones no gubernamentales, mundo de laindustria y del comercio, organizaciones profesionales sindicales y, claro está, en el terreno del quevenimos hablando, los agentes del sistema educativo y el mundo intelectual.
Al respecto, la celebración, bajo la égida de la Organización de las Naciones Unidas, de unaserie de importantes conferencias mundiales(1) y la recentísima creación de la Organización Mundialde Comercio han puesto los jalones de la acción colectiva que requierela interdependencia de las naciones. Esas conferencias, la1
'Conferencia mundial
aplicación de lo en ellas decidido y la ejecución de proyectos
para el examen y la
concretos dimanantes de ellas definen el marco general y dibu-
evaluación de los logros
 jan el contorno de lo que podríamos denominar «las grandes
del Decenio de las
obras» de la cooperación internacional a finales del siglo xx.
Naciones Unidas para la
Etapas de una metodología realmente mundialista, atestiguan la
Mujer: Igualdad,Desarrollo y Paz (Nairobi,
voluntad de buen número de actores del escenario internacional
Kenya, julio de 1985);
de transformar, mediante la cooperación, en una fuerza positiva
Conferencia Mundial
la mundialización de los problemas. Igualmente, la labor de co-
sobre Educación para
misiones internacionales como las Comisiones Brandt y Brund-
Todos - Satisfacción de
tland, la Comisión del Gobierno Mundial o la Comisión Mundial
las Necesidades Básicas
de Cultura y Desarrollo atestiguan el vigor de estas tendencias.
de Aprendizaje (Jomtien,
El hecho de que cada vez se recurra más a la acción interna
Tailandia, 5 al 9 de marzo
cional para tratar de hallar soluciones colectivas a los problemas
de 1990); Conferencia de
de alcance mundial se refleja asimismo en el significativo aumen-
las Naciones Unidas sobre
to, en los últimos años, de las intervenciones de la Organización
el Medio Ambiente y el
de las Naciones Unidas tendentes a asegurar la paz y la seguri-
Desarrollo (CNILIMAD)(Río de Janeiro, Brasil,
dad en distintos puntos del mundo. Así, por ejemplo, el número
 junio de 1992);
de conflictos en los que las Naciones Unidas se han interpuesto
Conferencia Internacional
(diplomacia preventiva y mantenimiento de la paz) pasó de 11 en
sobre la Población y el
1987 a 53 en 1991 y 78 en 1994. Desde luego, los resultados al
Desarrollo (El Cairo,
canzados en ese terreno, al igual que en otros, en ocasiones son
Egipto, 5 al 13 de
decepcionantes y ahora que las Naciones Unidas acaban de con
 
septiembre de 1994);
memorar su 509 aniversario, obligan a preguntarse por la índole
Cumbre Mundial sobre
de las reformas que es indispensable aplicar al sistema de las Na
Desarrollo Social
ciones Unidas, al igual que a sus modalidades de acción, para au
(Copenhague, Dinamarca,
mentar la eficacia de sus intervenciones. Mas se esboza un movi
6 al 12 de marzo de
miento general que prefigura -o es de esperar que lo haga- el
1995); Cuarta Conferencia
surgimiento en el siglo XXI de una sociedad realmente mundial.
Mundial sobre la Mujer:Acción para la Igualdad,
Como sus ámbitos de competencia corresponden a cuestio-
el Desarrollo y la Paz
nes vitales, a la UNESCO corresponde sin lugar a dudas asumir
(Beijing, China, 4 al 15 de
grandes responsabilidades junto a las otras organizaciones inter-
septiembre de 1995).
nacionales. Concretamente, en un momento de la historia en el
que la función esencial de la educación en el desarrollo nacionaly humano se reconoce y proclama ya universalmente segúnafirmó su Director General(2)-, es lógico que esté asociada a muchos proyectos a través de loscuales la comunidad internacional tiene el propósito de fundar su futuro. Por ese mismo motivo, variasrecomendaciones de nuestra Comisión siguen el hilo conductor de la labor de distintas conferenciasmundiales de las Naciones Unidas.
Las mujeres y las muchachas: una educación para la igualdad)
La Comisión desea subrayar el interés de la Declaración formulada por la Cuarta ConferenciaMundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en septiembre de 1995, en la que se analizan las distintasmodalidades que puede revestir la discriminación hacia las muchachas y mujeres, entre otros, en losterrenos de la educación y la formación, y fija a la comunidad internacional varios objetivosfundamentales: asegurar la igualdad de acceso de la mujer a la educación, erradicar el analfabetismofemenino, mejorar el acceso de la mujer a la formación profesional, a la enseñanza científica ytecnológica y a la educación permanente.La Comisión hace suyas esas varias recomendaciones. En términos generales, considera que ladenegación de la igualdad con los hombres de que aún son víctimas las mujeres en la mayoría de lasregiones del mundo, de forma masiva o en formas más insidiosas según las tradiciones y circunstancias,sigue siendo en este final del siglo XX por su amplitud y gravedad, un ataque contra los derechoshumanos. Asociándose a las numerosas declaraciones solemnesformuladas al respecto en distintos órganos en los últimos años,sigue convencida de que la comunidad
2 Discurso del Director
internacional tiene el deber de hacer todo lo posible por abolir
General de la UNESCO en
esas desigualdades. Dar a las muchachas y a las mujeres una
a ceremonia de apertura
instrucción que les permita superar lo antes posible la distancia
de la 289 reunión de la
que las separa de los hombres, para abrirles, en el trabajo, en la
Conferencia General,
sociedad, en el terreno político, vías de acción y acceso al poder
25 de octubre de 1995.
que hasta ahora les han estado vedadas, no es sólo una exigenciaética. Abundan los estudios que ponen de manifiesto un hecho social capital: las mujeres se hanconvertido, en todo el mundo, en agentes económicos de primer orden, aunque los indicadores que seutilizan tienden con excesiva frecuencia a minimizar, o a ocultar, su verdadera aportación al desarrollo(véase el Capítulo 3). la educación de las mujeres y muchachas es, desde ese punto de vista, una de lasinversiones en el futuro más rentables que se puede hacer. Tanto si el objetivo es mejorar la salud de lasfamilias como la escolarización de los niños o la vida comunitaria, es educando a las madres ypromoviendo de manera general la condición femenina como las sociedades tienen más posibilidades deque sus esfuerzos cuajen. Nuestro mundo, dominado demasiado exclusivamente por los hombres, tienemucho que aprender y que esperar de la emancipación femenina.
 
La educación y el desarrollo social
La Comisión ha prestado asimismo especialísima atención al desenvolvimiento y lasrecomendaciones de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social, celebrada en Copenhague en marzo de1995. La Conferencia, que abordó la pobreza, el desempleo y la exclusión social, puso el acento en lacontribución que a su solución podían hacer las políticas educativas.Hay que recordar las orientaciones que en esa Cumbre se formularon, pues aclaran adecuadamentela dimensión social de las políticas educativas. Los Estados participantes en ella se comprometieron apromover el acceso universal y equitativo a una enseñanza de calidad y a asegurar a todo el mundo elnivel más elevado posible de salud física y mental y la atención primaria de salud. Declararon que, alrespecto, se esforzarían especialmente por corregir las desigualdades de la condición social, sin distinciónalguna por motivos de raza, origen nacional, sexo, edad o discapacidad física. Asimismo, secomprometieron a respetar y promover sus culturas comunes y particulares y a reforzar
el papel que lacultura desempeña en el proceso de desarrollo y preservar los fundamentos esenciales de undesarrollo duradero centrado en el ser humano y a contribuir a la utilización óptima de los recursoshumanos y al desarrollo social, con el fin de eliminar la pobreza, promover el pleno empleo y elempleo productivo y favorecer la integración social(3).Evidentemente, nuestra Comisión suscribe esas conclusiones, que coinciden con sus propiasconcepciones acerca de la finalidad de la educación y que no pueden por menos que afianzar sudefensa de una cooperación internacional basada en la solidaridad y la colaboración en pie deigualdad. Aunque no conviene abusar de los objetivos cuantitativos, considera que, habida cuenta dela contribución específica de la educación al desarrollo social, se debería consagrar a aquélla unporcentaje significativo de la ayuda pública para el desarrollo, que se podría fijar, en enlace con laacción de las organizaciones internacionales, en un cuarto de la ayuda global, que, por otra parte, esmenester aumentar. las instituciones financieras internacionales, en primer lugar el Banco Mundial,deberían efectuar también una inflexión similar en favor de la educación. la Comisión espera que,gracias a un seguimiento regular de la Cumbre de Copenhague, aumente la toma de concienciageneral, se estimulen las iniciativas, se fomenten las cooperaciones y se puedan medir los resultadosalcanzados.
Fomentar la conversión de deudas en beneficio de la educación
Inversión económica, social y humana a largo plazo, la educación es sacrificada con excesivafrecuencia en los planes de ajuste,pese a que la expansión de la escolarización exigiría aumen-tar los presupuestos nacionales en ese terreno. Es, así pues,3
Naciones Unidas,
necesario esforzarse por compensar los efectos negativos que en
informe de la Cumbre
el gasto público en educación tienen las políticas de ajuste y re-
mundial 
de
Desarrollo 
ducción de los déficit internos y externos. Al respecto, la Comi-
'Social, Nueva York, 1995.
sión considera prometedoras las experiencias recientes deconversión de deudas en acciones en favor de la educación.La deuda exterior de un país, adquirida con descuento -en divisas- a los bancos comerciales u otrosacreedores por un organismo de fomento del desarrollo (por lo general, una organización internacional nogubernamental), es comprada parcialmente en moneda local por el deudor, por intermedio de su bancocentral, y el importe en moneda local se dedica exclusivamente a financiar (a veces durante periodosrelativamente largos) programas educativos específicos. Es difícil negociar esos acuerdos de conversiónde deuda, que no son siempre practicables; pero, en algunos países cuyo tesoro público está abrumadopor las deudas que debe reembolsar, el organismo exterior que negocia un acuerdo de esa índole puedeayudar a que aumente el gasto en educación. En numerosos países gravemente endeudados, cuyoporcentaje del PIB dedicado a educación disminuye, al igual que el número de alumnos, es esencialreducir la deuda para dedicar a la educación una parte de los ingresos nacionales. Ahora bien, esareducción no siempre se traduce en un aumento de los gastos sociales, y, al respecto, la conversión de ladeuda da a quienes recaudan fondos externos cierto medio de presión, además de poder ayudar aresolver los problemas que plantea a los organismos de fomento del desarrollo el empleo de divisas para

Share & Embed

More from this user

Add a Comment

Characters: ...